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Full text of "Valdepeñeros ilustres, apuntes biográficos"


PRESENTED TO 

THE LIBRARY 

BY 
PROFESSOR MILTON A. BUCHANAN 

OF THE 
DEPARTMENT OF ITALIAX AND SPANISH 

1906-1946 





VPEPEfiEROS ILUSTRES 



APIJN^TFS BIOGRÁFICO;^ 



X 



Biblioteca pi-: c^L.v Voz de Yaldepkñas» 



TOMO I 



^^<rO 



Vafteiveñeros liu^kce 



APDHTSS BiOGRAnCOS 



POK 



p. pusEBio V asco 



Li. Voz DE Valdepeñas 

Redacción y Admiaistracion 

Mmnsiiceso, íO, ^'n;-. 






Es propiedad del Auto)' 



TaMepeüus. l89ü-9o. — Impríntade Gasto Peío. 



«AVtíZ¿e ]}uede alegar íhrcclio á ser ereido sohre su 
pahbra, y por eso en los trabajos históricos s€ hace ne- 
cesaria toda clase de eruilcién bibliográfica. Y no ale- 
gar textos y citas siemiire que 'pueda hacerse^ es desco- 
nocer la propia condinion y naturaleza de aquellos 
trabajos^ y las exigencias de la cr'tica contemporánea.^} 
(CARDKfí.vT- González. Historia de la Filosofía.) 




•'•^>-r^ 



Cuatro Palabras 



No es maravilla qcie quien ha leido los índices 
de muchas obras y apenas si conoce otros prólo- 
gos que los inimitables de Valbucna (1), desdeñe 
escribir prólogos y se detenga, quizá más de lo ne- 
cesario, en la formación do índices. 

Dicho esto, para disculpar las «cuatro pala- 
bras» y lus últimas páginas de este libro, poco 
manifestaré acerca dé su origen y mérito. 

El afán de conocerla historia de Valdepeñas 
hízome pasar en las bibliotecas Nacional y del Ate- 
neo no pocas horas, E?!e deseo de investigar el pa- 
sado de nuestro pueblo ha ido aumentando á me- 
dida que acrecentaba el caudal de noticias adqui- 
ridas. ¡Y cuánta satisfacción experimentaba al en- 
contrar un nuevo dato por iusignificante qn? 
fuese! 

No podia por menos de suceder así. L§ qae em- 
pezó como pasatiempo fué desarrollándose progre- 

(1) Quien lo dude lea la «Introducción» y «Al Lector» de 
Grandeza Mejicano., 



VALbEPliNGROá IfLüsrnRS 



sÍTaQieüte,con !a esperanza de foraiar algún dia la 
historia de la patria de' Valbuena. ¡Como »i fuese 
áable á una persona lo que es tarea de muchas» 
ináxime cuando lo poco que se ha escrito hay que 
buscarlo hojeando libros. 

En tal convencimiento no es extraño que ante 
el temor de que se perdiesen las notas tomadas, 
reuniera las noticias biográficas en ellas conteni- 
das y ampliándolas publicara estos apuntes, en el 
folletín de La Vos de Vald^.peñas, sin pretensiones 
de ninguna especie. 

El asuntt no está agotado. Por tanto es de de- 
sear que otras personas, con más dotes, ya que no 
con más entusiasmo que el autor, contmuen la 
obra iniciada. 

El mérito de este libro no hay que buscarlo en 
su parte literaria ni material. Si algún valor tie- 
ne se encuentra en la veracidad de sus afirmaci»- 
nes, pues se ha comprobado cuando fué posible, 
dejando á otros la responsabalidad de lo demás. 

Reúne sí, esto trabajo, una circunstancia que 
no pasaré en silencio. Ha sido escrito, impreso y 
empastado en Valdepeñas^ de donde son los suje- 
tos que trata y también el autor. No fué posible 
más. Que si como tenemos bodegas hubiéramos fá- 
bricas de papel, aunque fuera de estraza se hubie- 
ra preferido »1 mejor j más satinado papel extran- 
jero. 





m& 



EL P. ILDEFONSO POLO 



Nació eu Valdepeñas el 9 de Diciembre de 181i. 
s-egun acredita fu partida.de bautismo que hemn. 
tenido ocaaiotí de^xaminar (1). 

Fué bautizado en la iglesi-a parroquial de la Asui. 
cioa de Nuestra Señora, ei dia 10 de dicho mes, por 
el cura teniente D. Manuel da Merlo y Lopea, sien- 
do padrinos D. José González y Serafina Gano. 

Pusiéronle el nombre da José Leocadio qü>' 
servó hasta su entrada en la religión, toma-i 
tonces el de Ildefonso. 

Sus padres fueron Juan Barba-Polo y Saaveira 
y Manuela Madrid y Pintado, sastres de profesión. 
que viviau eu la casa que hoy tiene el númer; 



(1) Aroh. Parroq , lib. 28 de baut., folio 245. 



iri VALDEPENRROS ILUSTRES 



la calle del Principal; en esta casa vio la luz prime- 
ra nuestro paisano. 

De una honradez á toda prueba, oran sus padres, 
y aunque no disfrutaban muchos bienes do fortu- 
na, no por esto descuidaron la educación de mi hijo 
que mostraba excelentes disposiciones para el 
estudio. 

Tenia Valdepeñas en aquella época un buen 
profesor de Humanidades, D. Antonio Flores, á 
cuya cátedra asistió por espacio de varios años. 

Bien podemos asegurar, sin temor de equivocar- 
nos, que no se perdia el tiempo con el referido 
Preceptor t ni nuestro paisano, á postar de ser acólito 
en la iglesia parroquial, descuidó í<us estudios. 
Prueba evidente de cuanto decimos, e*., que aún no 
tenia diez y siete año.s de edad el 3 de Setiembre 
de 1831, fecha en que ingresó en las Escuelas 
Pias, y ya se hallaba en condiciones de ser nombra- 
do auxiliar en las escuelas de primeras letras. 

Conolaido el tiempo de su noviciado en el cole- 
gio de San Fernando, profesó solemnemente el día 
25 de Noviembre de 1832. 

No pasaremos adelante sin advertir que ya «^v 
este tiempo, poseia el P. Ildefonso la lengua lati. 
con una perfección admirable, según puede vef.-. 
en algunas de sus composiciones. 

Emprendió después los estudios de Historia, 
Geografía, Cronología, Antigüedades romanas, Fi- 



EL F. IÍ>DKFONSO POLO 11 



losoíia, Física, Matemática?, Fisiología y Teología, 
que entonces se exigían al religioso Escolapio, y 
una vez adquiridos los conocimientos necesario-s 
fué destinado al colegio de San Antonio Abad. 

Allí permaneció hasta 1840. En este año, que- 
lieudo los Superiores de la Orden elevar á su anti- 
guo apogeo el colegio de Arcliidona, no olvidaron 
al elegir profesorado el nombre del P. Ildefonso, 
que gozaba entre sus compañeros de gran prestigio 
por su amor al trabajo y maestría en la enseñanza. 

Al confiársele en Arcl^^dona una de las cátedras 
de latín, no pudo por menos de notar las grandes 
dificultaJes que ocasionen en la enseñanza las con- 
tinuas variaciones de programa. Con el propósito d« 
que los alumnos pudieran contestar á todas las 
preguntas que el programa contenía, emprendió la 
redacción de unos apuntes sobre Gramática latina. 

Más tarde, conociendo que todos los años necesi- 
taba nuevos trabajos, por variar con frecuencia el 
plan de estudios, se resolvió á escribir una Gramá- 
tica latina fundamental que contuviera cuanto pue- 
de pedirse sobre la materia. 

Hombre de profundos conocimientos y gran te- 
son, dedicó muchos años á su obra logrando termi- 
narla. Obra que no llegó á publicar por haber sido 
nombrado rector del colegio de Archidoua y tener 
que abandonar la enseñanza del latín quQ tanto 
amaba. 



i2 VALDEPENEROS ILUSTRES 

Es recomendable la Gramática Latina del P. Ilde- 
fonso, en opinión del ilustrado escolapio el P. Carlos 
Lasalde (1), no sólo por lo extensa y lo metódica^ 
sino por la pureza de la doctrina, que está tomada 
de las mejores fuentes. 

No sólo escribió la Gramática. Concluida ésta, se 
propuso formar un tratado breve y fácil para ense- 
ñar la verdadera pronunciación de las palabras la- 
tinas. Trabajo á que dedicó muchos años, siendo el 
resultado un librito en octavo de XVI-233 páginas, 
impreso en Madrid el 1876, con el titulo de Trata- 
do Auxiliar de la Prosodia Latina. Va seguido de un 
apéndice de varias composiciones poéticas de auto- 
res clásicoB, para ejercitarse en medir versos. Es 
un volumen de tan reducidas dimensiones, que no 
86 concibe á primera vista cómo un hombre labo- 
rioso y de grandes conocini)(>ntí)S, eaipleó tanto 
tiempo en eycn birle. Sin embar;^o, todo queda ex- 
plicado fácilmente, teniendo en cuenta que era muy 
poco lo que habia escrito sobre la materia y tuvo 
necesidad de consultar muchos libros. 

Después escribió el Tratado de Ortografía Popular 
déla Lengua Castellana^ en octavo mayor, de VI-69 
páginas. Está divi-lido eu tres partes: la primera 
comprende las modificaciones que ajuicio del au- 
tor deben introducirse en la ortografía; la segunda 

(1) Revista Calasancia. Tomo IV. póg. 4L 



RL V. ILDKFONSO POLO 



se refiere á las süabas', palabras y cláusu'a?, y la 
tercera é los signos de puntu;¡ciou. Al final del li- 
bro hay una lista de las voces que llevan /¿ y otra 
de las que llevan v. 

De otros trabajos literarios del P. Ildefonso, he- 
mos de dar cuenta á nue.-tros lectores siquiera sea 
ligeramente. Trabajos inéditos que obran en nues- 
tro poder, gracias á la generosidad de nuestro que- 
rido profesor, el eminente orador sagrado D. José 
Joaquín Montaiban, á quien tributamos aquí pú- 
blica muestra de agradecimiento. Todos están de 
puño y letra del P. Ildefonso Polo, no sabiendo 
nosotros qué admirar más, si el primor con que es- 
tán escritos, que los asemeja á ana litografía, ó las 
ideas y conceptos en ellos contenidos 

No trispasareinos los limites que nos hemos im - 
puesto, deteniéndonos en consideraciones sobre su 
Historia Sagrada^ Cuaderno de Literatura, y Leccio- 
nes de Historia Universal; tres obras que pueden 
muy bien servir de texto, estando la última dividi- 
da en ciento cincuenta lecciones. Solo citaremos: 

El Apéndice. — Tiene más de treinta páginas de 
abundante lectura, y puede añadirse á cualquier 
Gramática latina, haciendo, en todo caso, alguna 
ligera corrección en la que lo necesite, sobre algún 
punto en que no concuerde su doctrina con la que 
se asienta, especialmente sobre el signo de acento 
y !a forma do los diptongos a e y o-e. 



1 1 VALOKRJÍÑKROS iLÜSTRtCS 

Disertación sobre la Teología Moral — Escrita en 
Octubre de 1838, en latín elegantisimo, y firmada 
por su autor; abraza diez y nueve p;íginas. 

Plática de lienovadon íIp. Votos. — Va firra-^da tara- 
bien, se compone de diez páginas, y su fjcha es 
Diciembre de .1859. 

El gran mérito del P. Ildefonso no está en. sus 
composiciones literaria?, que si bien gozan de esti- 
lo natural, claro y correcto, y un lenguaje castizo, 
son eí^casas y no de un valor extraordinario. Cuan- 
do realmente se nos presenta como una eminencia, 
es al considerarle como pendolista. Sus trabajos de 
pluma son muchísimos, variados, y muy notable*-', 
mereciendo particular mención el que á nombre de 
todas las Escuelas Pias do España, dedicó en testi- 
monio de amor filial á Su Santidad Pió IX, de feliz 
recordicion. Dibujo bellísimo que, como todos los 
suyos, á la valentía de rasgos y suavidad de tonos 
une la limpieza y esmero en la ejecución, habiéndo- 
se reproducido en Roma por el reputado fotógrafo 
Alessandri, y remitídose copia á cada uno de los 
colegios de España (1). Bástenos decir en obsequio 
de nuestro ilustre paisano, que de los antiguos pen- 
dolistas Escolapios ninguno llegó á él, y de los 
modernos nadie le igualó. 



(1) Una tenemos debida al ya citado Sr. Montalban. 



Fj. r. iLDifFONSo prjr/j 



Y llegados a este punto, tócanos considerarle co- 
mo religioso E-^coiapio, refiriendo algunos hechos 
que pongan de n:anifiesto las muchas virtudes de 
que cstuv) adornado. Nada mejor para justificar su 
modestia que las siguientes {lalabras del \\ Juliau 
Viñas, Provincial de las Escuelas Pías, de quien 
fué secretario el P. Ildefonso. «Es tan humilde, que 
cuando le dicto algún oficio ó le doy á escribir al- 
guna cosa, no he podido lograr que me haga la me- 
nor observación, á pesar de que reconozco su com- 
petencia para hacerlo». He^fiecto á su obediencia y 
celo por la Corporajion, solo manifestaremos que 
los Superiores no encontraban en cierta ocasión un 
profesor para la Isla de Cuba, y esj)ontnneamento 
se ofreció á ir allá, sin reparar en su avanzada edad 
que pasaba de los cincuenta años. Kra genei'oso con 
los demás, y para si era tan parco y cuidaba tanto 
las cosas, que algún par de zapatos le llegó á du- 
rar nueve años. Con los discípulos fué algún tanto 
severo, efecto sin duda de su g-'nio fuerte y pron- 
to; los que ya le conociau, obteuian cuanto desea- 
ban, si bien sabian que la negativa era su primera 
contestación. 

Veinticuatro años llevaba el P. Ildefonso en Ar 
chidona, dedicado á la enseñanza del latin y la his- 
toria, cuando en 1866 fué nombrado Rector del co- 
legio; cargo que conseivó tres años, siendo después 
enviado al colegio de Guanabacoa, en la Isla de Cu- 



IG VAI-DI'T.CÑIÍROS lUJiSTRIíS 



bu, de (londo salió á lo3 nueve moses por resentirse 
su salud - 

Eu Madrid vivió desde entóneos, si se exceptúa 
el ailo que enseñó !atin en el Escorial; y no estan- 
do por sus achaques y odad eu disposición de to- 
mar parle en la enseñanza, desempeñó la secreta- 
ria ])roviuoial á la vez que se dedicaba á la censura 
do libros. Reviso, no solo las obras de sus compañe- 
ros de religiou, sino también otras muchas por 
mándalo de los Prelados; siendo tan exacto y mi- 
nucioso en el cumplimiento de estos encargos, que 
leía repetidas ve 'es los libros que le confiaban, co- 
rrigiendo hasta la menor imperfección de estilo 
cuando se trataba délos escritos de un Escolapio. 

Eu estas ocupaciones y en concluir sus obritas, 
le sorprendió una afdccion gástrica que se conside- 
ró sin importancia y que sa cortaría con el cambio 
(lo clima; todo fué inútil. 

Ni el cambio de aires ni las f .-rruginos'as aguas del 
Peral, que en su pais natal tomó, fueron bastantes á 
remediar el mal. Y estando hospedado en la calle de 
la Veracruz, en la casa de su sobrino D. Sotero de la 
Torre Capitán, saüó para Madrid después de visitar 
t^.u casa natalicia que en a({uella fecha pertenecía ya 

á MI actual poseedor D. Martin Gómez y Abad. 

La enfermedad faé creciendo gradualmente y el 
dia de Santa Teresa de Jesús, el 15 de Ojtubre de 

1879, le condujo al sepulcro. Su muerto, sentida de 



cuantos tuvjero'i ladicliade tratarle, fué la de los 
iustos. Llegó al último extremo eu todo su couoci- 
mieüto. Y después que recibí') con muclia piedad 
todos ios Sacramento-^, reaaudo él mismo las ora- 
ciones y plegarias que la Iglesia tiene dispuestas 
para semejantes casos, expiró tranquilamente á los 
sesenta y cinco años de oilad y cuarenta y oclio de 
ríMigioii. 



A coutinuaeioa copiamos la biografía que, seguií 
la cosiumbrí! de la Corporación, se escribió des- 
pués de su muerte: docuineuto interesante que lee- 
rán con gusto los que admiran las bellezas del Idio- 
ma latino, y que nos Im fiu'ilitado nuestro qtiorí'.la 
profesor, e! P, Taulino ^>aji^, dol colegio d<i ÍSau 
Feruaudo . 



OONSIIKTA SUFFRAGIA 

pro anima II. P. ¡Idephonsi Barbapolo ab Immacu- 
iata Con-eeptioue in nostra ("astellana provincia Sa- 
cerdotis pi'ofessí, patria V'allisrupiuní, di '"■'.casis re- 
ceutioris quatuor Ordinum Militariun. (¿ li mun- 
dum jan) puer abliorrescen;', liominumqufí com- 
mercia declinans (quam semper rctinuit vitae con- 



ts vA.Lniíp;íKiíRa=; íllhtriís 

snetudinem) militiae Calasanctiae ultro ac libenter 
nomen dedit. 

Uti erat is a natura et arte egregio praeditus in- 
genio, adhuc tyro ludimagistri partes explebafe 
omnino; cnraque post vota solemnia nunoipata Re- 
thoricae Poeticesqne praescriptionibus, necnon 
Pbilosopíiici.s llieologicisque scientiis máximo cum 
fructu totus incubuisset, legentum classibus, deiri 
ac scribentiuin S, Autonii Abbulis C )llegii addiotus, 
Siumma cum laude muuus suum ohivil. 

Interea nt Colleííium nostrum Arcbídonense tem- 
porum injuria pene colla})sum, in pristinnm, quo 
.vempeí jur© ac mérito valnerat^ reslitueretur splen- 
dorom, ac ila restitutum conservaretur, valde ne- 
eessaria erant P. nostri lldephonsí dexteritas in 
linguamLacii tradendo, cujas idiomate sicut nativo 
utebvtur, miraíjue ejus facilitas in Geographia 
atque Historia explicandis, ac denique summa cog- 
Tiitio, quac sibi de litteris liuraanioribus compa- 
ra ve lat. 

lilac itaque p^st nostram trauslatas restauratio- 
li.Mu, januisíjUtí Semiuarii reserati.s, quae fuerant 
])er decenniuiu clausae, usque eo ijrimo triennio 
conviciorum niuliitudo ejus adventus fama con- 
íiuxit^ ut eorum numeras supra centesimum re ;eu- 
seretur et amplias; atque in hujusmodi bonis arti- 
bus edocendisper viginti quatuor anuos vitam tran- 
segit, doñee ejusdem Domas reuunciatas Héctor,, 



KL .P. ILDEFONSO l'OLt:) Vj 

vigilantia et zelo pro nostraratn legum observantia 
officium suum per quatuor anuos sustinuít. 

Nemo ex nostris autiquioribas, qui ia arto effor- 
mandi exornandi']Ue litteras excelluifc, Ildephon- 
sum superávit: pauci ex recentioribus putautur pa- 
res. Qnara vero graphice cálamo tantutn instructus 
et atiumento linearet, ipsa, quae nobis relíquit 
exempla, proculdubio loquuutur. la quibus, ut mit- 
tant/ir caetera, unum extab, quod sanctae memo- 
nae Pió Pepa IX dicatum l&udatumque E-omne 
fuit; alterum vero non indiguum habitura fait. 
quod íq araplisáimura scientiarum artiumque certa- 
mtíu Pliüadelpliicutn, et novissimum Parisiense re- 
ferretur. 

Mira quaedam in illo \i^ '•■■•í*-nü, dura criticum 
agerot, illucebat. Exemplaria eniín vei g,- _^ 
praecipue vero latina et hispánica nocturna manu 
diurnaque versaverat, sioque veré fiebat Aristar- 
cus. Non quae dicer^s tantum, sed modum etiam ct 
dicendi formara diligentissime perscrutabat. Neo 
illura unquam piguit vel sua, vel aliena opera 
quin etiara lucubratiunculas, quae forte examinan- 
dae traderentur multa die muUisque coerceré litu- 
ris, atque perfectum ad unguera decies centiesque 
castigare. Sermonis quidera paritas, proprietas ver- 
borum, oratiouis splendor, vis dicendi impigrum 
semper scnsere vindicem et acerrimum. 

Hinc rairum non est, si ab auotoritate ecc'esiast¿- 



20 VALDEPRÑEROS 1LÜ5TRKS 

^a. censor librorum aominaretur, et cui eadera^ 
qiiod snper Inquisitione hisoe mine diebus in lu- 
rcm editum est, percensendi opus, |)Tovinc:am illi 
traderot. 

His instruftus doiiliii;', et qui vacare ab opere 
iiunquam sustinebat, aliqna opu.scula didaecalica 
in lucem dedit, alia Fcripta reliqíiit. ín iis prae 
ómnibus landaudum máxime, cui titulus Tractatua 
Auxiliaris de Prosodia latina. Opu** veré novura íq 
ocucre suo, in quo, difficile dictum est (juid plus 
resplendeat, an anctorÍH constantia, an ejus peritia 
linguarum, quae dicuntur mortu^e. 

Finem tándem faciamus laudibiis illius, qui vití»- 
funotus ñiit, lioc único facto, qt"' ^juísque sic afficí- 
tur, «ic amor^ -e»'* »í^«pbonsum trahitur, ut bono 

-.-10 ei pareat, si quid in ipso vol minas peifoc- 
itum invoniretur, Cnm enim e pofiu (;aditano in 
Cubanam lasulam navis jam jam solverefcur, reli- 
giosura quemdam ab obedientia praelectura per- 
vectura, is ab ofiicio suo non absque culpa di.sces- 
sit; eumque ia hisee angustiis Rev. admodum 
Piovincialis dubius et anxius ignoraret, quid con- 
siiii cape, et, et quem alium loco illius miUeret, 11- 
dephonsus, virjam prope soxageuariu?, Sifpcriorom 
adest, efc dicens: Ecce ego, mitte me. Exemplum 
egregium prorsus et ¡aüdabile, quod Superiores ad- 
mirati, deillisbenemeritusfait, ut titulo Proviu- 
cialis honorarii libentissime decorarctur. 



El. P. IIJ)EF0NSO POLO 21 



Sed jproh dolor! Cuín in Cjllegio Caanal-acoon- 
8Í salus ejus quam máxime periclitaretur, medico- 
rum cousilio in. Hispauiam nom) denique mease 
remigravit. Postea vero Assistens Proviucialis re- 
nuntiatus, ínter scribendum quae ad Proviuciae 
guberniura pertinebaut, simul et suas lucubratio- 
nes perficiéndum. vitam agebat tranqnillam, doñee 
ineunte, excurrit, anno, gastritide laborare cnepit. 
Neo aeris mutatio, neo aquae ferruginosae, neo 
medicorum conatus contra vim morbi valuere. Sa- 
orameutis igitur devotissime susceptis, sensibus 
valens et seipsum Deo commendíins, animam Crea- 
tori reddidit die 15 Octobris an. 1870, aetatis 65, 
religionis 48. 



R I. P. 







Fr. Juan de la Santísima Trinidad 



Natural de Valdepeñas, provincia do Ciudad-Real, 
según afirma el señor Blazquez y Delgado Agui- 
lera (1). 

Tomó el hábito de San Francisco y pasó á Italia, 
donde residió !arg<j tiempo. 

Fué Lector de Sagrada Teología en el convento 
de San Pedro de Alcántara de la Ambiosiaua, en 
FlorencÍR (2). 

Escribió: 

Afectuosas consideraciones para la Vía Sagrada, 



(i) Avuntes para las biografías de Hijos Ilustres. Pá- 
gina 47. 

(2) Chronica de la Santa l'rovincia de San Josef, de 
religiosos descalzos, y mas estrecha observancia de N. S. 
P. San Francisoo. Segunda Parto. Su autor el R. P. Fr. 
Marcos de Santa Rosa, ó Alcalá. En Madrid. En la Imprenta 
y Librería de Manuel Fernandez. Pág. 272. 



Fix. JUAN D;<: L.V SANTÍSIMA TRIMDAD 2:5 

acompañando á la Viraren Madre en sus Dolores. 
Luca. Imprenta de Francisco I^Iaresciiudoü de Po- 
zzotorelli. Año 1727. 

Elucidación de las Indulgencias concedidas al 
ejercicio i^auto do el \'ia Crucis. En lengua toscana. 
Luca. Impreso por Dominico Ciuffeti y Nicolás Ma- 
rescandoÜ. Año 1715. Un volumen en S."* 

Compendio de la vida del siervo de Dios Fray 
Josef de la Torre, hijo de la santa provincia de San 
Josef. Florencia. Imprenta de su Real Alteza. Año 
171G. La Segunda edición en Florencia, 1718; la 
tercera, Luca, 1727. 

Exhortación á favor de la definición del Dulcísi- 
mo misterio de la Concepción Inmaculada de Ma- 
ría Santísima. Liorna. Impreso por Jacobo Valsisi. 
Año 1719. 

Trn(.aJi) sobre la asignación del VÍ9Ífc;»dor de la 
Orden Tercera de N. P. Sju Francisco. Florencia. 
.\ño 1722. 

Do los pi'ivilegios que tieueii los lití-u.ucs ies- 
pues del concilio Trideutino. Luca. Ano 1723. 

Ejercicios sobre el Amor de Dios, afectuosos y 
prácticos, con una singular lustruccion de meditar 
para dií'ponerse á recibir el Espíritu Santo. Eu 
lengua toscaua. Luca. Por Francisco Marescaüdoli. 
Año 1727. Un volumen eu i." 

Tratado en forma do diálogo para los Padres es- 
pirituales, confesures de monjas, maestros de no - 



■24 VALDKPEN'KROS lí.USTRKS 

vicios y maestras de novicias. En idioma etrusco. 
Luca. Por Francisco Marescandoli. Año 1731. 

Triunfo do la Religión Cristiana para confa'-ion 
de la adulación. En idioma to.scano. Luca. Impreso 
jjor Francisca Marescandoli. 1732. 

Ejercicio angélico, o de la presencia de Dios. Ea 
latin. ün tomo, en folio, 1723. La segunda edi- 
ción, en italiano, tres tomo.s, en Laca, por Francis- 
c» Marescandoli, aüo de 1728. 

Frutos del Árbol da la Vida: Doctrinas do María 
SaLtísiina puestas en práctica por medio de algu- 
nos devotos ejercicios. Trento. Año 1723. Impreso 
por Juan líaptista. Dos tomos. 

Atractivos de Jesús por su humildad santísima. 
Cordón de N. P. San Francisco. Dolores princi[)ales 
de la Madre de Dios. Florencia. Imprenta Real. 
Pi)r Tarquini y FrAnquini. Año 1733. 

Disertación regulav sobre la autoridad de los 
Guardiaue-, en orden al V^isitador de la Orden Ter- 
cera. Florencia. Año 1721. iin 8.° 

Resolución theológico-canónica de la disolubilidad 
de los desposorios contraidos por un hijo de fami- 
lia contra la voluntad de sus padres, con persona 
deiiü;ual. Florencia. Imprenta de su A¡teza Real. 
Año 1722. 

C ci.cici.atür ccck\^ia&licus seu iractatus de Sacra 
' ciiptuia. FIojtLcia. Por Miguel Ne.^tenc Año 
1727. l'n tomo en i." 



Fr. JUAN DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD 25 

Vida del venerable Fr. Alonso de Tarazona, pu- 
blicada en el Legendario Franciscano del R. P. Fray 
Pedro Antonio de Venecia. 

Recapitulación do las Epístolas do San Pablo 
M. vS. 

Dirección para regir almas. M. S. 

Breve método de encaminarse á la perfección con 
gran provecho y libres de ser engañados por los 
enemigos invisibles. M. S. 

Disertación acerca de si los regulares pueden ser 
ordenados por sus privilegios extra témpora. 

Defensa de religiosos sobre causas pías. 

Apéndice á las obras morales, místicas y predi- 
cables del Obispo Nicolás Steni, dedicado al Gran 
Duque Cosme Tercero. 

Defensa de una religiosa. Disertación. M. S. en 
ol convento de Santa Clara. 

De ningún modo puede el demonio tener comer- 
cio con persona que le resiste, sobre cuya cuestión 
escribió por orden del Inquisidor Mayor, el Reve- 
rendísimo P. Vicente de Vergamo, y mereció la 
aprobación de la Congregación General de la Inqui- 
sición de Roma. 

Refutación de varias proposiciones contra un li- 
bro titulado: Manifiesto de un caballero convertido á 
la Beligion Católica Eomana, en que se descubren 
algunas proposiciones pelagianas. 

Defensa del señor Canónigo Tonini, Prebendado 

4 



26 YALDSPL ■ .. 

de la Santa Iglesia du Pisa, y otros tres opúsculos 
sobre Obras pias. 

Defensa sobre el sacerdote excomulgado, no to- 
lerado, que puede y debe absolver al moribundo 
cuando no se halla presente otro sacerdote. 

Lapis Lydius Novitatum Zarragoe, en latín, cas- 
tellano y etrusco.— En 4.° 

Ejercicios espirituales para sacerdotes y religio- 
sos, con los efectos y conceptos conducentes para 
mover la voluntad á lo que se medita. 

Defensa sobre N. P. San Francisco en que se 
prueba con lugares de la Sagrada Escritura, ser el 
Ángel del Apocalipsis. 

Varias consultas morales y diversos tratados e&~ 
colásticos. 

Deo uno. 

Historia de la fundación y religiosos venerables 
del convento de la Ambrosiana de Florencia. M. S. 

Disertatio de soUicitatione. Luca, Por Francisco 
Marescandoli. Año 1735. 

Algún otro detalle, sobre estas obras, se encon- 
trará en Juan de Soto (1). 



(1) Bihliotheca Universa Franciscana, sivo alumnornm 
trium ordinura S. P. N. Francjsci, «x praoacripto Rroí. P, 
N. Fr. Joariniade Soto. Tomus secundua. Matriti: Ex Tipo- 
graphia Gausae V. Matris da Agrada. Anno 1732. Pig. 215. 



D, Francisco ^/bad Moreno 

(CHALECO) 



Natural de Valdepañas, donde nació el 24 de 
Abril de 1788, fué bautizado el dia l.*^ de Mayo en 
la Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, 
por el cura teniente D. Juan Cristóbal Giménez (1). 

Sus padr«s fueron Francisco Abad-Moreno y Jo- 
sefa Calvo, su padrino Reyes Abad-Moreno, tio car- 
nal, y madrina Ana Maria Sánchez Nieto. 

Pusiéronle en la pila los nombres de Manuel 
Francisco María Gregorio, pero con el segundo le 
llamaron siempre sus paisanos. 

Aunque desconocemos su casa natalicia, pode- 
mos asegurar que vivió mucho tiempo en la calle de 
la Veracruz, número 22, casa que hoy pertenece á 



'i) Arch. Parroq., lib. 21 d« baut., folio 78 vuelto. 



28 VALDEPEÑEROS ILUSTRES 

D. Eugenio Maroto, por ser hecho comprobado 
con el testimonio de varias personas ancianas. 

De humilde cuna subió á un ako grado de la mi- 
licia, distinguiéndose notablemente como guerrille- 
ro de la Independencia, según demuestra la hoja de 
sus relevantes servicios, que copiamos á continua- 
ción (1). 



(1) Relación de los méritos del Coronel D. Francisco 
Abad Moreno (alims Chaleco). Eq Madrid. Con licencia del 
Excmo. Sr. Capitán Oen«rJil. Imprenla del Diarlo. Año do 
1814. 



ABAD MORENO (CHALECO) 29 



REGIMIENTO CABALLERIL 

CAZADORES DE LA MANCHA 



El Corouel D. Francisco Abad Moreno, su edad 
26 años, BU salud quebrantada, su calidad honrada, 
su patria Valdepeñas, Provincia de la Mancha, bus 
servicios y circunstancias los que se expresan. 

Tiempo en que empegó á servir los empleos. 

Soldado voluntario, 1.° de Marzo de 1809. 
Cabo, 3 de Enero de 1810. 
Capitán, 13 de Julio de 1810. 
Teniente Coronel, 18 de Junio de 1811. 
Coronel, 27 de Setiembre de 1812. 

liempo que ha que sirve, y quánto en cada empleo. 

Soldado voluntario, 10 meses y 3 dias. 
Cabo, 6 meses y 10 dias. 
Capitán, 11 meses y 15 dias. 
Teniente Coronel, un año, 2 meses y 29 dias. 
Coronel, un año y 2 meses. 
Total hasta 27 de Noviembre de 1813; 4 años 
8 meses y 27 dias. 



valdepeñI'Ros ilustres 



REGIMIENTOS EN QUE HA SERVIDO 

En Cazadores francos de caballería, Húsares fran- 
cos de Valdepeñas, y en este de Cazadores de la 
..Mancha. 



ACCIONES DE GUERRA 

EN QUE SB HA. HA.LLA.DO 
Año de ISC^9 



De soldado en la guerrilla que en el pueblo de 
ViUanueva de Bogas mandó el Teniente D. José 
Cacho, en la que se distinguió mereciendo las gTa- 
cias de este Gefe. 

En el mes de Setiembre, é inmediaciones de Val- 
depeñas, al mando del Comandante Don José Villa- 
lobos, en donde se distinguió en tal forma, que 
mereció la gracia de dos escudos con paga. No pre- 
senta este documento credencial por habérsele ex- 
traviado; pero sí lo puede acreditar con el Tenien- 
te General D. Manuel Freyre. 



ABAD líORENO (CHALECO) 31 



Año de 1810 



El dia 22 de Enero en Menxivar en la clase de 
Cabo segundo, j mandando una guerrilla de i^uince 
hombres, con laque sostuvo el bado de la barca del 
supradicho nombre por el discurso de todo un dia, 
habiendo sido reforzado por dos veces á causa de 
haberle herido por las mismas cerca de la mitad de 
las fuerzas. En la próxima noche salió patrullan- 
do toda la ribera de dicho rio, continuando á la 
mañana siguiente en. el servicio de guerrilla. En la 
próxima noche de este dia cargó en tal forma y en 
tan gran mímero de fuerzas el exército francés, que 
verificando una casi completa dispersión del espa- 
ñol, fué uno de los tantos que sufrieron esta suer- 
te, reuniéndose á muy pocos dias con dos de su 
mismo regimiento Juan Bacas y Juan Toledo, don- 
de principió á hostilizar al enemigo en la provincia 
de la Mancha. 

El 20 de Febrero en el sitio llamado la Cañada 
de los Frailes, término de Valdepeñas, atacó en 
compañía de los dos citados compañeros Juan Ba- 
cas y Juan Toledo á un correo enemigo escoltado 
por cuatro dragones, á los que se dio muerte, que- 
dando en su poder seis caballos, montura y arma- 
mento, con la correspondencia. 



32 VALDBPEÑKR03 ILUSTREvS 

El 24 de Febrero en el puente de San Miguel, 
término ut supra, atacó en igual disposición á otro 
correo escoltado de tres dragones y dos conducto- 
res, los que quedaron en su poder, siendo muertos 
los primeros, igualmente que la valija, caballos y 
demás prendas, sin que por su parte hubiese la me- 
nor desgracia. 

El 27 de id. en nuestra Señora de Consolación de 
Aberturas, á dos leguas de Valdepeñas, atacó á un 
correo escoltado por cinco enemigos, los que que- 
daron muertos en el campo, y en su poder todo 
quanto conduelan; y así esta valija como las dos 
anteriores presentó en compañía de sus dos expre- 
sados compañeros al señor Marqués de Villafran- 
ca en la ciudad de Murcia; de cuyas resultas con- 
siguió la gracia de un pasaporte, en el que le au- 
torizaba para continuar en estos oficios, y reunir 
algunos más hombres. 

El 21 de Marzo en el sitio de la Xinesa, á media 
legua de dicha villa de Valdepeñas, atacó con cin- 
co hombres montados á trece franceses que escolta- 
ban cinco carros cargados de tabaco, azogue y plata, 
los que después de un obstinado fuego quedaron en 
supoder, como igualmente muertos todos los enemi- 
gos; siendo conducidos, asi estos como las orejas de 
dichos trece enemigos, á manos de dicho señor Mar- 
qués de Villafranca, por cuya orden entregó en la 
administración el tabaco y azogue, y en la tesorería 



ABAD MOHENO (CHALECO) 33 

de dicha ciudad de Murcia un precioso cáliz, cuyo 
recibo conserva; y por orden del mismo á sti diapo- 
siciou y T3í'nefieio lo perteaecieute á plata. Ea e.Áx 
refriega tampoco tuvo !a nienor desgracia por su 
parte. 

El 2 de Mayo en el sitio 'Je \n Puente de Sau Mi- 
guel atacó á un coiTeo enemigo escoltado por cin- 
cuenta hombres de infantería con solo la fuerza do 
quince caballos, siendo el resultado matarles cinco 
hombres, herirles once, y qaedar en su. poder una 
valija que contenía la correspondencia con el exór- 
cito de Andalucía, que presentó al Excelentísimo 
Señor Capitán General de Murcia el Marqués de Vi- 
llafranca. 

En el citado dia 2 por la tarde en el sitio de la 
Xines=i, inmediato á Valdepeñas, atacó con la mis- 
ma fuerza á otro correo escoltado por qnarenta y 
cinco enemigos de ambas armas, quedando en su 
poder toda la correspondencia que conducia, des- 
pués de haberles muerto tre« hombre-s y siete heri- 
dos; en cuya refriega sojo tuvo la pérdida de tin 
caballo muerto y dos heridos; la que junta cor la 
anterior valija presentó igualmente á dicho señor 
Marqués de Villafranca. 

En el dia 3 del mismo atacó con diez y ocho ca- 
ballos y treinta y dos infantes en el sitio llamado 
la Xinesa, término de Valdepeñas, á un número de 

enemigos compuesto de un Coronel juramentado, y 

5 



34 VALDEPRÑEKOS ILUSTRES 

ciento eincuenta hombres de infantería; siendo el 
resultado á pesar de la superioridad de fuerzas ma- 
tarles veintisiete hombres, entre ellos el Coronel, y 
diez y seis heridos; con solo, la pérdida por sus ar- 
mas de un hombre muerto, un herido, y tres caba- 
].¡of> muertos con cfos heridos. 

En la noche del 11, y madrugada del 12 de dicho 
mes en el mismo sitio, y término de- la anterior 
atacó con la misma, fuerza de infantería y veinte 
caballos á un correo enemi-go, escoltado- por ochen- 
ta infantes y diez caballos; siendo el resaltado que- 
dar en su poder la correspondencia que custodia- 
ban, matarles veinte y dos hombres, herirles diez y 
ocho, matarles tres caballos, y apresarles quatro, 
sin tener en est^ gloriosa acción pérdida alguna. 
Dicha valija ó correspondencia entregó en las rea- 
les fábricas de San Juan á Don José Martínez de 
San Martin, Comandante general de la Provincia, 
déla Mancha. 

El dia 17 y 18 del mismo en la villa de Valdepe- 
ñas atacó la guarnición de este cantón, que sa com- 
ponía de ciento ochenta hombres de infantería, 
con quarenta caballos y sesenta infantes, sostenien- 
do sus soldados tan vivo y acertado fuego contra 
loa enemigos, que se les obligó á encerrarse en- su 
casa fuerte, dexando en las calles trece muertos, y 
dos heridos que quedaron en su poder, continuan- 
do el fuego desde las puertas y ventanas de las ca- 



ABAD MORENO (CHALECO) 



sas próximas al fuerte hasta el medio dia del 19, 
habiéndoles v-erificado la pérdida de quarenta hom- 
bres muertos y muchos heridos. En el citado medio 
dia del 19 se retiró de este punto para atacar á una 
escolta de qnarenta -enemigos que conducian un 
correo que qwedó en su poder, precediendo matar- 
les veinte y siete hombres, y quedar prisioneros 
nneve; los que juntos con la correspondencia puso 
á disposición del Coronel Don José Martínez de San 
Martin, junto con las anteriores valijas, en las fá- 
bricas de San Juan. 

En el (lia primero de Junio y sitio de Villanueva 
de loa Infantes atacó con ciento cincuenta hombres 
de las dos armas á seiscientos infantes y ciento cin- 
cuenta cabellos enemigos con dos piezas do artille- 
ría: su resultado fuó haberles muerto veinte y quil- 
tro de caballería, trece de infantería, y una gran 
porción de heridos, con tres caballos prisioneros; 
y su pérdida fué diez y ocho infantes muertos, y 
cinco de caballería, con seis heridos. 

El 17 de Julio atacó con ciento eatorce hombres 
de caballeria á doscientos enemigos de ambas ar- 
mas en el sitio llamado la Xinesa, término de Val- 
depeñas, á los que logró poner en precipitada fuga; 
y no obstante la guarnición de Valdepeñas com- 
puesta de ciento cincuenta infantes, salió en su au- 
xilio, les fuó al alcance, y logró encerrarlos en su 
fuerte, habiéndoles muerto en su retirada cinouen- 



3(5 VALDiíPüÑIiROS ILUSTRES 



ta y siete hombres, treinta y dos heridos, inclusos 
dos oficiales. Acto continuo se dirigió á Santa 
Cruz de Múdela, donde se hallaba una guarnición 
compuesta de doscientos cincuervta infantes, los 
que luego que observaron la inferiori'lad de hom- 
bres y proximidad al pueblo saiicroii á batirse, y 
no obstante que reconoció la superioridad de fuer- 
zas resolvió atacarlos, verifieándalo con tal intre- 
pidez qii© logró obligarlos á encerrarse en su fuerte, 
dexándose muertos en el campo d© batalla quino© 
hombres^ y un gran número d® heridos que salvaron: 
como tres horas después llegó el refuerzo de caballe- 
ría compuesta de cien hombres, con los «[ue nueva- 
mente se batió, logrando matarh^s once y herirles 
seis, incluso el Comandante; teniendo por su parte 
en toda esta refriega solo la pérdida detreshombres 
muertos y siete heridos, con seis caballos lo mismo. 

En el 24 de id. y sitio del Viso del Marques ata- 
có con ciento catorce caballos á trescientos veinte 
infantes con treinta caballos, sosteniendo un vivó 
fuego por siete horas, y causándoles la pérdida de 
diez y nueve muertos y trainta y cinco heridos; 
por su parte solo fué la de dos hombres muertos. 

El 2 de Setiembre en el sitio del Rebol atacó con 
ciento retenta caballos á doscientos infantes y vein- 
te y nueve caballos que conducían un convoy; én 
que después de un obstinado fuego por el espacio 
de ocho horas perdieron quarenta y ocho infantes 



AHAD MORE-NO (CHALECOi 37 



muertos, ocho caballos, con un gran número de he- 
ridosj y su péi'dida consistié en dos hombres heri- 
dos, y un caballo muerto, y él una grave contusión 
en el hombro derecho á consecuencia de haber dis- 
parado un trabuco cargado con 35 balas, á cuya 
descarga consiguió matar nueve hombres y romper 
el quadro. 

El 5 de id. en el Pueute de Payon, inmediato á 
la venta de Cárdenas, atacó con ciento sesenta ca- 
ballos á doscientos infantes y (jua renta y oiuco ca- 
ballos que escoltaban un convoy de botas, vestua- 
rios y demás arneses, eon noventa carros de bom- 
bas; siendo el résnltaiio de esta brillante acción des- 
pués de cinco horas de fuego matarles ochenta y 
tres hombres, treinta y cinco heridos, quedar en su 
poder todo el convoy, incluso en él la Marquesa de 
Guardia Real, que fué cangeada Con la del General 
Basecoart. inutilizando todo el número de bombas 
por sar imposible conducirlas á punto seguro. Esta 
aceion mandada por su segundo D. Juan Bacas, por 
su enfermedad que dexa expuesta de la contusión 
que recibió en la anterior acción, se verificó con solo 
la pérdida de cinco hombres muertos, tres heridos, 
tres caballos muertos y seis heridos. 

El 25 de id. en las inmediaciones de San Clemen- 
te, y sitio llamado la Casa de los Frailes, donde se 
hallaba avanzado con una guerrilla de quaranta 
caballos el Alférez D. Juan Toledo en las avenidas 



38 VALDKPEÑKHOS ILUSTRES 



de Eelmonte, si^udo como las doce de la noche se 
presentó la vanguardia de la columna de Taraucou, 
compuesta de cchocientos infantes y ciento cin- 
cuenta caballos con dos piezas de artillería, que se 
dirigían á la villa de San Clementd de la Mancha 
con el objeto de incendiaria á causa de presumirse 
habían ocultado en dicha villa á su Contador, pasa- 
do á nuestras tropas: este Oficial pon su tropa luego 
que observó la proximidad del enemigo sostuvo su 
punto con el más vivo fuego y decidido tesón; causa 
por lo que, y la de presumirse sin duda se hallaba 
allí el resto de la división al mando de D. José Mar- 
tínez de San Martin, á cuyas órdenes se hallaba es- 
te cuiarpo, 86 retiraron, pre.cipitadamente,, dexando 
abandopadas las dos piezas de artillería, hasta que 
al siguiente día cerciora,dos de lo contrario volvie- 
ron á reeogerlas; habiéndose retirado en aquella 
noche el dicho, D. Juan Toledo, por haberlo hecho 
igualmepte la diyision.de que precedía, y con arre- 
glo á.la§ instrucciones que del expseesado Coman- 
dante .General tenia. Est* cuei-po mereció de la villa 
de San Clemente las , más expresivas gracias,; ha,- 
•iéndol» memoria y reQorapen8a.de este beneficio, 
la cesión y uso del escudo de sus armas. 

El 27 de Octubre en el punto llamado las Esperi- 
llas de finisterra, término de Turleque, atacó con 
doscientos caballos á doscientos infantes que escol- 
taban un convoy de plomo y carbón, con los que 



ABAD MORCNO (CII ALEGO) 39 



sostuvo un obstinado fuego por el espacio de qnatro 
horas, hasta que parapetados en una porción de Ga- 
sas próximas al citado sitio fueron reforzados por la 
guarnición de la venta del Álamo, distante media 
legua, por ciento cincuenta hombres de toda arma. 
El resultado de esta acción, á pesar de la superiori- 
dad de fuerzas, fué quedar en su poder todo el con- 
voy compuesto de sesenta y dos carros cargados, 
como queda referido, fíjatáudotes treinta y nueve 
hombres, y un gran número de heridos, tres caba- 
llos muertos y algunos más heridos; con sola lá pér- 
dida por su parte de tres hombrea heridos, cinco ca- 
ballos muertos y quatró heridos: cuyo convoy puso 
á disposición del Brigadier D. Vicente OaOrio, y 
condució después ^é su orden á la ciudad de Murcia. 

El 15 de Noviembre junto á la venta de Cárdenas 
atacó con treinta caballos, que avanzó con el obje- 
to de entretenerlos ínterin llegaba el resto del 
campo, á sesenta infantes; mas la proximidad á sn 
fuerte de la venta donde se encerraroa no le permi- 
tió batirlos sino en guerrilla, VeriKcándolés lápérdida 
de nueve hombres muertos y tilgunos heridos; sien- 
do la pérdida por su parte la del vialiente soldado 
Lorenzo Requena, que murió á la bayoneta, é igual- 
mente un caballo. ' 

El 18 de Diciembre en la Calzada de Calatrava 
verificó con la fuerza de setenta caballos con que se 
hallaba en este pumo una de las más brillantes ac- 



40 VALDEPEÑEROS ILUSTRES 



clones que, este cuerpo h<i tenido, verificada como 
sigue: En el citado dia, pueblo y fuerzas se halla- 
ba, quando se le presentaron en sus inmediaciones 
el número de doscientos infantes procedentes de la 
columna de Almagro, que flanqueando sus grandes 
guardias, y pn* caminos excusados, se dirigian sin 
duda con el fin de sorprekenderle. Observados que 
fueron, salió á su frente con las expresadas fuerzí.s 
de su mando; se emprendió un vivísimo fuego, que 
sostuvo con tesón; mas á pesar de ello no fue posi- 
ble impedir se apoyasen de los muros del pueblo; 
pero no por eso dexó de perseguirlos por sus calles 
hasta qiae se enoerrarojí en una posada, de la que 
con una gran pérdida suya desalojó de este punto, 
continuando en su seguimiento hasta que se encer- 
raron en un convento. Tocia la próxima noche con- 
tinuó el fuego con aquellos que sallan de puertas 
afuera, liasta que en la siguiente mañana apodera- 
do con su tropa pie á tierra de las casas inmediatas, 
porcayas ventanas y puertas les incomodaba con un 
infernal fuego, les obligó á encerrarse en un todo; 
á cuya vista, siendo ya como las cuatro de la tarde, 
se arrojaron algunos de sus soldados á dicho con- 
vento: entrando en él, salieron con vestidos y mo- 
chilas francesas á la voz del refuerzo d.e trescientos 
oaballos, que, de la citada ciudad se dirigian en so- 
corro de los batidos. A esta novedad reunió toda su 
tropa, y poniéndose en retirada íuó cargado por la 



ABAD MORENO (CWAl.liCO) 4l 



•dicha caballería por cinco ó seis veces eu. el espa- 
cio de dos leguas, basta qu« encontrando un pro- 
porcionado terreno, mandó echar pie á tierra y ca- 
rabina en mano, con lo que y apocado en la falda 
de una eminente sierra, los oblif^ó -A que desistie- 
sen de su empeño, desconfiados dy sa<!ar partido. 
Esta acción y retinidií^ que fué con !a admiración 
del pueblo, y maá del Comandaute fraaceí?, se veri- 
ficó; produciéndoles después de viviut^' y ^eis horas 
de fuego la péidid.i de setenta y dos iti£íintes muer- 
tos, diez Je caballería en la retirada, iiieluso el Co- 
mandante Capitán de la guerrilki. 3' i.^icoutjiderable 
número de heridos; su pérlida ci.'n.sistio en dos 
hombres muertos y tres lloridos , dos. caballos 
muertos y cinco heridos. 



Ano de fiSli 



El 2 de Marzo en las Esperillas de fiuísterra ata- 
có con doscientos y ochenta hombres de su cuerpo, 
y ciento y veinte del de D. Francisco Sánchez (alias 
Francisquete) á cjuinientos infantes y ciento y cin- 
cuenta caballos que escoltaban un considerable con- 
voy, emprendiendo una carga con tal resulucion, 
que cortó en medio del fuego la mayor parte de él; 
á cuya ocasión se presentaron quinientos caballos 



de la columna voleante do Mora, por los que íae car-, 
gado repetidas vece«, oblK^ándole á retirarse. Sw 
resultado fue quedar en su posíer cinco carros car- 
gariosde alofodon, labafo y otras varias alluijas- 
produciéndoles la pérdida de quarenta hombres 
muertos y cinco caballos, y un grnn número de he- 
ridos de uiio«; y otroí?:por su parte two. la perdi-, 
da de seis muertos, entre ellos el Capellán, y siete 
caballos heridos. El cuerpo de Francisquete tuvo 
siete muertos, y cinco caballos heridos. 

El 15 de id. en el Tonielloso sostuvo la retirada 
de una legua con la fuerza de doscientos y sesenta 
caballos, perseguido por una columna compuesta 
de ochocientos infantes, quatrocientos caballos y 
dos piezas de artillería; sin que pudiesen, á pesar- 
de la superioridad de fuerzas, envolverle, como lo, 
intentaron por varias veces, no obstante la desgra- 
cia de caer un caballo, y producir éste la de otros 
diez ó doce: á cuya desgracia, previendo el funesto, 
resultado que pudiera tener, hizo un esfuerzo, que 
bastó á contenerlos en la carga que intentaron dar-, 
le, en la que perdieron tres hombres y dos caballos 
muertos, sin que por su parte tuviese otra pérdida, 
que la de un prisionero y un caballo. 

El 19 de id. en Villarrobledo intentó verificar la, 
dicha columna lo que no pudo en el 15; pero des- 
pués de dos horas de fuego entre las guerrillas que- 
sirvieron de cubrir la retirada que verificó, les pro- 



AüAl) MORENO (CllAlECO) 43 

duxo la pérdida de entorce muertos y nueve heri- 
du>, dos caballos maertos y algunos li'nidos; y por 
su parte hubo uu hombre herido y dos caballos. 

El 2G de id. ea Balazots encoütró á la menciona- 
da columna que regréisaba burlada del intento que 
sin duda se propuso cou su baxada á tomar el pue- 
blo de las Peñas de S. Pedro y su castiilo, á cuyo 
socorro se dirigió desde la villa del Bonillo, donde 
se hallaba. En el citado enoáentro, viendo ya frus- 
tradas sus ideas, y cargado por tan superiores fuer- 
■2&S, solo pudo verificar el sostenerlos sobre un 
puente inmediato á dicha villa de Balazote por el 
tiempo de tres horas, donde les hizo un considera- 
ble fuego, hasta que reunida toda la columna forzó 
el punto, obligándole á retirarse, que verificó, per- 
siguiéndole por el espacio de más de una legua, sin 
que pudiesen conseguir otr?s venttijas que la de 
fatigar su tropa, y recibir la baxa de tres hoinbres 
muertos, cinco heridos, rai caballo muerto y álgü- 
tios keridos. 

El 22 de Mayo en la villa de la Solana atacó con 
ia fuerza de dos compañías al cantón de dicha villa, 
que se componía de doscientos infantes y sesenta 
caballos: el resultado de esta acción fue matarles 
íloce granaderos de caballería, tíos prisioneros, y 
entre ellos un Sargento primero, que fué cangeado 
en la de Valdepeñas, nueve caballos prisioneros, 
tres muertos y varios heridos; sin «¿ne por yu pari^ 



U VAtDEPEÑRROS ILUSTRES 



hubiese otra pérdida que la de uu caballo herido 
gravemente, que por no poder conducirlo fue for- 
zoso matarlo y por verse cargado por trescientos ca- 
bailes de los cantones de Manzanares y Membrilla 
que vinieron en refuerzo y socorro de aquellos. 

El 29 de id. en eí puente de Pavón atacó con 
ciento sesenta caballos á una escolta y un Brigadier 
francés, siendo necc^ano para eíío* que la mitad de 
la tropa ecíiase píe ó tierra para verificarlo, pueS' 
eí terreno tan escabroso no ¡>ermitia lo hiciesen á 
fabnllo. Y;i les había verificado la pérdida demás 
de veinte muertos}' varios heridos, quedando por 
últiíno el resto de ellos dispuestos á rendirse, quan- 
do ]a novedad de la llegada del socorio que salrá 
de la Vímta de Cirdonas, cantón del Visillo, y es- 
colta de un rorreo (jue á la sazón jjasab'a, le frustra- 
ron el gusto de ver un su poder todos los primeros: 
por riltimo', nttn(|ae obligado á retirarse, lo verificó 
con el mejor orden, dexándoles después de seis ho- 
ras de fuego veinte y ocho muertos, entre ellos el 
Brigadier, con un gran número de heridos, un pri- 
sionero, el equipage y varios papeles del citado 
Brigadier que manifestaban pasar á organizar cwer- 
pos á Francia. 

El .30 de id. entre las Ocho Casas, Navas de To- 
losa y Carolina sostuvo con la fderza de doscientos 
hombres un obstinado fuego con tedas las fuerzas 
del cantón de la Carolina y algnní.s: mas de lot; de 



ABAD MOÍiENO (GÍÍALEtO) 45 

Linares y sus inmediaciones, que á la sazón se ha- 
llaban en dicha Carolina. Esta acción, que duró por 
el esrpacio de quatro horas, tuvo el resaltado de ma- 
tarles cinco hombres de caballería, siete de infante- 
ría, y varios heridos asi de hombres como de caba- 
llos; su pérdida consistió en dos hombi'es BQuert«Sy 
uno herido, un caballo muerto y cinco heridos. 

El 3 de Junio destacó entre Gnarroman y Carbo- 
neros al Capitán D. Eugenio Sánchez con veinte 
caballos, á fin de que procurase interceptar un cor- 
roo que pasaba á Sevilla. A su paso este valiente 
Oficial se present') ante la vasta escolta que le con- 
ducia, y aunque no pudo conseguir otra cosa, les 
produxo la pérdida de quatro dragones con sus 
caballos, que quedaron en poder do dicho Oficial y 
soldados , con toda su montura , armamento y 
demás, sin que por su parte hubiese la mfmor des- 
gracia. 

El 30 de Junio en la Calzada de Calatrava sostu- 
vo este cuerpo compuesto de los citados doscientos 
caballos un largo y continuado fuego con la colum- 
na volante de la ciudad de Almagro, compuesta da 
mas de doscientos caballos y quatrocientos infantes, 
que persiguieron á su retirada por el espacio da 
media legua, sin que á pesar de la superioridad do 
fuerzas lograsen sobre su caballería la menor ven- 
taja, 3' sí perdió el enemigo dos hombres muertos. 
varios caballos heridos, con otro que qnedó con su 



-tó VAl/..i';PKNKlU)S IIJ .STHKS 



montura y armamento en poder de sus armas. Ksfá 
íicciou fu¿ dirigida por el CapiUin D. Juan Toledo, 
Coimndaute en aquella época, por Hallarse en la 
bazou <'n Valüiiria di; Alcájitara á recibir instruc- 
ciones di'l Kxi'elftntísimo Señor L). Francisco Xavier 
de C¿\s.taiios, Geuer.il en Gefe del quinto y $e)í.ó 
exórcilo. 

El 2 de Julio «u la villa do Puertollano cfúu la 
misma tropa y Con'iandanta sostuvo sú caballería 
desde la una de la tardo liasta puesto el sol un obs- 
tinado fuego contra la .supradioka columna, com- 
puesta coü las miaraas fuerzas; siendo el resultado 
impedirles la entrada en el pueblo por el tiempo 
de quatro lioras, matarles nueve liomfereí, herir 
gravementíi á un Teniente Coronel que murió á 
pocos días, muclio» hombres heridos, iguaiment® 
que caballo.S': >u p¿idida consistió en dos hombres 
muartos y un herido, tres caballos muertos y cinco 
heridos. 

El 4 de Agosto en el monte Corta Piernas, tér- 
mino de Villarrobledo, reunido con la cíiballeria del 
Señor Santistebau, compañías de Al'óaráz, y á las 
órdenes de su Comandante General D. José Martí- 
nez de San Martin, desempeñó con su tropa, que se 
componía de trescientos cincuenta caballos, la eni- 
pre«a que se le confió con satisf .ccion de dicho 
Señor Comandante General, contribuyendo al des- 
trozo del (juadro enemigo por la parte que se le or- 



AKAD MORENO (UtXLECm 4T 



den", sostuvo la oaballerf;i enemiíia quo intentaba; 
cargar á su infiíntería. quedó en su poder el fogón 
de la cocina del Ciencral one fué cogido por el di- 
funto Tenieníe D. José Díaz, coí» otras varias cosas, 
que qnedaron en poder de la tropa, á más de todo el 
gran convoy de qnatrocicntos carros de ayanos. fru- 
íio del obstinado combate qne esta reunión de tropas, 
verificí» contra 1.» columna del General Barón di? 
NasaU; compuesta de ochoci -ntoa infantas, qnatro 
cientos caballos y dos piezas de artillería: la pérdida, 
del enemigo fue da^la al público |>t')r el citado Co- 
mandante Gen«ral, ó iTualmente tod^ el fruto; y 
cu esta brillante acción la pérdida por su parle con- 
sistió en tres hombres mutrto?, einco heri los, qaa- 
tro caballos muertos, seis gravemente herid»??^ que 
después murieran 

El 25 de id. en las inmediaciones de Alcaráz sos- 
tuvo con la tropa d« su mando por el tiempo de ho-. 
ra 5' media á la columna enemiga, compuesta de" 
seiscientos infantes, y trescientos, cincuenta caba- 
llos, con dos piesas de artillería, impidiéndoles la 
entrada en dicha ciudad por mas de una hora, ve- 
rificándoles algunos heridos, así de hombres como. 
de caballos: ain que por su parte tuviene alguna 
desgracia, á pesar de recibir dos tiros d* c\ñon. 

El 2 de Setiembre sostuvo con doscientos sesent* 
caballos en las inmediaciones del Viso del Marques 
con la columna de la villa de Santa Cruz un laroro 



48 VALDRPENKROS ILUSTRES 



tiroteo, impidién'iolee no solo la entrada en el pue- 
blo, sino que también les obligó á retioceder, per- 
siguiéndolos en su retirada hasta ia venta del Ju- 
dío, distante una legua, matándoles tres hombres, 
dos caballo?, é hiriéndoles bastante número de unos 
y otros; sin que por su parte tuviese otra pérdida 
que la dedos caballos muertos y cinco heridos. 



Por hallarse enfermo 



El 11 de id. entre PuertoUano y aldea del Reta- 
mar sostuvo en gruesas guerrillas su segundo don 
Juan Bacas seis horas de fuego con la caballería de 
la columna de Almagro, desalojándolos por ú'timo 
de la dicha villa de PuertoUano, produciendo la pér- 
dida de nueve hombres heridos, tres caballos muer- 
tos, uno prisionero^ y once heridos; por su parte 
hubo la de dos hombres muertos, uno herido, y tres 
caballos heridos. 

El 12 de id. entre Argamasilla, PuertoUano y Ca- 
bezarrubias sostuvo ol dicho D. Juan Bacas una 
obstinada acción contra quatrocientos caballos y 
trescientos infantes procedentes de la columna de 
Almagro, con solo el número de ciento setenta 
caballos útile.s, por el espacio de ocho liaras y dis- 
trito de dos legua'?, en la que el enemigo tuvo eator- 



A n Al) MOR ENO (CTIAf JíCO) 4) 



ce iioiabres mueitos, diez y nufive heridoi?^ cinco 
caballos miyeitos y liiucKos otros herid o^; y su 
pérdida consistr') en cinco hombres muertos, trece 
prisionero?, entre ellos un Capitán, un caballo 
i: uerto, y treinta v tjes en pede? del enemigo. 

Kl '29 de id. en lo de la ciudad de 

gro ee presentó ' ' riraloD. Juan Bacas l-.u 

la fuarza de ciet;i:>^ . ..:a caballos útiles en acciou 
de provocar las fuerzas de este cantón, coa el fin dt' 
que saliendo do su fuerte pudiese batirlos en campo 
raso: en efecto lo logJÓ. precediendo emboscar eu 
un iümediato olivar la ma} or parte de 'sus fuerzas. 
y con lo restante entretenerlos hasta la opoi tunidai 
de la carga, que exeeutada á pesar de lo diíicaitoso 
del terreno, y ser 'I rüímero (le t)-e«ciento3 infantes, 
cincuenta caballc !o artillería, logró 

batirlo?, desordenarlos y obügñr á encerrarse t-n su 
fuerte; quedándose eu su poder treinta y q.iatro 
prisioneros, ent>e ellos el Gobernador de la ciudad 
D. Benito María Ciria, y ademas un Oficial de gra- 
naderos, UB primer Alférez de dragones, treinta y 
un hombres muertos, quatro caballos muertos, va- 
rios heridos, así hombres como caballos, y quedar 
en su poder siete caballos: su pérdida consistió en 
un hombre muerto, un Ofici;d coptuso, y dos caba- 
llos gravemente heridos. 

El 15 de Octubre atacó con la fuerza de quatro- 
oientos caballos al cantón de Santa Cruz, sostenien- 



50 vaí.d;.:pííñ1']hos ilustp.iís 



do el fuego por seis koras liPuSta encerrarlos en su 
fuerte; eu cuya maniobra se presentó al mismo 
tiempo una gran escolta qne regresaba de conducir 
iin correo, que creyó ser refuerzo, hacia la que en 
el momento se dirigió, y la que á pesar de haberse 
apoyado de la eminente sierra de Pedro Flor, y de 
varios toriles que en ella se hallan, Iíís cargó con 
tal intrepidez, despreciando su vivo fuego, que lo- 
gró después do matíirles veinte y un hombres que- 
dase on su poder todo el resto, entre lo'? que hubo 
un gr.in número de heridos grnvemente, en tal for- 
ma que murieron quince: entra ios ()risioneros lo 
fue el Capitán Comandante, un Teniente y un Alfé- 
rez, los que en compañíi do los demás Sargentos y 
Soldados remitió liastn el número de quarentn y 
cíhco, íi disposición del Señor Marques de Monsa- 
]u<l, establecido en Valencia de Alcíntora; su pérdi- 
da consistió en un hombre muerto, otro herido, un 
caballo muerto y quat.'o heridos. 

El 17 de id. en la villa de Valdepeñas atacó á la 
guarnición do este cantón, sosteniendo un vivo 
fuego por el tiempo de tres horas, hasta encerrarlos 
en su fuerte, eti el que d«sde las inmediatas casas y 
callos les estuvo incomodando hasta producirles la 
pérdida de cinco hombres muertos y varios heridos; 
sin que por la suya hubiese otra que la de un caba- 
llo muerto y dos heridos. 

El 18 de id. en el Moral de Cilatrava fue atácalo 



ABAD MOKENÜ (CHALECO) . 51 

por quatrocientos ciuciitíüta caballos del mímero 

trece, cuja rerHda''áccioD, aunque de nocíie, s<ist;jv*j 
con la fuerza de quaürocieutos caballos!, y sin que eu 
ella obrase mas arma qne el sable, se entió por su 
columna, verificándoles la pérdislade setenta v cin- 
co granaderos de caballería y dragones, con gran 
número de heridas; sin que sus armas recibiesen mas 
pérdida que l;i de diez y siete liombres muertos, tres 
prisioneros, nueve caballos muertos é inutilizados, 
que sufrieron la desgracia de caer eu las norins v 
zanjas profundas, y cintro qnQ quedaron en poder 
del eneur'go. 

El i 7 de id. ce n la mi^ma fueiza se arrojó sobre 
el pueblo de Consuegra con el fin de sorprehender 
ios eneíoigos que ^e hallaba ii en él, y aunque no 
logró verificar hacerles presa alguna, les obligó á 
encerrarse en el fuerte del castillo, llegando en 
medio del fuego de fusil y cañón, ¡«ufriendo treinta 
y tr» s tiros de esta arma hasta las mismas troneras. 
El 5 de Noviembre con quinientos caballos que 
componían las fuerzas de su man Jo, y algunos ca- 
ballos de ias partitias de Ü. Alexandre Fernandez y 
D, Juan Gómez, atacó su segundo D. Juan Baeas á 
la columna de Infantes desde las Sa-linas, Casa del 
Gallo y Villahermosa, que conduelan doscientos 
veinte prisioneros hechos á D. José Martínez de 
San Maitin; en cuyo distrito, á pesar de lo escabroso 
del terreno, y haciéndoles consumir desde las cinco 



VALDKPIilS ¡OROS ILUSTR ES 



de la mañana hasta el ob^'curecer, hora eu que sa- 
Jió el refuerzo de artillería desde la citada, vi! la de 
jüfuutes, coiií^igiiió las ventajas de Lacorles la prest, 
de de-cieutaá ¡eses de lauar y cabrío, \' algunas 
vacas, con veinte y 'jiiatro cargas de gi'ano y demás 
vívereis ijue condueiau, con mas la de diez y nueve 
muertos, y un f^ran niímero de heridos; sin que por 
su parte hubio.se otra pói'dida que ¡a (ie un Oficial 
levemente herido; úon soldados, un caballo muerto 
y tres heridos. 

E! 18 do id. aliicó dicho I). Juan Bacas con parte 
do la expresada anterior fuGi'za, roauido con la i\x- 
fan etíaiitl Teniente Cürouei ü. Lorenzo Cerezo, 
al cantón de VillacarjiUo, en la loma do Ubeda^ ha- 
eiéudüL) ai uiismo t;empo con la caballería que -ín 
Sücofrc/ do aq!)ol vs-nía det^do dicha ciudad de Ubo- 
da, consiguiendo iiaceries retroceder á estos con la 
])érdiüa de siete hombres muertos, varios heridos^ 
tre.s caballos muertos y a'gunos h ridos; y en la de 
Vilh;carri]l() v.uios muertos y heridos qu© tuvieron 
hasta el .jitio de í-íu fuerte, donde se encerraron. 

El 21 de id. dirigiéndovíe para la ciudad de 
Baeza cí n el ña de incomodar aquella guarnición , 
tuvo un enuueuho con un gran número de tropas 
enemiga.s, la mayor parte de ellas juramentadas, 
en la villa de Rus, en la que aunque lo escabroso 
del terreno y densos olivares no le permitieron 
atacarl')s en detall, con todo les produxo la pérdida 



ABAD MORENO (CHíLEGO) 



de ouce hoaibres muertos, y uu g'an nncnero de 
lieridüs, oblignndolos por último ó retroceíer has- 
ta guarecerse de la dicha ciudad y fuerte; sin que 
tuviese otra pérdida que la de tre< caballos heridos 
gravemente. 

El 23 de id. atacó con las mismas fuerzas á la 
guarnición que á la sazón lo era considerable de la 
Carolina, compuesta de las (Jos armas de infantería 
y caballería, logrando impedir verificasen la reme- 
sa que intentaban pasar de víveres «í la guarniciou 
de la venta da Cárdenas, matarles diez y nueve 
hombres, apresarles las armas de estos, los víveres 
que conducían,, una caxa de guerra, y varios heri- 
dos, así de infantería como de caballería; sin mas 
pérdida por su parte que la de tres hombres muer- 
tos, tres heridos, ^^n caballo muerto y cinco heridos; 
obligándolos por último á encerrarse en el pueblo y 
fuerte. Este valiente Oficial hubiera continuado sus 
hostilidades en esta Provincia si no hubiese sido 
obligado á dexarla por la encasez de víveres, y la 
considerable reunión de fuerzas que el enemigo ve- 
rificó cor» las columnas de Andúxar, Jaén, Córdoba 
y varias otras hasta el número de mas de seis mil 
hcmbres de ambas armas, por lo que le obligaron á 
trasladarse á la Provincia de la Man-jha. 

El 25 de id. entre el Visillo y Viso del Marques 
atacó el supradicho D. Juan Bacas un considerable 
couvoy que escoltaba por mas de dos mil hombres 



54 VALDliPKÑlíROS iLUSTRK> 



do ambas armas: entre otras eosas llevaba la de 
cerca de tres mil prisioiiero.s y varios enemigos 
iuútilíV', JUicieü iolt^s i:;us¡)cud('r la üiarclia por mas 
de dos lioraí, onceirar.se la caballería en el fuerte 
del Vinillo, y matarles -siete hombres, herirles algu- 
nos mas, des caballos muertos y varios heridos; siii 
otra perdida por -su jjavte que la do un trompeta 
pasatlo, un c¿tballo muerto y olro gravemente 
herido. 

El 31 de Diciembre y el primero de Euero del si- 
guiente año atacó con trescientos caballos en íJiu- 
dad-Real, donde se hallaba, á la columna de i^lma- 
gro, que se dii'igia á dicho punto á establecer se- 
gunda vez su cantón; y, aunque en medio de estar 
(.'ayendo una copiosa y fria nieve, logró dispersar 
gran parte de ella, matándoles é hiriéndoles gran 
parte, persiguiendo en dos trozos á ios que se diri- 
gían hacia el fuerte unos^ y otros que retrocedían 
para la villa de Miguelturra. Hubiera tenido el 
gusto de quedarse con la mayor parte de estas 
fuerzas, si el terreno cubierto do mas de media va- 
ra de nieve, y un fuerte ayre que levantando la 
nieve impedia distinguir los objetos y maniobrar 
en debida forma, no se lo hubiera impedido; pero 
el enemigo aprovechándose de esta ocasión se en- 
cerró parte en el fuerte de Ciudad-Real^ y el resto 
en la iglesia del Cristo de Miguelturra. Dividida su 
tropa en dos columnas para impedir que con la 



ABA.Ü MORENO (CIIAI.KCO) 



capa de ]a noche se. fugasen, permaneció á cabillo 
sufriendo la CQntinna nieve y rigoroso frió en su 
observación y tentativas que hizo, por si lograba 
por algún punto inírodi.'cirse en dichos fu^^rtes. 
Todo el siguiente dia permaneció on i^u;d forma, 
haciéndoles el mas vivo fuego á los que por ja-^ 
ventanas, torre y demás vistillas procuraban hacer- 
lo á su tropa, dest^icandQ al mismo liempo una 
gran porción de tropa á las avenidas da Almagro, 
de donde esperaban el socorro. Tres veces les inti- 
m» la ren<lioion, y aunque las dof. primeras la des- 
preciaron, recibiendo á los parlamentarios, é hi- 
riendo al oficial de él; á la tercera contestáronse 
rendirían, siempre que en aquella prójima noche 
no recibiesen refuerzo. Bien conocia era demasiado 
el tiempo; pero no pudiendo ofenderles de manera 
alguna esperó la noche, con cuya capa intentó for- 
zar ó quemar las puerta?, á cuyo fin tenia ya dis- 
puestos gran número do hombresí con hachas y ha- 
za dones, como igualmente una gran porción de 
cargas de leña, quando siendo como la una de la 
noche se aproximó un considerable refuerzo proce- 
dente de la cídumna de Manzanares, qu*? le obligó 
á reunir su tropa 3' retirarse al pueblo do Poblete. 
Aunque esta acción no tuvo tan feliz resultado 
como se prometió, logró en el dia primero matarles 
siete hombres, herirles muchos, y quedar en su po- 
der cinco caballos, siéndolo estos de los que mu- 



56 VArAiEPKÑEROS ILUSTRKS 



rieron españoles al servicio fVances: por su parto 
solo tuvo la pérdida de tres hombres heridos, el 
Oficial que va dicho, cinco caballos herido?, y como 
unos dieis y ocho ó veiuta hombres que hubo próxi- 
mos á perecer por la cruel estación. 



Allí© de 1H12 



El 8 de Enero en la villa de Valdepeñas, diri- 
giéndose á obseí var la disposición en que los ene- 
migos de aquel cantón se hallaban, acompañailo 
solo de quati'o caballos se entró por el pueblo á 
tiempo quo el Comandante del cantón y su Ayudan- 
te marchaban á caballo con bastante número de m- 
fantería alas orillas del pueblo, y sin atender al 
exceso de sus fuerzas, con espada en mano les aco- 
metió con tal decisión, que Íes obligó á ponerse en 
fuga C(. II dirección á su fuerte, logrando coger al 
Ayudante con su caballo, (qu© después fue cangea- 
do) y quafero infantes prisioneros, privándele de la 
gloria de coger á su Comandante, que ya le iba al 
alcance, por la desgraciada y cruel caída que sufrió, 
resvalándose su caballo en el fuerte hielo que cu- 
bría las calles, debiendo al miedo y cobardía tanto 
del dicho Comandante como de sus soldados, la 
libertad ó la vida, pues quedó en el suelo por algu- 



.VBAU Mb^EM» (GilAÍ.EGÜ) 



nos instanlea casi deshtuido de sentido y movi- 
íDiento del fiero golpe que recibió «a el pecho, bra- 
zo, muslo y pierna derecha; sin que en esta ocur- 
rencia tuviese otra pérdida ni d-e«gracia que la re- 
ferida. 

El 18 de id» desdo V'illattueva delíj Fuente persi- 
guió su scguudo D. Juan Bacas, por «u enfermedad, 
coa la faeiza de do^cieatos cia<3ueutci caballos ea 
medio de uüa cop^iosa aieve hasta la villa de Fuen- 
llana á la columna volante de Infante", compuesta 
de novecientos hombres de ambas arm;is, incomo- 
dándoles en el distrito de. mas de q»atro leguas, en 
que les hirió y mató mas da treinta hombres y ca- 
ballos; sia que por su parte hubiese mas de^gracic( 
que la dedos caballos heridos. 

El 20 de id. en U villa de Infantes, noticioso de 
haber salido ia mayor parte de la guarnición en so- 
corro de la de A.I magro, se introduxo en la pobla- 
ción y fuerte coa la mayor fmrte de su tropa, coa la 
que obligó por un vivo fuego á encerrarse en el 
fuerte al resto de la que habia quedado, llegando el 
caso de estar forzando sus puertas, quondo llegó á 
sus inmediaciones toda la trojm, y alguna mas de 
la que se había dirigido al citado puesto de Alma- 
gro. Esta ocurrencia le privó de dar libertad á dos- 
cientos prisioneros que se hallaban en dicho fuerte, 
y la presa de los que custodiaban aquellos, obligán- 
dole á sostener uq vivísimo fuego casi toda la noche 



58' VALDEPEÑKROS ILLsTKES 

y próxima mañana; cuyr;s resuHados en honor de 
la verdad no pudo señalar por impedírselo la obscu- 
ridad de la noche, pero sí el qn& no tuvo en e^ti^ 
reiViega la menor pérdida. 

El 28 de Fídjrero en los muros déla villa de Liüo 
atacó eo» la fuerza de trescientos quareuta caballos 
á qimtroeientos infani.es y doscientog cincuenta ca- 
ballos procedentes de la columna volante de Mora, 
que en requisición de granes y contribncionGS se 
dÍTígian á los pueblos de su distrito, con los í|u& 
sostuvo por el espacio de cinco horas el mas vivo 
fuego, que por dos veces despreció arrojándose 
sobre su caballería, qne aunque apoyada de la in- 
fantería no pudo impedir, aunque colocado en una 
altura y ventajoso punto, que le verificase la pérdi- 
da (le treinta y cinco hombres muertos de amb:is 
armas, herirles un considerable número de ellos, hit 
cerles la presa de tres caballos, siéndolo el uno de 
un Capitán de granaderos de caballería que murió 
traspasado de una lanza; haciéndoles por último 
desalojasen el pueblo y sus imnediaciones sin que 
verificasen el objeto á que se dirigían, cuya retirada 
no pudo seguirlos por hallarse sumamente fatigada 
su tropa, y sin comer desde el medio dia del 27: la 
pérdida suya consistió en seis hombres muertos, tres 
heridos, dos caballos muertos y nueve heridos. 

El 16 de Marzo en Villarrobledo con la expresada 
fuerza poco menos sostuvo por espacio de tres horas 



ABAD MORENO (CHALECO) 69 

im obstinado fuego con la colamna de Infantes al 
mando^el Príncipe Nassau, compuesta de quinientos 
infantes, doscieato? Húsares, ochenta juramentados 
déla partida de D. Antonio Porras, al mando del 
renegado Capitán D. Pedro Velasco, y una pieza de 
«.rtilleria. Ei resultado do este choque fue matarles 
fcrpco hombres, herirles más de veinte, dos caballos 
muertos y otros muchos heridos; sin que por su 
parte tuviese otra que la de un hombre muerto y 
quatro heridos, dos de ellos gravemente, un caballo 
muerto y dos heridos. En aquella noche intentó ia 
comodarles destacando una parti-la, que euíráudose 
por el pueblo les hizo alarmar, y en aquella misma 
hora marchar para su cantón. 

El 25 de id. en el pueblo de Villafrauca do los 
Caballeros atacó con la fueraa de trescientus caba- 
llos siendo como las diez do la noclio á ciento cator- 
ce dragones, procedentes del cantón de Consuegra, 
esta opera:;ion después de siete leguas de marcha 
la mayor parte de su caballería la hizo llegando á la 
dicha hora á su grande guardia, por quien á pesar 
de su cautela no pudo evitar le notasen, é hiciesen 
tan infernal yxoutinuado fuego, que apoyados de 
unos carros con que tenían cubierta la entrada do 
la calle le impidiese la repentina invasión que 
intentaba en él, como igualmente sirvió para dar 
tiempo á que se alarmasen todos, y pusiesen en or- 
den de defensa. Muchas horas de fuego hubo por las 



60 VALLEPlíNKRO'S írjÜSTRKíí 



calles y eircomferencia del pueblo^ hasta que ei 
enemigo creyesflo batirle resolvió arrojarse al cam- 
po, par haber íTOtado tema aa tropa distribuida eo 
ocho ó diez piintos^, y do serrra posible reuniría an- 
tes qne logra-^e su intento. Kn efecto lo verificó; pe- 
ro le salió tan al contrario, que aunque solo se ha- 
llaba con unos ochenta caballos, fueron bastante* 
á obligarlos á retroceder y emprender el camino 
i>ara su cautrvn. Én el espacio de quatro leguas que 
distaban de él hizo él' enemigo la raas obstinada de- 
fensa, hasta qtie incorporada la mayor parte de sü 
fuerza Íes dio una carga, con ía qiie les jpusb en tal 
desorden que no piídiéudo log^rar reúnÍT.s3, apela- 
ron solo á la fuga, siguiéndoles el alcance sus sol- 
dados con tal tesón y empeño, qtte sembrando dé 
cadáveres todo el camino, llegaron hasta las pare- 
des de Caiísáegra. Tuvo bata gloriosa "jornada que 
fue de diez y ocho leguas en diez y seis horas para 
poner en salvo la|>resa, y evitar él socorro que pu- 
diese venir, el fruto de matarles treinta y nuévó 
hombros, herirles igual número, que quedaron er. 
su poder, con otros diez y ocho que fueron entre- 
gados er» Alicante al Señor Gren ©ral Rochí (|uedárofi 
igualmente et) su poder ochenta y ocho caballo» 
con todas sus monturas y armamento, debiéndoles 
su libertad ó la vida los restantes á la obscuridad 
de la noche, de que se aprovecharon para salvarse; 
por su parte solo hubo la pérdida de ur> ''abo muer- 



ABAD MORENO (CllALKCO) óí 

to. un Teniente Capitán gravemente heriJo, e] 
trompeta de orden y tres calallos heridos. 

El 26 de Abril en las puertas de la ciudad de An- 
dújnr atacó con la fuerza de tresciento;? cincuehla 
caballos á la líuarniciou de dicha ciudad, que á Is 
sazón era considerable por hallvrse en ella gran 
parte de la de Córdoba y Jaén, con la que sostuvo 
un largo y obstinado faego por el espacio de tres 
horas, imponiéndoles tunto terror con sus manio- 
bras y disposiciones, que no se resolvieron á car- 
garle á pesar de su inferioridad en fuerzas, ni tam- 
poco á Beparar5e de la población mas de dos 6 tres 
"tiros de bAla; pero tuvo la satisfacción de matarfes 
c-itorco juramentados, herirles tres gravemente, 
que á poco murieron, quedando en su poder seis 
caballos, montura y armamento, con un prisionero; 
sin que por su parte hubiese otra pérdida que la de 
un caballo, que por la caida de su ginete quedó en 
manos del enemigo. 

El primero de Mayo en el pueblo de Jabalquinto 
^ostnvo un largo fuego contra quatrocienfcos cabalios 
enemigos, ignorante de hallarse ya á su flanco de- 
recho dos mil infantes y cien caballos con dos pie- 
zas de artillería, los que luego que observaron su 
fuego emprendieron su marcha hacia él, á cuya no- 
vedad, y no restándole otra ffalida ni recurso para 
salvar su tropii, se resolvió á arrojarse y pasará 
nado los rios Gualimar y Guadalquivir, sosleuieulo 



62 VALDEPENEKOS ILUSTHlíS 



para verifícar esta operación un vivo fuego con !a 
citada primer columna que ya se hallaba á las ori- 
llas fie Í08 rios. Este esfuerzo y arrojo se verificó 
en época eu que los citaiios rios se presentaban 
después de tres días de abundante lluvia con s<u de- 
negrida é impetuosa corriente tan /uera de madre 
que horrorizaba su vista al ánimo mas esforzado; 
pero prefiriendo perecer en las aguas, tanto sus 
soldados como él, antes que quedar en manos del 
enemigo, searojóá su paso sin titubear. Apenas 
concluyó esta horrorosa maniobra, quando distin- 
guió que por las avenidas de la ciudad de Jaén se 
aproximaba una gruesa columna de enemigos pro- 
cedentes de aquella fortaleza, y sin duda de acuer- 
do con los que acababa de burlar. Viéndose ya casi 
sin esperanzas de salvarse, se volvió á arrojar se- 
gunda vez á las impetuosas aguas por la izquierda 
de los que acababan de perseguirle; pei'o ya reuni- 
dos los rios Gutdimar, Guadalquivir y Jaén, fue 
tanto lo que impuso al enemigo este esforzado 
arrojo, que bastó á dexarlos perplexos sin perse- 
guirle, sí solo con algunas guerrillas, que así estas 
como todos los que componían la vasta operación 
que proyectaron, consiguieron solo su fatiga y bur- 
lada esperanza; sin que por su parte tuviese mas 
pérdida ni desgracia que la de la considerable fati- 
ga de toda su tropa. 

El 18 de Julio en la villa de Manzaneque sostuvo 



ABAD MOÜKNO (CHALKí.O^ 63 

iiua gran refriega su seguudo D. Junn Bacaí» con la 
fuerza de trescientos caballos útiles contra una co- 
lumna enemiga compuesta de cerca de dos mil in- 
fantes, y algo mus de doscientos caballos con dos 
piozas de artillería, todo procedente de la ciudad 
de Toledo, la que según noticias se dirigía en soco- 
rro del castillo de Consuegra. Esta ^cion, que duró 
por mas de seis horas, tuvo el resultado de matar- 
les quarenta y cinco hombres, siete prisioneros, 
mas de cincuenta heridos, nueve caballos muertos, 
once psisioneros y varios heridos: su pérdida con- 
sistió en diez hombres muertos, trece heridos, tres 
caballos muertos y ocho heridos. 

El 14 de Agosto con la fuerza de trescientos cin- 
cuenta caballos útiles so presentó su segundo don 
Juan Bacas, á quien comisionó al intento por ha- 
llarse gravemente enfermo, á las inmediaciones y 
vista de Aranjuez, donde se hallaba el Rey José 
que con su exército se dirigia en retirada para Va- 
lencia. Este diestro Oficial, sabedor de que el Rey 
José hübia hecho entender á todo su exército que 
el Duque de Ciudad-Rodrigo habia comunicado or- 
den á sus tropas y las aliadas para ^ue no diesen 
quartel á soldado alguno de las francesas, como 
igualmente que no se hallaba riingnn soldado de 
las españolas hasta lo interior del Reino de Murcia, 
comisionó al Teniente D. José Fernandez Ribera 
para que con una gran porción de Proclamas y un 



til VALDK.PEÑKROS lI.ljSTRES 



corto número de tropas se situase á la vanguardia- 
del exército enemigo, por donde las fuese sera- 
brando á fin fie que supiesen tenia» muy próximas 
las tropas esuauolíjs, tanto para hostilizarles, como 
parausarles protección y asilo á los que intentasen 
la deserción de sus banderas. Esta operación surtió 
el efecto que el dicho Coman'lante se propuso, de 
tal forma que produxo la deserción de doscientos 
noventa y dos hombres pagados, entre ellos algu- 
nos de caballería, unos y otros completamente ar- 
mados; destacando al mismo tiempo gruesas gue- 
rrillas qi^e por derecha é izquierda incomoda- 
ban indeciblemente al enemigo, haciéndolo igual- 
mente por la retaguardia con el resto de su tropa. 
Kn esta casi indecible fatiga continuó este cuerpo 
en la forma dicha hasta las inmediaciones do Alba- 
cete, donde suspendió su marcha por haber recibido 
órdenes del Comandante General d© la Provincia 
de Cuenca Don Luis Alexandro María de Busecoitr 
para que pasase á arvistarse con él al punto donde 
pe hallaba; no on. ¡tiendo dexar ordenado les siguie- 
se una gruesa guerrilla que llegó hasta la ciudad de 
Almansa, en cuyo camino no dexó de incomodar- 
les, al mismo tiempo que daba continuados y exac- 
tos partes de sus operaciones con la exactitud que 
le es propia el Comandante de ella, que lo era el 
Teniente Capitán 1). Juan Navahm. Esta gloriosa 
jornada tuvo el resultado de llevar, tanto al Rey 



A:^\UM();.E\(l^■;IIAl.:•^:<)) 



'.;onn; á •^u exórcito, en continua agitauion y síibro- 
s-i'to, quedar^jexi -sn 7)0(1 er los citados doscientos 
novp?;ta y dos pasados, eiení.» quince prisioacro'. 
roce lioinliretí muertos:, y al soldado i"i- 
i:o borin, si.'iidcdo entr.> éí e! efjnij)-»ge, seguu ma- 
infestarod lo« <]ue lo c>i>tO!lif»l>;in, deuu Jíuibaxador 
íVíMiccí'; siu qne por su paite liaya Ijabid' '-'••" • ér- 
di'la que l;i de nu caballo. 

En la subida «í el Rey J'-^?¿ v ^ífariscal S^nir .^•! 
Tal "lo coi: ■ o'o tve- 

CtibaÜos y de orden uel'^eaor Genei'al Fi-eyíe s <- 
teniendo y repiegan lo toda el ala izquierda d-^ i.-! 
caballería enemiga, impidiendo y libertandu á los 
P^leblos sufiiesíen í^u;> correrías, batiéndose casi, in- 
c.'.'.-ariíefnente con gruesas guerrillas', y arreb¡it;ui- 
dol^ wís raciones qu^ sacaban de Yi- 

llacañas. continuando c- .a hasta la villa de 

Qi-aua, en donde reunido ni Gane-.al Ingles AVink 
so.-tuvo por el espacio de una tarde completa ua 
obstinado fuego, en el que se distinguió su cuerpo, 
principalmente el Capilau D. Vicente Abad, qu© 
con una gruesa guerrilla liizo replegar otra mas 
considerable enemiga, y dexar salvos á una porción 
de los aliados que ya se bailaban envueltos. Del 
misnio modo lo hizo el Alfeiez D. í'edro González 
con otra de Portugueses que se hallaba en igual 
estado; mereciendo así estos como tnda la tropa las 

mayores di- tinciones, así de este General como del 

9 



en i]v£c. el Sr. Hil!. De esta confianza ví'<ví]z': . i-car- 
garle t'H Ja ¡)i''.';.\iir<a üoche r! puulo Je e Je 

!a iieyna. En toda esta jornada í Vio e.-.ie 

ciUH'po !a I ' "' lioinbre.s iieiiúo:-;, cinco 

caballos muc. ü- -o ^ ,-iv,,.. í^ítícíos. 

lü 3 de Diciembre recibió desde. el puííd. 
Rozas con guerrillas, y á las puertas (le ]\íaílri<i y 
puente do Toledo con el rei^to de! cu. 
cientos eaballos enemigo;?, que conrponian la van- 
guardia óp.] exArcito del Rey José en su últiu:!a ve- 
nida á la corle. En el camino^desde nquel })ueblo á 
estos puntos no cesó el vía'O fuego, siendo cargadas 
así estas como la compañía de granaderos! que á su 
refuerzo mandó, envueltas por el citado número de 
dragones^, sin que á pesar de la superioridad logra- 
sen hacerle la mayor presa, y sí tuviese la péi-did.) 
d." cinco hombres y quatro caballos. Después de 
esjíi. pequeña acción continuó su retirada según las 
instrucciones que del General en Gefe del segundo 
exército D. Francisco Xavier Elío tenia siempre á 
la vista de los enemigos, y dando á dicho Señor 
(íontinuados y escrupulosos partes de sus operacio- 
nes, permanecien-io tres dias en el Real Sitio de 
Aranjuez has-la que el enemigo le flanqueó por To- 
ledo y Mora, que continuó su ordenada retirada 
hasta (d Campo de Criptana, donde recibís otras 
instrucciones. 

El lí) dn Ídem en la villa de Miguel Esteban ata- 



AhAÍ) MORENO (OllALEí-O) 67 



cú con la fuerzri de trescientos caballos útiles á nía?! 
útí doscieutDs oclfenta infantes ■euemigo^;, lo- "'it^ 
(•('S'íU'S do cünseguir desalovarlos de! cii; 

-e liuUabaü pa: _ :;a,:ir iui ¡Ja- 

dos: til quddio. ijo obstante de colocarse eu medio 
lie un lugar pauíauosc, donde no podia realizar'^- 
una carga en debida forma, cMspu»o t;cl)a38n giau 
[■arto de sus soldados pie á tiefia, los que les hicie- 
ron uu t;i:i acortado fut u", '|ue á pesar do los cortos 
niinuto'i de luz ijuo resíab.in les originó ia pérdida 
de diez y ocho muertos y treinta y siete heridos, 
que protegidos de la noche y la proximidad del 
socorro de tropa que venia desde la .villa de Alcázar 
de San Juan, pudieron salvar en sus acémilas y 
hombros: su pérdida consistió en tres h'-ar-b^s 
muertos, nueve heridos, de estos quatrr 
mante, cinco caballos muerto? y diez heridos. 



Año de 18S:5 



El 30 de Enero sostuvo su cuerpo con la fuerza 
de qua trocientes Caballos en los muros de la ciudad 
de Alcaraz un reñido tiroteo por espacio de tres 
horas contra seiscientos caballos al mando del Ba- 
rón de Vinocl, en cuya acción se distinguió particu- 
larmente el uapitan de la quarta oomparüa D. Juan 



giuar al eijeaiign !a ])C¡'<íida de ci:ico ¡ir.üíK'res 
muorLoi.-', flií-'a y .li'te liei'iuo?, ¡ios • s 

y muclii».-- lieiiiJui-; sin nue ¡ior s.-t paite iiubiese otra 
"pérdida (]Uo lado un liombre lierido 3- uu caladlo . 
Si 13 do I^^ brero eu Fui'nÜana y rnuíos di-) lu- 
fV.ntes ííOfctuvo e>ie cnei¡¡o vm reñi io y dilatiuio 
í''":of::;o círntra la antodicaa coliimna d;l r-rii-ou ihí 
'^ ¡uo yo d::jtÍ!i;2;iiiero!; lo 

bi 'i tíanoliez y D, Vícmíu- 

do Fut Mi;;. .;:;;, rc|)le:^;ir;(>s ;, i;,, do Iui;;!;jier;, ■:;;:;■ a;- 
b-' lili Iioijjü'O, dos caballos, y licrirlea a];.í\m(is 
uia.--; sin que por su parte liul/iose la meiíor 
pórdi^hi. 

El 20 do .Tv.rii:; oü la vmiíu del KoboHar, iónrdno 

(!c Txí'ipiena; ^0'-tnv<") e:-;to cuerpo una V'T:; la acción, 

i'ij. iii a, lie ' ' al otuo>;o do ¡af-^ í.^-n.cr!'iüas el CvD- 

i..^i!idaut V,. , i miriion D. Juan Toledi», contra 

(¡iUitrocici:!<o> ciiíCiienia caballos de dragones y co- 

rao'?a'G3, mil infantes, y dos piozas de artillería, 

?! .-'do las dos do la madrugada hasta las sioto de la 

\ hora en que s» les hizo retrocede!', impidicn- 

^ ;s la eiúrada en la d i día de ücquena, dondi* .-o 

dirigían, Y,,tit''r'-'^ '■'-' d mbrcí?. :-;';• ^'■•'' • - 

llüo-, y herir; . . do uirj- - : ■ i 

iUc por ^.; :.uld''sc otra i.u'i'd ida vpo; la de im 

:•-. U'iv !w:J'it,», con troíi caonlluíj. lA 



:HAi.Ef;o) .■v^ 

iilzüáo G-iUjaiidante Ü. Juan Tole«io il 
res en ta! fiíiai-v^"® mereció lasgiacii- v . 
cioii del Kxceleiit.i.>iaio Señor General eu Gí,"j • 
bcíxuiido exército \) Frauci.«-eO X-.tvio; Elío, . 

o 

El 2S (.le i'1. eu las inoaediae. li- i leua -v>s 

tuvo 6íte regiaiiiMit,; el fueíjo dtj seia koias, quo Vb- 
riñcó en gruesas guerrillas contra oeliocieutos c«- 
baiios it)curY)f»raiJos á seis mil infantes, ai maud'» 
de su Greneial: en esta cifeíida tarde que se les hizo 
CO! sumii c!'. e espacio ue media ¡cgua puco más, 
tóelos Vtíiiíicó la pój'dida que uo puede señaiai' en 
liuuürdé la verdad; pero r^í vio que á sus tiiOs ca- 
yeruii varios enomigos y caballos;; siéndolo esto ú 
costa de solo un hombre herido y üos cabalaos. 

lii 30 de id. entre San Antón y Requena un es- 
quadron de guerrillas á la vista del resto de este 
cuerpo disputó al enemigo el terreno que dexo ex- 
puesto con un vivísimo fuego, en el que de>pnes 
de herii-les varios hombres y caballos, i'i costa solo 
de un caballo herido, se les hizo replegar y- -" ^rue- 
í;o y pueblo de Requena. 

El primero de Julio desde la villa de Requena a 
Utiel ¿ufíió este cuerpo el fuego de toda la supra- 
dicha columna, haciéndoles disputar el terreno a 
palmos, y originándoles una considerable pérdida, 
quedáiidose por último en debida formación á Uib 
vi.<iaá de Lt villa de Utiel, donde el euamigo hizo 



alto, permanet'iciido en osla disposición todo el 
resto del dia hasta las cinco de la tarde^ hora en que 
ei ciiemi'io r¡;>:i)i\i > dexar dicho punto, regresándo- 
se á Kc' ; M-o.-íO rfin dijda ¡e reoibir aque- 
lla nocho aigun descaía . i^> por s;iv ::r.ip;i •; C'~;:,.^s \;x<.\ 
luego como observaron el movimiento de aquellas 
avanzaron con tal intrepidez qne lograron hacerles 
cinco prisioneros, qu»; se remitie'on á disposición 
del Excelentísimo ÍS ñor Gení^ral W Francisoj Xi - 
vier Elío: en esta larga oper.,cion solo hubo por su 
parte la périJida dedos caballos muertos y cinco 
herid os\ 

El 'lo de Seti'"mbre Cü Vj;iafi'ii,¡u;tt ue ui> 
deros, Provincia d-í Oati-íaua. :-*- lialK'» e^^r' i : , . . „ 
reunido con l-i división el el Brigadier I). Pedro 
Sl ríiel^ el que llenó completamenti^ sus deberes ;'i 
satisfacción de dicho Señor; señalándose en esta 
ítccion el Capitán !). Vicente Abad, sus subalternos 
í). Juan Navalon y D. Pedro Moya, que con su com- 
pañía de granaderos compuesta de cincuenta y 
GChtf) caballas, hizo retroceder á muy cerca de <los- 
ciontos caballos enemigos, salvando un granadero 
y un caballo quo ya estaban prisioneros; se les pro- 
duxo igualmente la pérdida de un caballo muerto, 
y quatro ó cinco heridos, obligándolos á replegarse 
al gnaeso de su caballería: en esta refriega solo hubo 
la pérdida de un caballo, y dos hombres prisione- 
ros, que á pocos días se reunieron á su "tegimiento- 



\H\'') MORENO (MI \I.E':0) 71 

]Su .se lühuiiif.'ílun oLiOíi iuhl-ud- eucLieiiii cí. que 
iiu tenido este cuerpo y ¡«ailidas stiélias por ac u:o- 
¡e.-'ia!' lauíeijciou (\e\. ^i- 

^JadiM 1." de Juiio de 1814. 



^-' 



Aqui termina I;i Utiacion dr, í":^ míritos del Coro- 
nel D. franciaco Abad Momio '.¡liri^ Chaleco) imptp- 
s;i en Madrid, el ano 181*. ;'t>noia del E.vce- 

leiitísimo Sr. Oapifcnu Coueral. 

Poco liemos de decir por nuestra parte: la hoja 
de servicios que li'^mos copiado, eulre otras razo- 
nes por ser desconocida de nue>tros paisanos, á 
quienes dedicamos estos apuntes, es un documen- 
to que coloca á Chaleco entre los hijos ilustres de 
Valdepeñas. 

Nuestro propósito al tratar de Abad Moreno, no 
h i sido otro que presentarle como guerrillero de 
la lu'lependencza, aspecto en que debe considerár- 
sele, y para este objeto nada tan elocuente y des- 
apasionado como la relación que preceie. 



';'. :ii:i i> 1:^ .Innio de; 1^08, feclia 'lela ¡leróica (In- 
tensa (le V'a1dí•pe^Jar^ coubfa los escuadrone.-; u. 
neral Ligb^r-Belair, y ya, ?■,■' ílistiiV'>;!iió o!i ia cail.> 
Ancha de cita vill-i iiíipi.Jioiido ol paso á ias iropas 
invasora"^. 

Dd- anos (!■ - ^ abaiiílnna su casu^ en .'iras de 
]a iudepeud.;;)i'iu española, y en unión ¡le jus púl- 
sanos D. Juan ].]acas y !). Juan. To'e'io. d/i prind- 
pio, el 'ii) de Fehr-.n-iv do 1810, en el rfitio .U a nícalo 
Cañada de ].- Frai!'><;. téi'mino de ^■'^üldcpeñag, á 
«sa serie df !¡(hos íi;ioriosos que ipieda referida. 

y desnu- ■' íe formar tinü partida de voluntarios 
contra 1 v-; ti-e>'.es do Naptjleon^ partida que va aa- 
nien' ogresivamonte hasta renidf centenares 

de (■ ' "1 terror de los pneniipos- 

de la [.:it 

'■ ■ bíenido <ie>pues- de 78 aooiones de 

1 íicomunicacion é interce¡)lacioii de 
co'reop, faé que el excelentísimo señor teniente ge- 
neral, I), Francisco Javier Castaños, le expiíliese el 
real despacho de coronel, cuyo empleo empezó á 
servir el dia 27 de Setiembre de 1812. 

En 1814 se imprimió la relación de sus méritos, 
en la imprenta Nacional, por mandato del rey Fer- 
nando VIÍ, quien por real orden lo retiró del ser- 
vicio en 1817, para que descansase de sus fatigas, 
con el empleo vivo de coronel. 



ABAD MOEEiNO (CHALECO) 73 

Entre los autores que citan á Chaleco merece 
particular mencion.E. Rodriguez-Solis que publica 
su retrato (1) á más de interesantes datos (2). 



(1) Los Gicerrilleros de 1808. Historia popular de la 
Guerra de la Independencia. Madrid 1887. Tomo 2." Cuad. 3, 
Pág. 39. 

(2) Obra citada. Tomol." Caad. 10, Pág. 35. 

Tomo 2." Cuad. 3, Pág. 37.— Cuad. 5, Vkg. 25.— Cuad. 7, 
Pág. 6._Cuad 8, Pág. 25. 



10 



C^vS áík^2? ái^ij <&r^>g Air^¿ 



■Stx^áS Mil^Ú 






D. Antonio Hurtado de Mendoza 



i). Aütoiiio Huí-hado de Moiifloza 3' ("íomez Cor- 
nejo nació en Valdepeñas, calle de Gijon, 84, 
el dia 18, de Enero de 1827 (1). 

Fueron sus padres Juan José Hui-rado de Men- 
doza y Antonia Gómez Cornejo. 

Fué bautizado en la parroquial de esta villa, el 
citado 18 de Enero, por el cura teniente D. Manuel 
de Merlo. Pusiéronle los nombres de Prisco Antonio. 

No tardó Mendoza en dar á conocer sus excelen- 
tes dotes para la pintura, especialmente para el 
retrato, pues pocos años contaba y sus maestros 
le castigaban con frecuencia, por hacer los retra- 
tos de sus condiscípulos. 



(1) Arcli. Parrog., lib. 31 de baut., folio 349. 



HIRTaDO DK MENDOZA^ 



A la edad do 12 años abandonó la escuela v em- 
prendió el oficio de barbero, que era ol de su pa- 
dre. Al poco tiempo las paredes de la tienda con- 
tenian los retratos, al lápiz, do gran número de 
parroquianos. Retratos mal lieclios, pero que lla- 
maban la atención por su notable parecido. 

Así permaneció hasta los 16 años á cuya edad 
marchó á Madrid, de doude pronto regresó 'enfermo. 

Continuó en Valdepeñas, piulando habitaciones 
y fachadas, siendo cada dia mayor su afición á la 
pintura. En prueba de lo que decimos recordare- 
mos la fachada que pintó en la calle Real, toda 
cutfierta de TÍstas, tomadas de un libro, y el gran 
u limero de retratos y santos, alguno por dos rea- 
Ios, que pintaba en lienzos, paredes y papeles. 

Solo puede formarse idea del gran entusiasmo 
que sentía por la pintura, recordando que á los 25 
años de edad dejó á su esposa y dos hijos al cui- 
'lado de su padre político, Joaquín Hurtado de 
Mendoza, y pasó á Madrid en busca de profesor 
que le enseñase a pintar. 

Increíble parece que Mendoza, no teniendo pro- 
fesor de dibujo hasta los 25 años, pudiera llegar 
á la altura que alcanzó como copista. Increíble, 
también, que siendo tanta su añcion y tan gran- 
de.? sus disposiciones para el retrato, no tuviera 
profesor en más temprana edad. 

En Madrid tuvo por maestro á D. Bernardo Lo- 



VALIiEPEÑEROS ILUSTRES 



pez, pintor de Cámara, con quien pasó dos naos 
aprendiendo dibujo y haciendo algunos estii !::^s 
de pintura. 

Después continuó en el Museo, estudiando los 
más célebres artistas, llegando á ser el imitador 
de todas las escuelas, y alcanzando una pensión 
de 1.500 pesetas, del ministro de Fomento señor 
Lujan, con obligación de presentar obras para ver 
sus adelantos. 

Por este tiempo figuraba ya Hurxado de Mendo- 
za y eran apreciados sus retratos. Entre los mu- 
dios personajes que retrató, en esta época, cita- 
remos al Sr. Obispo de Astorga, marqueses de Li- 
nares, Obispo de Plasencia, marqués de San Gre- 
gorio y D. Claudio Moyano que prorrogó la pen- 
sión que disfrutaba aumentándola hasta 2.000 
pesetas. 

Entre las copias que le encargaron se encuen- 
tran: la Virgen de la Silla, de Rafael, para Chile, 
con destino á un oratorio dePP. Jesuítas; la Con- 
cepción de Murillo, para la Condesa de Oñate; los 
retratos de los reyes de la casa de Austria, en ta- 
maño pequeño, para el marqués de Miraflores, 
etcétera, etc. 

Terminada la pensión retrató á D. Juan Martin 
Carramolino, ministro que fué de Gracia y Justi- 
cia, y á los señores D. Francisco Murga y D. Ma- 
nuel Joaquin Tarancon, Arzobispo de Sevilla, 



HURTADO DE MENDOZA 



Por encargo del señor marqués de Benemejís co- 
pi(3 Tari»3 cuadros del Museo, entre ellos la Per- 
la de Rafael, la Concepción de Murillo, los Niños 
de la Concha j el Niño Jesús del misino autor, y 
la Virgen de la Silla. 

Por orden del rey D. Francisco de Asís copió la 
Bacanal de Rubens, cuya copia, que obra en Pala- 
cio, le valió ser nombrado caballero de la orden de 
Carlos III. 

Retrató á una sobrina del general Ros de Olano, 
por encargo de este señor, y quedó tan satisfecho 
que le encargó varias copias del Museo. 

En Valdepeñas existen algunas copias é infini 
dad de retratos cuya enumeración sería intenni- 
nable. El gran retrato de Isabel II, que hizo pam 
el Ayuntamiento, fué destrozado en la Plaza prin- 
cipal, á presencia de Mendoza, el dia en que la 
junta revolucionaria de esta villa subió al Ayun- 
tamiento con motivo dé la revolución de Setiembre. 

Por hallarse enfermo, á consecuencia de su mu- 
cho trabajo, no aceptó Mendoza la proposición del 
señor marqués de Salamanca de ir á Roma á copiar 
varias obras. 

Retrató á D. Francisco Rodriguez Troncoso para 
quien sacó varias copias del Museo. 

Merecen también citaree el retrato de la señori- 
ta doña Emilia Carbachó, que estuvo expuesto en 
la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1857 v 



:Rní< li.rs-j-Eivs 



obtuvo íiiíMiciou lionoi'íñcM, y (-1 do D. Cnlixto de 
luRosa. rf^^ci'í'tu.rií) paTticulai" (It'l general Koía do 

01;u.io. 

Ainiíiuo Mendoza wo dedicó principahiieute á la 
copia, y al retrato, sobresaliendo enti'(. los copistas 
,le sil tiempo, -no por esto dejó de hacer algunos 
originales entre los (jue figuran la Concepción y 
1 os Sagrados Corazón es . 

Este último se encuenu-a en Valdepeñas. Sus 
dimensiones son: alto, 0,88; ancho, 0,66. Eepre- 
soiita nn coro de ángeles elevando una plegaria, 
cuya letra y música aparecen en el lienzo. Los 
in¡trunumtos musicales de ([ue se acompañan re- 
cuerdan distintos y variados atributos de la histo- 
ria sagrada. El primer ángel de l;i derecha pnlsa 
una lira en que está representado el nombre de 
Maria, los cuatro evangelistas, las tablas de la Ley, 
ol Cordero pascual, el libro de los sicíte sellos y el 
Tabernácnlo. El ángel que está á su lado tiene nn 
clarinete que representa la columna en que Jesús 
estuvo amarrado, y ostenta en la cabeza la Estre- 
lla, de la mañana. El ángel del centro tiene una 
diadema en que aparecen la Fé, la Esperanza y la 
Caridad, los tres clavos, el martillo, la lanza y la 
esponja, y en su mano derecha el áncora de sal- 
vación. El ángel que sigue tiene el nombre de 
diaria en la diadema, el siguiente el nombre de 
,I.>siís y el último la pureza de la Virgen. El arpa 



!icr:TADo Dr: m:^ :9 



do ésto rocUerda la tori'e de li;ivid, la víira floro- 
í'ieüt>de- Aáfoíi Y la serpiente con la manzaiin. 
Este prodoso cuadro, quo pertíMiece por su dibujo 
y delicado colorido á la escuela de Muriiio, es, 0:1 
opinión de D. Federico de ^fadrazo, una verdade- 
ra obra de arte, tanto por su composición como 
por estar magistralmcnte concluido. 

nestauró en 1868, con suma perfección, la pre- 
ciosa escultura que bajo la advocación del San- 
tísimo Cristo de las Injurias se venera en la Ve- 
raeruz, ermita de Valdepeñas (1). 

También dejó un piadoso recuerdo á las cofra- 
días de nuestra Patronu la Virgen de Consolación 
V Nuestro Padre Jesiis Nazareno, pintando las 
imágenes que ostentan los estandartes. 

Su exci^'sivo trabajo h^ ocasionó una enfermedad 
que poco á poco fué agravándose y le condujo al 
sepulcro. Murió en Valdepeñas (2) el 10 de Setiem- 
bre de 1876, á las doce de la mañana, en la calle 
Real, número 12, á la edad de 49 años. 

Poco después de su muerte uno de los diarios 
de Madrid (3) publicó la siguiente noticia necro- 



(1) Reseña histórica f/e la Sagrada Imagen del Santí- 
simo Cristo de las Injurias y :?u Novena por el presbítero 
D. Trinidad Vacas. Madrid, i8S8. laipi-enía de la Viwda é 
Hijo de Aguado. Pág. 7. 

(2) Arch. Parroq. lib. prin".ípiado en 2 de Enero de 1875, 
folio 94. 

(3) La Correspondencia de España: 15 Octubre 187(>. 



80 



VALDEPEÑER03 ILUSTRES 



lógica (iue anunciábala publicación de una bio- 
grafia que no llegó á escribirse. 

«La villa de Valdepeñas, ti03 dice nuustro corresponsal, 
lamenta cada dia más la pérdida de uno de sus mas ilustres 
hiios del afamado pintor D.Antonio Hurlado de Mendoza 
V Cornejo, que falleció hace pocos días en su pueblo natal 
Para rendir un tributo de admiración á su memoria y para 
que sirva de estimulo á los .jóvenes que quieren dedicarse 
al divino arte de Apeles, al-unos paisanos entusiastas de 
malogrado pintor van á publicar su biografía, y en ella so 
M^áconstar con orgullo <fomo un joven blanqueador snijo 
elevarse en alas de su genio á copiar ñelmente lo=> P^f " 
pales cuadros de Rafael, de Murillo y de Vclazquez Su pnn>- 
cip.l instrnccion la recibió Mendoza en la escuela del céle- 
bre pintor de cámara D. Bernardo López, siendo a la vez 
discípulo de la real arademin de San Fernando Por encar- 
íío de S M el rey D. Francisco de Asís pintó la Bacanal de 
Rubans,' v por la magníflca copia que hizo y q"® «"^^ ®'] 
Palac o meíeció ser nombrado caballero <le la orden de 
Carlos III y pensionado por el gobierno. Sus f^^^^OBj^^ 
innumerables, de los que hay bastantes en el extranjero > 
también en Madrid en poder de los que fueron sus protec- 

oí^es las Excmos. señores marqués de Benomejis, marques 
de Miraflores y D. Claudio Moyano, quien le llamaba La 
Perla de la Mancha. . .• i^ „x.nm« v 

Reciba su atribulada familia el mas sen ido pésame, y 
conserve con veneración y orgullo los ««.^fj? ^í^^f^^ieiio 
del finado, en especialidad el magnífico original de la Con- 
cepción, que jamás quiso enagenar.» 

Este precioso original, de la Concepción, existe 
en Madrid en poder del abogado D. José Diez Ma- 

cuso. 

¡Quiera Dios que algún dia veamos este lienzo 
en nuestra villa, para que pueda ser admirado por 
los paisanos do Mendoza y sirva de estímulo á los 
jóvenes que se dedican á la pintura! 



El P, Ijodrip de Valdepeñas 



Nació cu Valdepeñas seguu iadican los soñoren 
Blazqiiez (1) y Hervás (2). 

Escribió: 

Glosa de las poesías de Jorge Manrique. 

Se compone de 1.118 versos, sin contar los 396 
de Jorge Manrique. 

Se han hecho varias ediciones. 

La primera edición de esta Glosa, según nues- 
tras noLicias, se hizo en Scv-*'J.a po? AIodso Picar- 
do, impresor delihros, aüo 15'V7, en 12.®, con el si- 
guiente título: 

«Coplas de Jorge Manrique, con una Glosa muy 
devota y cristiana de un religioso de la Cartuja. 



Cl) Obra citada. Pá?. 59. 

(2) Diccionario hislói-ico geográfico de la provincia de 
Ciudad-Real. Ciudad-Keal, 1890. Pag. 469. 



44 



YALbiíPEÑKIÍüS lf.üSTll:í>> 



Va jtmtamente un caso memorable déla couver- 
sion de una dama. Asimismo las cartas de re- 
franes de Blasco de Garay, racionero de la 
siauta iglesia do Toledo, con un diálogo entre el 
amor y un caballero, compuesto por Rodrigo 
Cota.» 

Es probable í^ue antes se hubiera liecuo otra im- 
presión, pues la ucencia es de 12 de Mayo 
del 1572. 

Blazquez cita como primera edición la del 

ano 1588. 

ÍCn 1614 se iiicieron dos reimpresiones en 12.°, 
Madrid, por Juan de la Cuesta. Llevan el título 
que dejamos r-opiado, seguido de estas palabras: 
^sasimismo va aiiora nuevamente añadida la Glo- 
sa de Mingo Rovulgo.» 

Otra reimpresión do la Glosa conocemos, y es la 
quinta que citamos, hecha en Madrid, por D. An- 
tonio de Sancha, el año 1779, en 8.°, con el título 
^Coplas de D. Jorge Manrique, hechas á la muerte 
de su padre D. Rodrigo Manrique, con las Glosas 
en verso de Francisco de Guzman, del P. D. Ro- 
drigo de Valdepeñas, monje cartujo, del proto- 
notario Luis Pérez, y del licenciado Alonso de 
Cervantes.» 

De esta autor se sabe, por el prólogo de Alonso 
Calleja que precede á la Glosa, que fué «religioso 
j prior del Paular, varón no menos sabio que 



EL P. RODRIGO DE VALD:':Pa?.AS fi:7 



biieuo, como su obra y santa religión lo demues- 
tran.» 

D. Nicolás Antonio añade (I) que fué prior de 
la Cartuja de Granada, citando en su comproba- 
ción á Francisco de Pedraza en su Histora do 
aquella ciudad. 

Pedraza, al tratar de la fundación del convento 
de la Cartuja, cita al autor de la Glosa á que no» re- 
ferimos (2) y dice fué prior de la Cartuja de Gra- 
nada. 

Lo que no dice J^edraza es lo que le atr'buye el 
Sr. Hervás (3) en las siguientes líneas que, plaga- 
das de errores (4), dedica á Rodrigo de Valdepeñas-' 

«Rodrigo de Valdepeñas. — Cartujo del Paular, Sesrov¡a,ora 
prior en la Cartuja de Granada, cuando escribió la célebre 

Glossam Jeorjn Manr'iqui CVírw^n's.—Gomposicicn pro- 
vechosa para conocer la víinidad delns cosas huraanas. Mu- 
rió en 1515, á pooo de liquidación da esta casa, S(?g.un es- 
cribe Antonio de Pedrosa en su Historia de Granada.» 

Y no teniendo otros datos del P. Rodrigo, á 
pesar de las investigaciones que hemos practica- 



{{) Bibliotheca Hispana Nova. Toraus secundus. Ma- 
triti. 1788. Pág.27i. 

(2) Eistovia eclesiástica de Granada. Granada. 1637 
Parte IV, Gap.. XU, folio 210. 

(3^ Diccionario citado. 

(4) Vamos por partes. 

1." El autor, no de la Historia de Granada sino d« la 
Historia eclesiástica do Granada y do su arzobispado, no ea 
Antonio de Pedrosa sino Francisco de Pedraza 6 mejor Bar- 
mudez de Pedraza. 

2.° Bernoudez de Pedraza no dice, ea parte alguna, que 
el P. Rodrigo murió en 1515, como afirma el Sr. Hervás. 

3." Tampoco dica que murió á poco de la fundación de la 
easa de Granada. 



84 VALDEPEÑEROS ILUSTRES 



do. damos fin con übs. cv;rio'ia noticia, tomads de 
\m maiiiiscnto qne pcr,eei:iOís (1). 

*Doriiini;tn Rod íricum Ysllejo professum PaularisProvia- 
ojae Visitatorera ciegit, D. Andream de Aguilar coraprofes- 
satti et Priorem Granatae transtulit in Priorem domus de 
CovisConvisítatoremque, D. Rodericum de Valdepeñas in 
Priorem domus de Cazalla confirmato Priore de Aniago, et 
electo alio in Granatae Priorem, quos uno tempere filios 
«ostra Paularía tune, et saepiusdoraorum alíarum Praosn- 
les cognovit.» 

Además de las obras citadas, hacen meneioa 

4.« Tampoco refiere que el P. Rodrigo era prior d« U 
Cartuja de Granada cuando escribió la Glosa, 

5 • Mal se compaginan las palabras del Diccionario del 
Sr Hervas «Murió en 1515, á poco de la fundación de esta 
casa . ,> pues según Bermudez de Pedraza«... se comenzó 
la fuadacien... á diez de Enero de mil y quinientos y diez y 

sois ^ 

Ademas, si «Murió en 1515,...» como afirma el Sr. Her- 
Tá3 y la fundación se comenzó en 1516 ¿como explicar eso 
de «...era prior en la Cartuja de Granada cuando escri- 
bió...» la Glosa? . 

6," Según el Sr. Hervás escribió «...la celebre Glossam 
Jeorjtí Mam-iqui Carminis.» y esto nos hace pensar si el 
autor dol Diccionario habrá hallado alguna edición con esta 
título o algún ejemplar escrito en versos latinos. 

7." En el caso de poner el título en latia nosotros es- 
cribiriamos Georgii y no Jeorjii. 

Aun pudiéramos continuar, pero basta lo expuesto para 
que nuestros lectores puedan apreciar ei Diccionario deja 
provincia, obra impropia de un G. de la Real Academia da 
la Historia, á lo menos en la parte que se refiere á nuestro 

Por lo demás, cumple á nuestro deber manifestar que no 
tenemos resentimiento algunoqne vengar del Sr. Hervas, 
á quien ni de vista conocemos, ni defensa que hacer de las 
personas que ha censurado. Creemos, si, que quien escri- 
1)6 la historia del modo y manera qu6 elauíor del Dicciona- 
rio, carece de au ton Jad nova para censurar la Reseña ein- 
aráñca de Oreto, de! R. P. Fita, sino también los trabajos 
ensalzados por e: uocto jesuíta, como son los Recuerdos 
históricos de la Mancha del- canónigo Sr Delgado Merohan. 

(1) Fundación é Historia del- Paular y de sus varones 
ilustres, M. S., en 4.°, del siglo XVí!, pergamino, de 128 
íolies. Folio 21. 



EL P. RODRIGO DE VALDEPEÑAS S5 

del P. Rodrigo, la Historia de la literatura espa- 
ñola de Ticknor y la Biografía eclesiástica com- 
pleta. 



.^ 



^m 






D, Antonio Solanee 



D. Antonio Marki de la Paz Solance y Muñoz 
nació (311 Valdepeñas, calle de la Torrecilla, núme- 
ro 20, el dia 24 de Enero de 1825, siendo bautiza- 
do, el dia 25, por el presbítero D. José Antonio 
Maroto (1). 

Sus padres fueron D. Carlos José Solance y do- 
üa Maria Bolo-res Muñoz. 

Cursó en Toledo la segunda enseñanza y el De- 
recho en Granada, donde, después de licenciarse, 
casó con doña Manuela Ortega. 

Notable jugador de ajedrez compuso problemas 
y sostuvo partidas, por correspondencia, con los 
primeros jugadores de su tiempo. 

Poseia el latin con bastante perfección y tuvo 
tanta facilidad para el estudio de idiomas que 
aprendió el italiano, ingles y alemán con el solo 

(1) Arch. Parroq., lib. 31 de bauí., folio 35. 



D. ANTONIO SüLANGE 87 



objeto de consultar algunas obras de ajedrez, 
que no estaban traducidas. 

Éu el Liceo de Granada se distinguió como pos- 

t.a. Colaboró en El Capricho, periódico de aquolia 
ciudad, y publicó muchas poesías y algunos ar- 
tículos en La Musa-, periódico de Albacete, del que 
fué activo colaborLdOi* (1). 

El mérito de Solance erstá en laa poesías que es- 
cribió. Diseminadas unas en varios periódicos y 
otras no impresas aún, muchas se han perdido, 
siendo tarea punto menos que imposible reunir- 
las y publicarlas. No obstante, el afecto que sen- 
timos á cuanto hace referencia á Valdepeñas, uni- 
do al deseo de que poesías tan excelentes no lle- 
guen á desaparecer en su totalidad, ya que cons- 
tituyen una gloria de nuestra villa, son causas 
que nos animaron á coleccionarlas, formando con 
ellas un tomo de la Biblioteca de «La Voz de 
Valdepeñas.» (2) 

D. Antonio Solance falleció en nuestra villa el 
17 de Julio de 1$77 (3), á las 12 de la mañana, en 
la ya citada casa de la calle de la Torrecilla, á los 
52 años de edad. 

(1) La Miísa, historia, viajes, biografías, costumbres, 
revistas, críticas, etc., etc. Albacete. Enero do 1870. Núme- 
ro 163. 

(2) Con gusto consignamos que una de estas poesías, 
pre'ñsaraente la primera del tomo, ha sido repro¿3cida 
por la exoele.nttí Revista Popular, de BarculoRa, «n su nú- 
mero del 7 de Abril de 1892. 

(3) Arcli. Farroq., lib. principiído en 3 Eoero 1877, 
folio 43. 



YietoF de Valdepeñas 



Natural de la villa de este nombre seg-iin los se- 
flores Blazquez y Hervás. 

Vistió el hábito de San Francisco, en el conven- 
to de Cebreros, el año 1600. 

Fué nombrado predicador en el Capítulo cele- 
brado en Paracuellos, el 10 de Abril de 1611, y 
confesor y guardián del convento del Rosario el 
7 de Junio de 1614, la primera vez, y el 23 de Ma- 
yo de 1620, la segunda. 

Concluidas estas dos guardianias, que terminó 
ftl29 de Junio de 1623, desempeñó otros cargos, re- 
tirándose después al convento de San Diego de 



VíwTOU Di VALDlüPr-ÑA^ 89 



O Ion, eu Villavtei'Tsa, donde entregó su espíritu 
en manos del Señor el 10 de Noviembre de 1630. 

Este prodigioso varón j santo religioso, como 
le llama Fr. Marcos de Santa Rosa, ó Alcalá (1), 
escribió: 

Relación jurada de la Vida y Milagros del Venera- 
ble Fray Francisco de CojoUudo. M. S. Se guarda en 
el tomo 13 de los Procesos de la provincia de San 
José, folios 91 á 116. 

Le mencionan, á más de los citados, la segunda 
parte de la Historia de los padres descalzos fran- 
ciscos, el Compendio histórico de los santos j ve- 
nerables de la descalcez seráfica por F. de San Ni- 
colás, y la Crónica de Fraj Martin de San José, 
lib. 3.% cap. 20, folios243 á 246, 



(1) Crónica citada. Pág. 307. 






Sor Cándida de San Agustín 



Nació GQ Vuldopefias el 15 de Febrero de 
1804 (1) ea la calle de Córdova, niiuiero 4, casa 
qae hoy pertenece á D. Petronilo Carrasco. 

Fué bautizada en la parroquia de esta villa, el 
dia 17 de dicho mes, por el cura teuicüte D, Juan 
Cristóbal Giménez, poniéndole los nombres de 
Cándida, Gregaria, Fausiina, María de los Dolores. 

Sus padres fueron Juan Félix de Córdova y 
Abarca y Tolesfora Pozuelo y García, naturales y 
vecinos de esta villa. 

Fueron sus padrinos Cándido Pozuelo y García, 
su lio, y la mujer de éste, Gregoria Martin Ro- 
mero. 

Tomó el hábito en el convento de agustinas de 
Alcalá de Henares, donde profesó el año 1826. 

Habiendo caido gravemente enferma, y después 



(1) Aí'ch. rarrori., lib. ¿5 de baut., folio 196. 



SOR CÁNDIDA DK SAN AGUSTÍN 91 

de desaHticiada por distinguidos médicos, curó 
rcpentiüameate de todas sus dolencias, el dia 12 
de Noviembre de 1828, atribuyéndose su curación 
á una causa sobrenatural (i). 



(1) H'i nqiií lí\c3PUfleacion 'Ivia pir el médico dol con- 
vento D. Mrsí jnno O.-A ''tpíis, 

«D. MTiiano 'io! <•. sor da Mediciiia 'lo o>ta Gin- 

da i de Alcalá dj H 

{^o-tifi ;o: por man ¡mío fo! Sr. Vi 'ario G'noral de esta 
Ciudad, qn-^ hao» dos me^es asisto, como Médico quo soy 
de la Comunidad da Religiosas Magdalenas, á Sor Cásidids 
d'3 San Agustín, Pelig'osa en el expresado Convento, la 
q^ío In padecido tod» este tiempo ut.a verdadera Einoti^is, 
ó esputos di saajre pulmonar, aí'orüpnñado de respiración 
bastante anhelosa, tos, privación de sentidos, repetidas 
veces, y calentura. A pesar de haber puesto to ¡os los me- 
dios que el arto dic-ta para esta dolai-Ma, con la prontitud 
y eti "acia quo la gravedad de jos oxpres.-tdos sintorans exi- 
gía, administrándola al mismo ti;mpo todoj los Sacramen- 
tos, ha subsistido en este esta i o hasta las doce de la noche 
del dia onoe del actual, iiabiendose consulfado para su do- 
lencia con varios Profesores, tanto de esta Ciudad, como de 
1.1 Corte, pueblo de su naturaleza, y otros, no solo no ha 
consiguido alivio alguno, .^^ino que eonpU dándose su enfer- 
meilad con varios inconexos, y cada dia más peligrosos sín- 
tomas, se le añadí"» una .anasarca completa, convulsiones 
con saltos de tendones en el brazo y pierna derechr>, sub- 
sistiendo la calentura continua todo este tiempo: todas las 
mañanas á las siete con esputos sanguinolentos, y lo res- 
tante del dia esputando um linfa jabonosa en cantidad dia- 
ria de m ¡s de un azumbre. Por último la convulsión del la- 
do derecho se hizo continua, y pasó á un verdadero tétanos 
de dichas partes, contrayén'iolas en tériuinosque hace seis 
días la privó de todo movimiento; lo que unido i dos tumo- 
res como huevos escirrosos en el pcídn derecho, quedán- 
dose todas las noches referidas con una respiración ester- 
torosa, hudores colicuativos, y casi extinción de pulsos, se 
la dejó al cuidado de un Religioso para que atendiese á su 
alma, mediante a que ni la medicina, ni la naturaleza nada 
podían en tan deplorables circunstancias. 

A la una de la mañana del dia doce, no habiendo mediado 
m^s tiempo quí do una hora en que se h illaba en tan deplo-. 
rabie estado, llamado por las R.digiosas. encontré á la ex- 
presada paciente levantada, con tolas sus fuerzas tan com- 
pletas como en el estado sano, manifestado en su alegría 



02 V aL :)EPE5í !• RO ^ IIIISTRE-; 



De Alcalá pasó á Toledo, al convento de agus- 
tinos calzadas, vuigo Gaitaiias, el 28 de Octubre 
de 1853. 

Por el año 1850 presentó un escrito al ayunta- 
miento de esta villa, pidiendo autorización para 
fundar en ella un convento de agaistinas. 

Concedido el permiso síViicitado adquirió en 1853 
el solar y escombros del convento que fué de 
trinitarios, cuya carta de pago fué otorgada en 29 
de Mayo de 1857, ante el notario D. Juan Anto- 
nio García. 

No tenemos la feclia de cuando empezaron las 



movimientos violentos á ofooto de sn íilivio íío esperado. 
Habiéndola examinado prolijamoiito, todas sus ñinciontís 
estaban on un perfecto oquilibrio, el pulmón sin esputos ni 
SRSíguií'.olentos ni linfátioos, como tambian la respiración 
n«tupal, perfectamente limpia de oaientura, el impedi- 
mento del brazo y pierna derocha totalmente desvanecido, 
igualmente que la Anaiirca y tumores e^cirrosos del pecho 
<ierecho. Por último todas sus funciones, tanto vitales como 
naturales y animales, se hallaban en un estado sano, siguien- 
do desdo este instante todos los Uncios de Comunidad con 
las demás Religiosas, en cn.vo estado subsiste hoy dia de la 
fecha á las seis de la tarde. 

A consecuencia de este relato, no queda la menor duda 
do que su perf-icto rostablecimiento hasta el estado presen- 
te, r,o put,de sor efocto ni do la naturaleza, ni del arta. La 
naturaleza no voriíiea la curacioi! de las enfermedades sino 
por medios visibles, como son las cocciones y las crisis, esto 
es en las enfermedades agudas: qua en las crónicas lo hace 
lentamente man ifostánioao el alivio muy peco á poco. Ei 
arte nada podia añadir á lo ejecutado, consultado por lo3 
mejores Profesores, máxima en el estado de moribunda en 
que so hí>lla!)a la paciente: por todo loque sa puedo asegu- 
rar qua la expresada curación ni ha sido, ni puado ser efec- 
to de causa natural. Y para que conste donde convenga fir- 
mo la presente en esta referida Ciudad do .A.lcalá de Hena- 
res a troce de Noviembre de mil ochocientos veinte y ocho 
—Mariano del Gras.» 



SOR TANDIDA DE SAN A(,U>/i'h\ 93 



obras del convento ni tínupoco ]■•■■ i'n.iiiii- 

ciou. Diromotí únir-auícüt!.! (j-- .vir- 

tió más do un niillou do roulos, caütidcui (|uo de 
liinosnutí i'ouiiió Sor Cándida, excepción liecha 
de los catorce o diez y sois mil reales que recogió 
de la venta de su patrimonio. 

Xo tuvo Sor Cándida la dicha do ver ter- 
minada la fun.'iaciou, pues el 30 de Marz^^ de 
1831, á las diez de la mafiaua, falleció, en olar 
de santidad, en el citado convento do Toledo (1). 

A su muerte so promovió pleito entre la fami- 
lia de Sor Cándida y la comunidad, sobre la pro - 
piedad del convento, pleito que por ia sala se- 
gunda do la Real Audiencia de Madrid se falló ú 
favor de la comunidad, en 12 de Octubre de 
1865 (2), y por el Tribunal Supremo en sentencia 
que publicó la Gaceta de 4 de Agosto do 1866. 

Cuando en 24 de Mar^o de 1876 se instalaron 
las religiosas agustinas en el convento de Val- 
depeñas, tuvieron vivo interés en trasladará este 
convento los restos de Sor Cándida, lo que se 
realizó en 24 de Octubre de 1876, colocándose en 
el coro bajo con la siguiente inscripción: 



(1; Carta de su coafcsor D. Cesáreo Hiunaráü, fechada 
en Toledo el 30 do Marzo de 1861. 

• (2) Boletin eclesiástico del Arzobispado de Toledo. 18 
Agosto 1866. 



94 



V A LD' '.PRÑ E R OS ■ í ,U.STR ES 



«Aqnlyano la R. M Sor Cíndi.la (yrdova de San Agus- 
tín, qne falleció en Toledo c4 30 de Mnrzo da if^Qi, siendo 
traí?ladalii ;\ este oonvonto, del -[uo fué fundadoríí, el 24 do 
Oiitiibre do 1876. R. I. P.» 

Aun pudiéramos dar otriis noticias, pero no 
las juzgamos oportunas. 



yT^ 



i^ -s^ i^_S&. j^-j^ jfe_,,á&— §^-¿— ^^-i^^-- ^?— @?- j**--!*i-_?^ ; 



El Bachiller Jarana 



Oou esta firma se couservau manusci'itos en ei 
arcliiro del Excmo. Sr. Marqués de Santa Cruz, 
los versos siguientes: 

Al III/"''' y Excmo. Sr. el S.'' D. Aíuaro de 
B (izan y marq.^ de S.'^^ Cruz señor de las 
villas dd Visso y Valdepeñas, comendador 
de Alhambra y la Solana^ el bachiller Ja- 
rana^ su seruiüor y vasallo S. P. D. 

Señor Illustre, sangre ennoblecida 
á quien el cielo tanto íaboresce 
juntando á tiernos tain crescida 
virtud, y muduréz que resplandesce: 
prometiendo de darnos con tal vida 
(que conserue el que tanto la engrandece) 
grandes hazañas, hechos milagrosos, 
heroycas obras, casos prodigiosos. 



96 VALDEPlíÑKROS llXSTRIvS 



Movido del dosco q en mi peclio 
ha muchos años tcugo concebido 
si a Vra Señoría de pronecho 
ser mi seruioio ubiere merecido 
cu ninguna ocasión pierdo derecho 
y asi en esta (aunq use de atreuido) 
os ofrezco humilni*^ esta elogia 
suplicando supláis la falta iría. 



Si miro de mi ingenio la escazesa 

me acorto, aunque en disculpa dar podia 

estar libre de canas mi cabeza, 

j la poca experiencia q me guia; 

mf».s mirando S/ esa nobleza, 

y esse animoso pecho y hidalguía 

me liaze ser osado con deseo 

de dar primicias de lo que poseo. 



Que si conforme es mi animo pudiera 
en cosas de valor tierno mostrarme 
seguro estoy q bien se conosciera 
quanto en seruir querría señalarme; 
pero en mi profesión que es la carrera 
de las letras seguir, podré ocuparme 
i*;intando con mis versos las grandezas 
que ese valor promete, y las proezas. 



Kl. HAlIlIiLLKR JAi.ANA 97 

Para lo cual fj[;ieiTÍa c'3i"a) HDincro, 
Virgilio, y otras miiclios celebrados, 
teneros por Mecenas, pues primero 
goys Cii valoi' á toJos los pasados, 
porque tanto fabor teugo por vero 
bastará para iiazcr muy encumbrados 
mis versos, j mi nombro conociendo 
cj con tiía fuerte muro me defiendo-. 



Lo que podré ofrescer en quanto mió 
nada vale seüor, mas ampar-ado 
de esse excelente ser cierto confio 
y assi esta voluntad libre os imbío 
á seruiros desde oy sacrificado 
(¿ucdando hasta el remate de la vida 
la cual también os tengo yaofrescida. 



Que á ingenio tan diuino y soberano 

y atal valor, bondad tan conoscida 

dar todo lo que puede el ser humano 

es poco, por estar tanto subida 

mas si la voluntad que el pecho saao 

ofrcsce, es razón sea admitida 

de tan agudo ingenio, juicio claro 

e-spero auer fabor. y firme amparo. 

13 



9S VALDEPRÍS-EROS ILUSTRES 



No despreciéis S*" lo que os ofrezco 
mas lo admitid con pecho do clemencia, 
que pues por mi valor nada merezco 
con eso solo mi animo eugrandezco 
recibidme S.' dando licencia 
q como esta cleg'ia, lo que hiciere 
se admita quaado á vos lo di rigiere. 



Elegía á la muerte del Exorno. 3Iavqj de 
Sania Cruz por el bachiller Jarana^ su 
hasídloj vecino de la villa de Valdepeñas. 



¿Si Thctis á su Acliiles 3^a Difunto 
llora con triste acento funcroso 
de Diosas ayudada con un tal punto 
Si á lastima es mouido el mar furioso 
con Ncptuiio sil Dios porque Elegia 
no conbídafi á llanto lastimoso? 
:"■- ^ ' - •T'l'x d'^-canso ni alegría 

.ron su estilo 
Cii taii ; ' ;-\x y trisio jJia. 

''''' ■•.■:::^'inab v:,u.'ii.-.^Les más *• ' •^■' ■:'■<" 
.rrovGs ca. 



, 1 — 



KL DACÍÜLLERJAHANA 99 



Ayudando á llorar a los llorosos 

y á los que no lo ostau mouiendo á ello 
con versos no disgustos mas penosos 

No cantes con erguido y terso cuello 
haya de ti el placer y sus hermanos 
encubre con ceniza tu cabello 

Llora ai buen Capitán de los cristianos 
mas q.» Marte esforzado y valeroso 
es pasto de infieles y paganos 

Entre los piadosos piadoso 

cutre los fuertes Héctor soberano 
entre osados, osado y animoso 

Entre los cuerdos no de seso vano 

mas norte de cordura y de prudencia 

y en discreción y aniso masque humano 

Do perfecto saber, madura seiencia 

para la paz y guerra, y tan valiente 
quanto se a visto del por experiencia 

Testimonio es de aquesto su alta frente 
mil vozes por Mercurio coronada 
j por Marte con lauro conveniente 

Por el la gran Tercera fué ganada 

6on otras mil Vitorias q." ha tenido 
que han.n su memoria eter-nizada 

Pues este de enemigos tan temido 

tan osado, sagaz, fuerte, apacible 
a la terrible Parcha esta rendido. 

No le valió sh animo increyble 



i&ñ VALDKPKÑ.-ROS ILUSTRAS 

para la resistencia do la inuertc 
cuyo valor y fuerza es ínTCuciblc 

QluiI bárbaro, qual scita aq^iiclla suerte 
DO sentirla, auii!|\ soa sin sentirlo? 
ai^uiea riO; ablaad,ará caso; tan fuerte? 

Qüieu tal pujanza acá viniendo vid'o 

q^ en verla ya dcsheciía no se asombre 
y mire bien {jual vivo y lia vivido 

Pues Átropos cruel á tan gran hombro 
r.'.) p'jrdono ni el pudo no rendirse 
siendo tanto temido su renoinbro 

Afjui o m.undo hinchado á confundirse 
venga. tu desvario loco: y vano 
y el que te sigue dejo de seguirte 

Pues ora ooa tarde ora temprano 
el lico, poderoso, vnjo y alto 
de la, parca a de ver la ayrada mano 

Ninguno abr¿i tan loco, ni tan falto 
que dexe de entender tu.s desvarios 
mas ay quo a la virtud da prcslo salto. 

y pues claro entendemos que son Eios 
nuestras vidas que van á dar tributo 
al morir do so acaban nros brios. 

Porque del corazón quitamos luto 

mostrando sentimiento con dolores 
del penar cuyo rastro no está enjuto 

^Jas en lugar de aquesto unos ardores 
á los unos combaten de honrra vaiui 



EL BACHILLER JARA?sA 101 



a otros de riquezas. y de favores 
Otros a cuya vi::.ta es muy locana 

lo que eii el mar ascio y sus torpes doncr.; 
]a sijyuoa con contento muy de gana 

Otros con Baco gn^;tan sor g-l otoños 
cmbidiosos, perjaros, avarientos 
mordnzes, iisongcros, faufarrone.s 

Pues que los que fabrican en los vientas 
unas torres tan rjtas eniendiendo 
en ayre an do hallar íii-ines cimientos? 

A la ün tollo el que ya c-n'ondo 

va, mas adonde estoy ¿ loBde he metido? 
llorando comeuzé y estoy riñcn;lo 

Parece quol dolor me Ii i du^crtido 
a sátira viniendo paso á paso 
mas creo es la razón que me lia movido 

Pues esta claro uo liace poco al caso 
para emmcndar la vida ver delante 
al fuerte y poderoso, triste y laso; 

Mas creo veo alg." en este instante 

q.Mne preguntad nombre glorioso 
desto cuyo A'alor fue tan pujaní o 

Su nombre es invencible y piadora 

con los rendidos ye.; sagaz, modesto 
justiciero, constante y animoso. 

Don Alvaro Baorm, cu qni';n su resto 
uatura echó, mas ásele robado 
la inexorable muerte muy de precio 



]t)3 VALDEPEÍsEROS ILUSTRES 



Y VlÚ lo ha oneubierto y cclipíiado 

a la española gcatc el norte y guia 
debajo cu va mano lia el mar sulcado 

Que en verlo andar en medio no temia 
del cnemig-o íioro la brabcza 
antedi con su fabor la destruja 

Ya se ff bró el espejo de nobleza 

perdiendo el gran Pliilippo un caballero 
de grande lealtad y gran ñrmc/a 

rerdieron sus vasallos no severo 

mas muy manso señor y fuerte muro 
tratable mas (|U(3 amigo y compañero 

Ya el hado cruel terrible y duro 
á sus hijos quitó tan alto padre 
de tmi )r por estar del jii seguro 

Llci-:; 4" eiu':iroeimiento abra q^ qnadi'o 

'^ esplique tal i'utiga 
(]u;i; iiciíc ii!-;i r>.q)afia SU gra.n madre 

Llora el amado hijo ya enemiga 

de gocos, de (ieleytes, de contentos, 
tanto que. no (>s ])osiblo yo lo diga 

Lloran al gran .Marq^ los cuatro vientos 
a (|uien viviendo amigos se moslraron 
los mares también lloran y sus centros 

Las Ninphas de los rios lo lloraron 

al gran navegador con gran gemido 
rasgando los cabellos q^ mesaron 

Xeptnno aleó su cetro con roydo 



VA. KAGIIiLLÍ-íl JAIUNA \n: 



no pura dar bonanza como quando 
a Eneas el Troyaiio, rio perdido 

Mas para alborotar el fuerte vando 
de las hinchadas olas ospuinosns 
en tal caso dolor grave mostrando 

Mercurio y Marte vicrteii abundosas 
Ingrimas de sus ojos con dolores; 
lloran kis Diossas todas piadosas 

Lloran stis pueblos tristes con clamores 
el perlcr un señor tan sabio y bueno 
de los pequeños hasta los mayores. 

Pues mi humilde plectro no está ageuo 
de tal dolor y tan acerbo llanto 
como se sueña en todo lo terreno 

Labios bol ved el gogo ya en quebranto 
mostrad discretos grande sentim.'" 
a los acentos tristes do mi canto. 

Ning ° en derramar sea avariento 

al ayre mil suspiros pues hoy falta 
del arte militar el ser y aliento 

Que tanta fortaleza y luz tan alti 

ay Dios, ay, no basto aqui siquiera 
el tiempo le sobrara que le falta 

Espera acá Barquero, espera, espera 

Charon, mira a quien pones en tu barca 
no te haga anegar, hechalo afuera 

Mas ay que no es posible en q."' abarca 
•'I ñAo. que se halle quien oy pueda 



\Ci[ V.T,-)KP!'5ii.-nO:;ilA;STnE^ 



jia!';-r q:K' udó coi'tü aiuulo la Parca 

I'ü consuelo a los tristes solo queda 

y es ver que cu tal estado fencclesso 
coi>T^ 0-: ^■ji'vieiido al Rey con cara leda 

Pues el _ .■aofontc como oyese 
la ¡nueid-í do su liiji) i.ii queiddo 
y do Dolor el cetro de3])idiesso 

Valerio del escribe q." sabido 

couio cu defensa de su patria amada 
el hijo auia la uidacciisumído 

Juro al Sadco ni averio sido dada 

primero tanta pena cou la muerte 
qu^iuio gozo de verla tau honrrada 

Cou muclia m:is razón de aquesta suerte 
podremos los llorosos aleg-rarnos 
con este Tlector famoso Alcides fuerte 

King'.^' pena abra q."" contrastarnos 

pueda mirando bien la gran pujanza 
del nuebo ser mas antes consolarnos. 

Porq .^ ya g'OQa aquella anima-sanota 
del premio q '^ sus obras merecieron 
viviendo en cliaridad y virtud tanta 

Que a la pai'tida de angeles vinieron 

dos mil legiones Himnos decantando 
y al cristalino cielo lo subieron 

En los Elliseos campos descansando 
está, y délas ñores olorosas 
las guirnaldas q/ kace variando 



EL BACHILLER JARANA 105 

Con elias ciüe aquellas tan dichosas 
ñieues, de premio tal mereoedoras, 
pues sonde las que han sido más fomosas 

Sil canto de las aves boladoras 

en aqueste lugar y el armonía 
los años hace q.^ parezcan oras 

No ay noche porq.a allí es eterno el día 

no hay cansancio., ni hambre ni tormento 
todo es placer, descanso y alegría 

Allí es do moni, vive esta el contento 
no ay pesar ni dolor, muerce nijpena 
que toáo lo que es bien tiene allí asiento 

Allí €l suave olor de la ac-ucena 

lirio, nardo, clavel, mosqueta y rosa 
hace pastilla sacra eterna y buena 

No falta allí al deseo al fin ya cosa 

que pueda desear, pues todo es gloria 
en la qual bU alma alegre está y reposa 

Kntrc angeles triunfando con victoria 

del mundo no hace caso y lo abandona 
aunque él celebre tanto su memoria 

Ea verse esta gogosa tal corona 

diciendo a España en rostro de alegrías 
no brames mas por mí madre leona 

Antes go^a con la suerte mia 

pues me ves en estremo mejorado 
en tan lucida esquadra y hierarchia 
Mi pona y mi fatiga es acabada 

14 



Í06 VALDEFKÑKROS ILUSTRES 



aquí descaoso donde el bien reposa 
que lo que es mas del mundo vale nada 
y lo mas de su ser es no ser cosa. 

SOLIDEO, HONOR ET GLORIA í'FAl INFIMITA SECULORE 
SÉCULA A.MBN.— RUBRICA. 



Estos versos no son inéditos, pues vieron la luz 
pública en 1888 con ocasión del centenario de don 
Alvaro de Bazán. (1) 

Al frente de los A'-ersos declara su autor ser «ve- 
cino de la viUa de Valdepeñas y aquí la razón 
de ocuparnos de él en estos apuntes. 

^Quien es el autor? 

No nos consta quien sea el que usaba el seu- 
dónimo t|e Bachiller Jarana, ni ei Sr. Altolaguirre 
se detiene en este punto al citarle en la página 
539 de au obra. 

No obstante, vamos á manifestar nuestra opi- 
nión, aunque algo aventurada aun por do haberla 
comprobado suficientemente. 



(1) Don Alvaro de Bazán primer marqués de Santa 
Cruz de Múdela. Estudio historico^biográflco por D. Án- 
gel de Allolaguirre y Duvale. Madrid. Tipografía de los 
huérfanos. 1888. Pág.548 



EL BACHILLER JARAN.íf 107 

Pai-a nosotros el Bachillef Jaraca no es otro que 
Bernardo de Valbaena. 

Y una vez hecha esta üíanifestacion como aig-un 
lector pudiera entrañarse de que en estos apuntes 
tratemos separadamente del Bachiller Jarana y de 
Valbuena, como si fueran sujetos diferentes, de- 
bemos advertir que aunque tenei-nos la opinión 
que dejamos consignada, basta que sea nuestra 
para uo dojarnos llevar de ella. Y en tait'to qne no 
tengamos ocasión de comprobar nuestro aserto, 
cual corresponde, y hagamos verde un, modo in- 
dubitable que Valbueua y el Bachiller Jarana son 
unjt misma persona, no nos creemos autorizados 
pasa obrar de otra matíera. 

Hecha esta indicación, veamos las razones que 
tenemos para creer que los versos que nos ocupan 
son de Valbuena. 

x^cudiendo á los datos y fechas que pueden dar- 
nos alguna luz en este asuntcr, encontramos en 
primer lugar que el Valdopeñas á que se refiere 
el autor de los versos es el nuestro y no otro, pues 
afirma ser vasallo del marqués áti Santa Cruz y 
sabido es que D. Alvaro era señor de este Valde- 
peñas. 

Esto sentado no cabe negar que la Elegía se 
escribió á la muerte de D. Alvaro, ocurrida en 
I588j en cuya fecha contaba Valbuena 19 años de 
edad. Ahora bien ¿Valbuena escribía versos á esa 



108 VALDEPEÑKROS ILUSTRES 

edad? Sí, pues años antes, cuando solo tenia 17 
años, ganó el premio en un certamen poético en 
competencia de más de 300 aspirantes. (1)* 

Por otra parte si examinamos los versos en- 
contramos: 

«Si miro (Id mi ingenio la'escazasa 
m« acorto, aunque en disculpa dar podía 
estar libre de canas mi cabeza, 
y la poca experiencia que me guia;* 

Palabras que c»n propiedad solo pudieran apli- 
carse á quien tuviera la edad de Valbuen-a. 

Además,. Valbuena que en osa fecha no habia 
publicado obra alguna, pudo decir al que era se- 
ñor de la villa, cobraba diezmos y acaso fué su 
protector: 

«mas mirando Sr. esa nobleza, 
y ess© animoso pecho y hidalguía 
yne hazeser osado con deseo 
de dar prhnicias de lo que poseo.» 

Hay más. Ea la misma composición' leemos; 

*pero en mi profesión q\ie es la carrera 
de las letras seguir, podré ocuparme 
cantando con mis versos las grandezas 
que ese valor promete, y las proezas. > 

Y en efecto, Valbuena, que en esa época seguía 
su carrera, no olvidó el ofrecimiento hecho al 

(1; Siglo de 0-h o en las Sel oas de Erlfde. Eáicion cnv~ 
regida por la Academia liípafiola. Madrid. 1831 Pág. U. 



EL BACHILLER JARANA 109 

marqués de Santa Cruz, y cantó sus proezas en et 
libro segundo de El Bernardo, de donde copiameá" 
lo que sigue: 

«El qae sobre este carro cristalino 
El mar gobierna en venturoso freno, 
Si al mundo' híilUre su valor camino 
Para dejarlo de victorias lleno, 
De Santa Cruz sará márq'óiés divino; 
Y sí la parca en su enlutado seno 
Antes de tiempo su valer no encierra, 
Temblar hará el fnroV da laAnglia tierra'. 

Añádase á lo expuesto que el seudóniíno és Ba- 
chiller Jarana, y Valbueua, que había recibido en 
Méjico el grado de bachiller, no tenía aun el de 
doctor. 

Otras consideraciones pudiéramos hacer, pera 
solo haremos \írm antes de terminar. 

«Oíros con Eáco gustan ser glotones 
embidiosos, perjuros, avarientos 
uiordazes, lisongeros, fanfarrones» 

nos recuerda Grandeza MejicaJia^ á la manera qué 
el terceto que sigue al anterior 

«Pues que los que fabrican en los vientos, 
nnas torres tau altas entendiendo 
OR ayre an da hallar firmes cimientos» 

traed la rneuioria ios priuieros versos de la octava, 



ItO VALDÉPRÑKROS ILUSTRES 



de El Bernardo, en que comienza la descripción 
del palacio de la. Fama, en estos términos: 

^Entri^fft tierra, el cielo, el mar y el vionto 
Un soberbio castillo está labrado, 
Que aunque de huecos aires su cimiento, 
Y en frágiles palabras amasado > 

Réstanos ahora indicar pbi* donde liemos fFega- 
dó'á unir los noinbresde Valbaeüa y Jarana. No 
hemos examinado fechas para ver que escritores 
tenía Valdepeñas á la muerte de D. Alvaro. Na- 
da de esto, Al leer la Elegía, encontramos entre 
éVvd y Grandeza Mejicana d'e Valbuena algo que 
nos indicó pudieran ser ambas de un solo autor, 
si bien no tengan punto de comparación por ser 
Grandeza posterior á la Elegía. El resultado de 
nuestras investigaciones queda manifestado y 
viene á confirmar nuestras sospechas. 




A^vsS»^saffi^a!a^Ss^Si^^f*^Ss^^ÍHSÉsá^SSS^^f'N^ 



Pedro de Morales 



Nació en Valdepeñas á mediados del siglo Xyi. 

Estudió Leyes ea la Universidad de Salamanca 
(1) y las practicó liasLa que ingresó en la Compa- 
ñía de Jesús. 

Profesó en 1582 seguo aparece en Ja inscripción 
que rodea su retrato (2) del que tenemos copia. 

íjizo la profesión ea el Colegio de la ciudad de 
los Angeles, en Nueva España, del que llegó á 
ser Rector. 

Ensoñó en Méjico Teología moral. 

Fué consultor en el concilio mejicano tercero, 
celebrado el año 1585. 



(i) Memoria hisiórica de la Cniverstdaddt^ Salamanca 
por D. Alejandro Vidal y Díaz. Salamanca, Imprenta da Oli- 
va y Hermano. 1869. Página 465. 

(2) Nos referimos á un cobre que obra en poder de la 
Compañía. Tiene 26 centímetros por SO y representa á Mo- 
rales arrodillado á la dorecha del apoátol San Mateo que le 
tiene cogidas las manos. Dice la inscripción: P. PETRO MO- 
RALES ANNO M. D. LXXXll. FACTA KST SOLKMNIS QVA- 
T VOR VOTORVM PBOFESSiO. IN. DIE. S. MATHIAE APÓS- 
TOL} IN ANGELOPOLITANA CIVITATE. A. 



112 X'aLDEPEÑEROS ILUSTRES 

Escribió: 

In caput primum Matthaei de Chvisto Domin», 
sanctissima Virgine Deipara María, veroque ejui dul- 
cissimo et virginali spunso Josepho lihri quinqué. Lag- 
duiíi fipiid Horaiium Cardón 1614. 

De esta obra tenemos dos ediciones: una en dos 
tomos, folio, hec'ha en Paris, en 1869, por Ludovi- 
cum¥ives, y otra en tres tomos, 4.°, Paris, l^'ÍS, 
traducción fraucesa de M. l'Abbé Bénao, 

De las Hdiquias de Santos que de Europa se lle^ 
varan á la Nueva España y por los Padres de la Com-r 
pañín de Jesús fueron con grande pompa y veneración 
colocadas en la ciudad de Méjico el año de 1378. Mé- 
jico. Por Antonio Ricardo. 1579. En 4.° 

Vida del Ven. P. Doctor Ped'ro Sánchez, primer 
Prelado de los Jesuítas en Méjico. 

La primera de estas obras, que es notabilísima, 
acabó de escribirla el año 1610, según manifiesta 
su autor, hher F, tractatv,s X7de la misma. 

Murió el erudito expositor Doctor Pedro de Mo- 
rales'el 6 de Setiembre de 1614. 

Le mencionan entre otros D. Nicolás Antonio, 
Bih. Hisp. Nova, tomo 2.°, página 219; D.Luis Fer- 
nandez-Guerra, Ruie de Alarcon, página 110; Agus- 
tín y Luis Backer, Bibliotéque de Eserivains de la 
C. de /., tomo 2.*^, página 1371; Blazquez, página 
57, y Hervá;8 469 y 542, 






:■/ 



V V Y V V^ ^ V V V V V V V V V 



Juan del Olmo 



Natural do Valdepeüas, porteaeció á la Ordea 
de Sau Fx'aacisco y fué ceiisor de libros. 

Escribió: 

De la autoriiadde los arelados en casos reservados. 
Alcalá de Henares. Iai|-reuta de Fraacisco Garcia. 
1689. Uq voi. en 4.^ 

Befíitacion teológica moral de la toleranríti ¡le muje- 
res j^úUicas. Valencia. Impronta de Francisco Mos- 
tré. 1680. Un vol. en 4.° 

Apologética respuosta a la Apología del Bnio. Padre 

Fr. Martin de Torrecilla^ capuchino^ acerca de la 

i5 



lU 



VALDKPEÑSRÜS ILLSTRBS 



autoridad de los Prelados. Zaragoza, 1702. Un vo- 
lumen en folio, 

Juan de Soto, en la Bihliotheca Unv)ersa Fran- 
ciscana, tomo scgLiuflo, pág. 196, cita á este autor 
y dice vivia en 170,2. 



mA-^t^ 



¿fc?^ 



Alonso de Merlo 



TENIENTE GENERAL 



Existe 011 Valdcpoaas ima casa, perteneciente 
hoy á D. José Miravalles, que es la señalada can 
el niimero 11 de la calle de la Torrecilla, resto sin 
duda de casa mayor, pues en verdad no correspon- 
de su escaso solar con la grande y arqueada puer- 
ta, adornada de columnas y coronada de escudo, 
sostenido por dos ángeles. Puede asegurarse que 
solo quedan la puerta y entrada de la primitiva 
casa. 

Esta, según tradición, perteneció a Alonso de 
Merlo y en ella se hospedó Isabel la Católica, á su 
paso para la guerra de Granadla, dejando en ella 



]• n í^ i 1 ! fn 1 i t ; ; > til r t ¡ i d ; i ■ ' o < i e^ la ni n '] re d e \ 1 o n so 
ele Merlo, qn»; á la sazón i-a viuda. 

Sea (lo orito lo que quiera, vamos a dar cuenta 
de las noticias que hemos liallado. referentes á 
Alonso do Merlo, reservándonos el hacer aürnia- 
rion alguna, toda vez qnc nuestras investigacio- 
nes, pura creditar la estancia de Isabel la Católica 
en Valdepeñas, no dieron el resultado apetecido, 
á pesar de haber examinado algunos manuscritos 
do la Biblioteca Nacional. (1) 

Caro y Cejado (2) se expresa en estos términos, 
hablando del anelli<lo de la Viitda: 

«Tuvo origen eii una matrona principal de Val- 
,'> :lepe~ias, que hospedó en su rasa á los gloriosoíí 
»Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel, 
»pasando por esta dicha Villa á la'conquista de el 
vj^eino de" Granada; la cual los sirvió con su ha- 
»cieada, y- agasajó coa la asistencia de toda su 
'¡•familia, que era nmy grande; cuj'^as finesas me- 
>'>'.'ecier(..'U las veces de alabanza de tan esclarecidos 

(1) r,Ai',i!,\.iA.i, i Loi'.KX/.o r<ALi\Di:/. D!',). Croiiico de los He- 
yes Ca'<Jl'''o^ i'ii ¡ariiHi (Ir anales, dando rozón de los lu- 
' ■ ''.i que csfuvceron cada año. (F. 39) 
! . :^n (HiíRXANno diíl). Crónica de los Reyes Cafvlí- 
f)S. (í^ ~-¿) 

i?) Kt'frairrs // y,iijJo5 de hablar caslellanos con lat/'nn.v, 
í<« /<"','; corrrspa¡/.drn.. Por (-oróiiuno Martin Caro y Ceindc. 
?,;«')!■]!!. in:5. \)Q<L !i. 3.* 



ALONSO !)••: MEÍU.O tí7 



^Príncipes, diciciido de ella: O, que buena viuda! Y 
V haciendo confianza en su persona dejaron en su 
»easa á las Serenísimas Infantas sus hijas Doña 
>\Tnnna, Doña Isabel, y Doña Catalina. Era del 
»,linap:e de los Merlos, bien antiguo, y califi- 
»cado en Valdepeñas; j por honrarla mas llcva- 
>>ron en su servicio a dos hijos dcsta noblp. 
»Vinda, Alfonso, j Diego de Merlo, á los 
»quales por sus lieroicaa hazaüas en aquella 
»guerra les hicieron muchas mercedes. A Die- 
;>go de Merlo hicieron Asistente de Sevilla. 
»Y sirviendo á sus Beyes en aquel oficio, te- 
»niendo noticia que la .Ci.udad de iVlharaa la 
^lenian los Moros con alguii descuido, juntan- 
»do cuanta gonto pudo, dio sobre ella de rc- 
»pen(e, y la quitó a los enemigos de la Fé, 
»y de la Patria, por lo cual so la dieron en 
» tenencia los Católicos Reyes. (1) Alfonso de 
»Merlo procuró por sus servicios no ser infe- 
»rior á su hermano, y por Jas experiencias 
»que el Rey tuvo de su valor lo llevó consi- 
))go al cerco de la Ciudad de Baza, donde al 
»tiempo del asalto le hizo merced del oñ- 
,»cio de Teniente de Genera! del Exercito de la 



(1) A Diego Je Morlo le citan todos log historiadores. 
Pue'Je veisí;: 

Mariana. Marlri 1. iS4^.Tomo 2.", páginas 535, 59T y ?.9^. 
■ La f uen/e. Hí^i-coAonK iSHO.Í orno íi.", p'^gir.a:; 3¿'0, Szi, 
323, 3?-4-, 32T v 331.' 



113 VALDÍÍPÍ2ÑER03 ILUSTRRS 



»Seriora Roiiia Doüa Isabel, por ausencia del 
«Conde do Cabra, General del Exorcito. Y por 
»honrar su persona, y premiar los trabtijos que 
»había pasdccido en aquella guerra, el Rey 
»por su propia mano lo armó Caballero de la 
»Vanda, y Espuela dorada, concediéndolo otros 
»muclios favores y csencioncs en la Tienda Real 
>yd veinte y tres de Jimio de mil y quatrocientos 
»y ocJienta y tres años^ ante Alfonso Fernán- 
»dez de Mojadas, Escrivano de Cámara; y esto 
»privilogio confirmó en Cordova á nueve de Ja- 
»ko de mil y quatrocientos y ochenta y cinco 
yyaños, cuyos instrumentos so conservan oy en 
»csta Villa en podor de algunos de sus des- 
»cendientes, y en ellos se leen las gravísimas 
» palabras con que el Roy honró á este Cava,- 
»ilero, las alabanzas de sus acciones, y los 
»clogios de su fidelidad, y méritos.» 

Otro escritor, Merlo de la Fuente (1), dice; 
«por ser legítimo heredero de los servicios do 
»Alonso de Merlo , rebisabuelo de mi padre, 
»hechos á los señores Reyes Católicos Don Fer- 
, »nanilo y Doña Isabel de gloriosa memoña; assi 
»en el combate, y toma do la Vdla, y fortaleza 
»dc Taxara, como en el abastecimiento de la 



(1) Defenm legal en exclvsion do los cargos que le 
sacarort siendo Oidor déla Real Avdicncia de la Plata 
por el Doctor D Luis loseph Merlo do la Fvente. Madrid. 
lOTí). Folio 32 vuolto del Memorial. 



ALONSO DE MKRLO li3 



»Ciudad de Alhama, y en toda la guerra lic- 
»cha al Rey, y Moros do Granada, y eii las 
»tomas, y combates de las villas de Cohin, Car- 
»tamo, Ciudad üe Ronda , su serranía , Marbe- 
»lla, y su tierra; y después en el Campo, y 
»cerco de Vaca (1) exerció el puesto de To- 
»niente General de af^uel exército, por auscn- 
»cia del Conde de Cabra, poniendo siempre su 
»persona á todo riesgo, y peligro, siruiendo a 
»su costa como leal, y valeroso vasallo, como 
»cou palabreas honoríficas lo expresa todo la 
»Real cédula, que en nueve de Julio de 1485, 
»se le despachó, para blasón de sus seruicios, 
»y honor de sus descendientes; y las Coró- 
»nicas refieren por sigulares sus hazañas. Y 
»a mi como a heredero suyo, el Ayuntaaii '^ 
»to de la Villa de Valdepeñas, de donde e 'I" - 
»uiente General Alonso de Merlo fué originu- 

»rio , me eligió por Alcalde del estado de hi-' 
»josdalgo en 29 de Setiembre de 1649, y aten- 
vto a estar ausente en seruicio de V. M. en- 
»la plaza de los Charcas, exerció la Alcaldía' 
»cn mi lugar Joscph Casco de Montenegro, 

.>vno de los Hijosdalgo. Y años después en 29 



(í) Pulgar , en la parte tercera de su crónica , 
cap. civ, (la los nombres de todos los capitanes que iban 
eu la expedición, expresando el nüinaro de soldados y 
anzas que mandaba cala uno. 



I'íi VAl,I)¡w'KN¡a;OS U.USTKKS 

' Ii3 Sjtieiiiiiro de 1670. bolvió el Aymitamieii- 
to a sacaí' a Don Luis losepli mi hijo por Al- 
>/C4ildo del dif'lio estado...» 

Y raiño.s á torminal'. 

Según tradición fueron dos las infantas que gs- 
tu vieron en Valdepeñas y así aparece en algunos 
manuscritos. Caro y Cejudo aíirma ciuo estuvo 
uunbicn doña Catalina, y al haeer esta añrmacion 
incurre en una inexaotitii 1 lacil do demostrar, 

¿Cómo es posible (|Ui' al salir de Valdepeñas 
Alonso de Merlo quedase aquí rloña Catalina, si 
Alonso se había distinguido ya en 1483 y Doña 
Catalina nació eu Alcalá de Henares el í5 de Di- 
ciembre de 1485? 

Oti'O error pudiera haber en lo dicho por Caro y 
Cejudo. De creer es que Alonso de Merlo esi^u viera 
cal el ejército cuaiído cruzaron" por esta villa los 
Keyes Católicos, pues el oficio de Teniente Gene- 
ral de las tropas de Doña Isabel, que desempeñó 
r a el cerco de Baza, por ausencia del Conde de 
vJabra, es de presumir se confiase á quien llevara 
muchos años de servicios. 







Don Ciríaco Cruz 



Hijo de Bartolomé Oriiz y de Rosa Ruiz de 
Leoa, nació en Valdepeñas, calle Ancha, número 
57, el 8 de Agosto de 1812 y fué bautizado, el día 
9, por el cura teniente don Manuel de Merlo y Ló- 
pez, quien le puso por nombre Victor Ciríaco (1). 

Presbítero, Licenciado en Literatura y elocuen- 
te orador sagrado, sobresalió en la Corte entre los 
predicadores do su época y obtuvo, con su aplica- 
ción, las cátedras de Latinidad y Griego, Retórica 
y Poética, y Latin y Castellano que desempeñu, ea 
Madrid, en el Instituto de San Isidro. 

Escribió: 

Oramática Griega, compendiada para el uso de 
los alumnos de segunda enseñanza. 

De esta obra, declarada de texto, tenemos lai 
siguientes ediciones, todas hechas en Madrid. 



({; Arob. rarro.7., Ub. 27 de bauL, fol;o 21 4. 



i22 YALDEPEÑEROSi'LUSTRES 



1.* 1858. Imprenta de la Viuda de Palacios. 
Carrera de San Francisco, núm. 6. 

2.* 1859. Imprenta de D. Luis Palacios. 

3.^ 1861. Imprenta de las Escuelas Pías. Ca- 
lle de Embajadores, núm. 49. 

4.* 1884. Imprenta de las Escuelas Pías. 

Versión &ríega. Madrid. 1859. Imprenta úq don 
Lilis Palacios. » 

Epitome de Mitología que escribió en francés el 
P. Pedro Gautracbo, traducido ya anteriormente 
en español, y nuevamente reformado. Madrid,, 
1868. Imprenta de laV.de D. Antonio Yenes. Plaza 
déla Cebada, núm. 13. 

Compendio dfí la Gramática Castellana, corregido y 
aumentado. Madrid. 1839. Imprenta do la viuda 
deD. Antonio Yenes. 

Además de estas obras escribió y publicó un de- 
vocionario, que aún no hemos logrado adquirir, y 
que si mal no recordamos lleva por título Ejerci- 
cios Cotidianos. 

También tenemos noticia de que publicó el dis- 
curso pronunciado en una de las oposiciones que 

hi?o. 
Don Ciriaco Cruz, falleció en Madrid el dia4 de 

Mayo de 1877(1). 



fl) Diccionario biosrráflco internacional da Escritores y 
Artistas del siglo XIX, Madrid, Í8&0. Tomo i.\ psg. 704. 






Luis Merlo de la Fuente 



Raro es en verdad io oac- succAt? con Luis Merlo 
de la Fuente. 

Entre los hijos ilustres de Valdepeñas, pocos se 
han distinguido tanto conao él, de pocos se ha es- 
crito tanto, y, sia embargo, en uno de loa más 
desconocidos eu su pueblo natal. 

Si afirmamos i^ue hoy mismo puede dscribir.se 
su biografía, sin omitir detalle de importancia, 
con solo consultar- las obras publicadas á media- 
dos del siglo XVII, sobro la historia y guerra de 
Chile, se comprenderá lo mucho que de él se ha 
escrito. 

Si hacemos notar que ni Madoz en su Dicciona- 
rio Geográfico, impreso en 1849; ni la Crónica Ge- 
neral de España, publicada en 1865; ni el cronista 
de esta provincia, Sr. Blazquez, en su obra de 1888; 
ni el Sr. Herrás en riu Diccionario de la Provincia, 
de 1890, citan á Luis Merlo de la Fuente; si hace- 



i24 VÁlJ>KrE?sKROS ¡LLsTAi^^ 



¡ 



Hi08 notar, repetimos, este hecho, podrá explicarse 
el lector con cuanta razón aseguramoí; que Meri-, 
de la Fuente es uno de los valdepeñercs que están 
ínúE olvidado». 

Para no incorrir ea error, r.Miunci.'imo^; 
gtitíto, á indicar la fecliade sa nacir!iívy.il:o, s 
toner aun seguridad eoinplotu vespeccü u b;í p:. 
bautismal. A pesar de esto, ofrecemos. Dios .. 
diante, que si según es nuestro deeeo hacemos uua 
segunda edición, ilustrada, de Vald':peñe}'os Ilustres ^ 
en ella daremos no solo la fecha del nacimiento 
deM^rlo de la Fuente, sino también su firma y su 
retrato. 

No hemos de hacer una biografía. No? limi- 
tareiD'os á dar cuatro noticias, tomadas de las- 
caras que se indicarán y de do5 libros que haa sido 
ñ^vidos en las páginas 116 y 118 de estos apuntes, 
los Refranes, de Caro y Cejudo (hoja 3;^ de la 
Ded.^),, y la Defensa; (\q Merlo (folios 28 á 33 áú- 
Mem,'). 

Luis Merlo de la. Fuanie, Bachiller Canonista, 
iratural de Valdepeñas, Arzobispado de Toledo, 
recibido por Familiar del Colegio Viejo de San 
Eartotomá; el aüo 1584, llegó á ser Virrey y Capi- 
tán General del Reino de Chile. 

Por espacio de cincuenta años, de 1588 á 1638 
en que murió, prestó loables servicios á los reyes 
Felipa II, Felipe III y Felipa IV, siendo Oidor de la 



I.UI.^ MKRi.O bK I, A Kl^KNTi; ir 



Roal Audieno.ia de Pauamií, Alcalde del Crítueii y 
Oidor-a» ]r.. de Lima, fundador y el más antiguo 
(le la da Chilo y Tribunal de la Santa Cruzada de 
nqiitíl reino, visitador do los oficiólos de Gobierno 

Guerra de aquellas provincias el 15^2, do los 
nrj, la ciudad da Panamá el 1598, de los do Puerto- 
vi^Q el 1602, de la ciudad de Cartagena el 1603, y 
-1 ailo 1604 del situado Roal de las galleras do la 
giiaruia de aquellas costas, y galeones de la Car- 
rera de las Itidiíts. Ejecu!;(3 además otras cincuenta 
y si^te céduliis reales, de varias comisiones y rosi 
denoias do Gobernadores que se le confiaron, coa 
sois cmb;irr!acionos de ambos mares, sin cobrar sa- 
lario en ellas. Ingresó en las reales casas más de 
ciento cincuenta mil posos con iai? m.ultas queJm- 
puso. Hizo grandes gastos y pasó taatos trai>ajosv 
en sus viajes por tierras de tan malas condiciones 
higiénicas, que quedaron impedidos sus pies y vi- 
vió en continuos achaques haf^t^a que murió. 

Siendo Gobernador y Capitán General del Reino 
y Guerra de Chile, y Presidente de aquella Real 
Audiencia, en virtud de cédula especial, por muer- 
te de Alonso García Ramón, peleó con-sn ejército, 
cuatro meses continuos, por las tierras m:is beli- 
cosas de aquellos enemigos. Ganó tres batallas á 
doblado ejército que el su^^o, que puso en fuga, 
causándoles más de nuevecientos cincuenta muer- 
tos y muchos prisioneros, con los que rescató sol- 



i?6 VAf.UIíPKÍÍKnO^ H-USTHKS 

dados españoles y mujeres, que de chico ciudades 
que asolaron tenían cautivas. 

Tan atemorizados tenía á loo indios, coa las 
\ictoi'ias que logi'ó sobre ellos, que no atreviéndo- 
se á oponer resistencia, hüian de unas provincias 
en otrirs ^- '; -üviaron mensajeros para tratarla 
paz. En tul estado se hallaba la paciñcacion de 
aquel reino cuando le llegó sucesor en el Gobierno, 
con gran contento de los revoltosos, que hicieron 
solemnes fiestas por el nuevo Gobernador, y con 
* ntiiniento de la provincia y de los soldados 
que teniun por seguro, dadas las dotes de Merlo 
de la Fuente, que habla de acabar la guerra mu}^ 
en breve. 

Mucho tiempo áivcé su memoria en aquel país, 
aclamándole con públicas alabanzas y convinien- 
do todos en no haber tenido Gobernador tan recto 
y caritativo como él. Basto decir, para probar su 
ardiente caridad, que condolido de la desnudez que 
pasaban los soldados gastó más de doce mil du- 
rartos do su hacienda en limosnas y socorros que 
les hizo, repartiéndoles á mas de vestidos, medias 
y zapatos, más de ochocientas camisas. 

Llegó á tal extremo su caridad que no teniendo 
dinero para otra limosna, estaudo en la guerra con 
su ejército, imitando al glorioso obispo San Mar- 
tin, que partió la capa con el pobre, dio á un sol- 
dado la frazada de sn cama, causando su proceder 



LUIS MERLO DF. LA fu -NTE iS7 

general edificación, pues por más .^í^oreto qnc lo 
hizo, huyendo humanas alabanzas, no consintió 
Dios quedase oculta su noble acción. 

Tan grande empeño tenia en socorrer á los sol- 
dados que no esperaba á que ellos manifestasen 
sus neresidades para remediarhis. Antes al contra- 
rio, mandaba un dia formar una compañía, otro 
dia otra, y con pretexto de ver si teuian las ar- 
mas al corriente, examinaba á los soldados, lla- 
mando después á su tienda á los que hn liaba faltos 
de medias, zapatos ó vestido. Así les obligó á ser- 
vir con lealtad, aclamándole por el restaurador y 
padre de aquel reino. 

Salió de aquel pais con solo el vestido que traia, 
pudiendo si quisiera haber salido rico. Tanto es 
así que habiendo tenido noticia de un alzamiento, 
que los indios de Arauco y Lebo habían tratado, 
averiguada la traición y hallando ser cinco caci- 
ques los autores de ella, los condenó á muerte; j 
queriendo la mujer de uno de ellos redimir la vida 
á su marido, ofreció á Merlo cinco barras de oro, 
á lo que respondió: «qo ser vendedor de la justicia, 
sino fiel ejecutor de sus virtudes»; ejecutando en 
él la pena do muerte, con asombro de los sol- 
dados. 

Digna es de no pasar en silencio otra memora- 
ble acción hecha por Merlo de la Fuente. En su 
gobierno halló en puertos preeminentes del ejérci- 



to á iDüchos que los habían adquiridlo sin servi- 
cios, y después que se hubo cerciorado de ello los 
destituyó, dando los cargos á veteranos que, aun- 
que tenian méritos bascantes, se halTaban poster- 
gados por olvido, y no pedian por falta de perso- 
nas que ios reooüfiendasen. 

De sus hazí'.ñasy virtudes tnitan varios histo- 
riadores, en las obras que de la guerra de Chile 
publicaron, y en ellas no solo rcíiercn lo ya expre- 
sado sino otros riicmoi*ables hechos. 

El P.Alonso de Ovalio (1) dice entre otras cosas: 
<<Con haberse criado este caballero toda su vida 
y>en el ejercicio de las letras, y en el de la Judica- 
^j'tura de los Tribunales en que sirvió muchos años, 
»se mostró en la ocasión de su Gobierno tan sol- 
idado, como si no hubiera hecho otro estudio que 
»el de las armas: y con ser ya de edad, se mostró 
•>en todas las ocasiones tan alentado, y animoso, 
»quo le temblaban los Indios; y si hubiera durado 
»en su Gobierno, hubiera adelantado más las co- 
>>sas déla guerra. Dejó este ilustre Gobernador, y 
»tiel Ministro de su Majestad una esclarecida des- 
»cendencia, con quien se honra hoy aquel Reino, 
»j los del Perú, en los puestos eminentes de Gar- 
»nachas, con el lucimiento de sus casas, y crédito 
»de sus personas; muy hermano de la heredada 



(i) Histórica relación del Eeyno de Chile, Roms, Í646. 
■ jfc. 6.», cap. 13, fol. 266 y í?67. 



T.Ul^ MERLO DK LA KCi-M'K W<f 



'^sángrelo SU nobleza, y del graiíac yaior, piedad,, 
■^y ejemplo de su ilustre padro 
Otro escritor (1) se oxpresa en estos tériniuoí; 
«Debo contarse entre los héroes, y capitanes, un 
«togado cristiano, I). Luis Merlo do la Fuente: 
»3U3 obras fueron .timbeo de su mismo corazón, y 
»á sus conizas se debo respeto: fabricó con sus 
» virtudes su fortuna, y en su t >ga se miró acredi- 
»tado el valor militar: tuvo inteligeucia ttans- 
»cendentc, y conoció, que la llaga de la guerra 
i^nocesitabade fuego, y de hierro para sanarse.» 
El mismo historiador dice en otro libro (2): 
«Il3y no bien informado, decia aquel ministro, 
»tantas voces alabado de tolos, poro nunca bas- 
»tantem9nte alabado, el Doctor D. Luis Merlo 
»de la Fuente, celoso, y desinteresado on el servicio 
»ie su rey. Algún tiempo tuvo á su cargo aque- 
»lla guerra, y la gobernó con tanto acierto', que 
»con circunstancias misteriosas se conocía preraia- 
»"bael cielo sus virtudes.» 
Don Francisco Raiz de Vergara (3) dice así: 
«Don Luis Merlo de la Fuente salió por oidor de 
»Lima, donde hizo g randes servicios: presidió en 
~YÍj Guerra de C/i^ie. Causas de su duracinn. raeiins para 
su fin. Por tíl raadátre áó campo SantÍPgo da Tes ülo. Madrid. 
Í6n. Fol. 60. , ^ , ^. .... 

(2) Epitome Chileno. IdeSíS contraía paz. Liraa. 1648. 

(3) Historia del Colegio Viejo de San Bartolomé. Ma- 
drid, 1661, fol. 37» y 330. Stíguivix ©dio?-- \ío^i- -1 fA^ 
lorao i.% fol. 596 r 597. 



'• hü VA.l..DEl*Fa^RROS ILUSTK^S 

>^aqueHa audieucia miicliosaño.s, con grande acior- 
»to en sim acciones; principalmeafce ea el reino de 
!í»Chile, donde como ministro valeroso y prudenU 
¿allanó lo3 i-.ulios rebeldes con infiuitas muertes, 
»j castigos: hizose f;tmosa con esta acción, y dejó 
»nombre y famaenaqnel rei.no de sus hazañas, 
»que se pueden comparar con las ¡leí mayor capi-^' 

»tan.» 

Otra obra (1) ío califica do único entro los go* 
boraadores, dice gobernó con asombro general y 
nombre de divino, siendo el restaurador del i-eino, 
y los soldados, á quienes hizo de su hacienda ma-^ 
yores socorros y bniosuas de lo qu^ sumaba do- 
blado su salario, sin reservar sus propias camisas 
y parte de la ropa de su cama, y ocupa varias ho- 
jas en referir las batitilas que ganó, lo de las bar- 
ras d3 oro que menospreció y otros varios hechos. 

Otros escritores citan á Merlo de la Fuente (2) y 
en particular un libro que «anda impreso» según 
Huiz de Vorgara, en que se refieren sus hnzañas. 

Per» nada honra tanto á Merlo de la Fuente 
como un hecho que vamos á referir: el colegio que 
lo dio ser, el famosísimo de S.tn Bartolomé, de Sa- 



(1) Comvendio hJsto7'inl del descubrimiento, conquista, 
y guerra del reino de Chile. Por- «! oapuan Don Melchor 
XutVad-l AfiUila. Lima. 1630. Cap. 7.°, fol. 9J a 105. 

(2^ Eiit'o eilo? ei Licotioiaio D. Jitasi Antonio Au<iIlo de 
Yftldés. oidor de ia nhancüieria áei Valiadolid. on el ra^>^ 
Tnorisl ([xxa el año 1632 impriitiió, oon motivo ilo una multa 
■ ^ iwtpnsf?. Fot. 8. 



luís meulg d:-] la fuentk tsi 



laaiaaca, fecundísimo plantel de virtudes y seini- 
nario- fortilísiíno do ciencias, conoci'Io por su au- 
tigüeda^ con el roaoinbre de Colegio Viejo, ha- 
cieudo debido aprecio de la fama y virtudes do tan 
ilustre V hny tan olvidado valdcpeñero, mandó 
colocar su rotrato cu la capilla, para memoria de 
la posteridad (1). 

Vuslto á Lima, Merlo de la Fiioate, cargado de 
nños, méritos y achaques, tué jubilado por Feli- 
pe III en la plaza de oidor más antiguo, con todoa 
sus honores y saUrio entero, por haberlo pedido 
así en remuneración desús servicios y no aspirar 
á otros ascensos 

Y estando jubilado, gastando mucho» ducados 
de su hacienda, hizo, en tiempo del virrey mar- 
qués do Guadalcaza?, un millón treinta y tres mil 
balas do mosquete y arcabuz, por su propia mano, 
ayudándole en esta tarea su mujer, hijos 3' familia, 
entregando después los moldes en ios reales al- 
macenes. 

También es do notar que sirvió con tres mil tres- 
cientos pesos en los donativo?; que se pidieron en 



(!) Kii «^l 1 ú lero 1(0 (\e> La Vos de Valdepeñas, corres- 
pon. lieiitd a.27dd Agosto 4-i 18;)2. 5 • rtcíijiarao^ (|iití h. 
niput.TMOri Proviti<'}al (i.j Cii'la.i-R'*»! había nía -ilado colo- 
car 1 1 «ornbpj lU ValbOína en uno J 1 los rno'lallontíi ilo la 
tSi'O-ia del ^•alon '.'c StíáióoiíS. Aliora, en el iiümei'i) 19 i del 
mismo semanario, míinifristamo? qu * e! Colegio Vi'-j<i man- 
dó ootocar el retrato da otro itiistro valJtíptíñero.¿N.. ha ilo • 
gadoauHl.i liopj dd qua HUdstro A vunl-imiiíulo eoioqutí si- 
gamos nombres "ó retr^toa en d salón de sesiones? 



Í32 VAÍ,DSPt=:Sí^RO^ lí.U-TRKS 

Kü tiempo, para algún reparo do bi'^ !i::r''-j!fladc:< 

reales. 

Por no aumentar las dimensiones de estos apun- 
tes nf) publicamos unos autógrafos de Merlo de la 
Fuente, que hemos tenido la dicha de examinar 
(1), firmados y fechodos en Rej'cs del Perú á 4 y 
24 de Abril de 1623 y dirigidos al marqués d^ 
Montes Claros. 

Y terminamos coa las noticias qus hemos ha^- 
llado respecto á hi descendencia de Merlo de la 
Fuente. 

De sus hijos Luis José y Alonso, que son los que 
más se distinguieron, aada diremos en esta oca- 
sión por(|ue do eÜos hemos de tratar separada- 
mente á pesar de ignorar si nacieron en Valde- 
peñas. 

Juan Toratís, mandado por su padre á España 
por Procurador General, piíra que la guerra se hi- 
ciese ofensiva, murió anegado en los cayos de 
Matacumbe, el año 1622, yéndose á fondo el ga- 
león Santa Margarita en que venia. 

Tuvo además dos hijas. Una casó con el doctor 
D. Bernardino de Figueroa, consultor del Sanio 
Oficio, Oidor más antiguo de la Audiencia de Chi- 
le, xVlcalde del Crimen y Oidor de la de Lima: La, 
otra casó con D. Luis Felipe C-ésar, del Orden de 
Santiago. 

TÍMHibTNap. Cff, Üx Ful. 8 y ai-. 



Luis José Merlo de la Fuente . 



Hijo do D. Luis Merlo lío la Fuente, nadé por el 
año 1611. 

Siguió coa aprovechamiento las letras, aproban- 
do ?U3 estudios en cuatro actos generales lucrati- 
vos que defendió en la Universidad de San Márco« 
de la ciudad de los Revea, en el Perú, asistiendo 
al uno el conde de Chinchón, siendo Virrey; al 
otro el arzobispo D. Pedro dñ Villagoínez, siendo 
visitador y Obispo do Arequipa, y concurriendo 
á todos la rgal Audiencia, Cabildos j Doctores. 

Una vez terminados sus cstU(4ios, y ccradu;do 
le Bachiller, fue admitido por el Virrey y Au- 



í:M VAM).v^r'E55EROí ILUSTRK? 



dirncia d examen do aljogadOj flispansáiidole ¡a 
|);i=ínnti', y sicndor^cibido á su ojercicio defeiidiá 
cm crédito pleitos do iraport;incia. Regentó en 
«nstitucion. las cátedras de PrinsM, y Vísperas do 
Cánones; ki de Código un oüo, poi- impedimento 
del propietario; j la de íostituta, con la mit.id de 
salario, el tiempo quo estuvo vacante. 

El año 1640 so presentó al rey D. Felii>o ÍV y 
ejerció ed puesto de Auditor General de la Arma- 
da del Sur, por nombramiento del Virrey Marqués 
de Man'fera, continuando el mismo oficio en los 
Galeones del mar del Norte, con tÍLulo que le dio 
el general D. Gerónimo GomoEdo Saudoval. 

La Audiencia de Lima le propaso para una de 

las plazas mayores de aquel reino. 

Casó dos veces. La primera con D.' Catalina 
de Ayala Rojas y Carvajal, hija del general D. Iñi- 
go do Ayala y Rojas, del orden de Calatrava. Su 
segunda mujer fué D.* Agustina de Mata Giménez 
de Mena, criada de Cámara de la reina D.* Isabel 
de Borbon, en cuya presoacia celebró el Patriarca 
el desposorio y relación, año 1642, siendo padrinos 
©1 marqués de Santa Cruz y la Condesa de Oliva- 
res, dáudole en el Real Palacio la comida este dia. 

El 24 de Junio de 1642 le honró el rey Felipe IV 

con ©1 título de oidor de la Audiencia de Los Char-« 

cas. (1) 
(i; Ksla Aiídiencía, fundada en lo63,residia en la cindad 



l-'üi? Jk»i-, MKKl.U i-'i'. i...\ {■ ul'-.Mn lio 



Avites.ds obtéflcr la plaza (lo oidür reiíibió, eu 
ftl 0üns3Jo de Va Snpi'ema laqaisiciori, si- títalo do 
abogado de presos del Santo Oficio, / después el 
de Consultoi" inediaute las pruebas queprecedicroQ. 
En J643. aoompaüado de su espj«a, «e embarcó, 
en demanda de su cargo. Entró á servir la plaza do 
oiJof, en Los Charcas, el 20 de Marzo de 1644,cuyo 
empleo tuvo hasta el 3 de Noviembre de 1653, que 
salió de la Audiencia. 

El rey D. Carlos II despachó real cédula paraque 
j^asasc á Santa Fe. Perdió un hijo en el mar cami- 
nando del puerto del Callao á Guajaquil. A su 
mujer en la ciudad de Quito y ú. otro hijo, el pri- 
mogénito, en la Gobernación do Papayan. i' ha- 
llándose ya en el Rio de hi Plata, jurisdicción del 
Nuevo Reino, donde iba, retrocedió, por nueva cé- 
dula, á la audiencia de Quito. 

Tuvo que retroceder, más de doscientas le^■uas, 
perdiendo á su mujer, do3 hijos, cuatro criados^ 
hacienda y la salud en el viaje. 

Fué sacado de su plaza, sin oírsele, por el su- 
puesto info.'me d-i trato de intereses con los mer- 
caderes de moneda, de cuya injuria, con vista de 
los autos, fué absuelto después de padecer lo qXit 
vamos á ref^írir. 



de la Plata y astaba^ subordinada al virrey del Pdrii. La Au- 
diencia v el tapritorío tomaroi su nomerd de los iadioa 
así üamadoa. 



i:>(j YALb'':pl-:Í^KrvOS ILUsIRES 



Bu Quito, sirvió en depósito más de diozaños, 
sufriendo con paciencia su desamparo, am otro 
consuelo quo acudirá S. M. con ens lamentos su- 
plicándole pidiese su visita «para que no perma- 
neciese la lealtad de su servir con la nota del des- 
doro en que se hallaban). No fueron deeoidos sus 
clamores y se despacharon varias cédulas puraque 
se remitieran los autos. 

Llegados entro tanto los informes de las Audien- 
cias de Los Charcas y Quito, representando su 
ajustado proceder y la sinrazón con que el Visita- 
dor por enemistad le había molestado, fué restitui- 
do á su empleo, con todos los honores, mcdianto 
real cédula de 23 de Junio do 1666. 

Recibió esta cédula el sábado 9 de Julio de ld87. 
Malvendió, por segunda vez, el menaje de su ca- 
sa, como lo había hecho cuando salió do la Plata, 
y con gasto de embarcaciones, do Guayaquil al 
Callao y de este á Arica, y pagando molas, para 
ir de pueblo en pueblo, tomó pososion de su pinza, 
el 4 de Julio de 1668, con gentjral aclamación de 
toda la provincia, «eguu maniíestaron -el Presi- 
dente, Audiencia y los dos Cabildos, en las cartas 
que dirigieron á la Reina Gobernadora dándole 
las gracias por haberlo restituido. 

PooQ tiempo le duró el consuelo de verso en su 
destino, por llegar noticias deque la vista de su 
visita iba á celebrarse. 



ÍX'ISVOSE MERLO t)"E l\ FUENTE 137 



'xPedí a Dios eom sacriñcióá,' dice Merlo, que eii 
nnú causa se hicieie lo que á su servicio coiiTÍDÍcse; 
»j si importase al seguro del alma, aumentase ias 
>>augrtstias,' dándome valor para Ucearlas y ofre- 
»cerle el mérito de rñi padecer eií descuenta do 
' pecados.» 

No obstante debió consolarle su vuelta á Los 
Charcas, donde pudo exauíinar el tanto de culpa 
que quedó de su visita, llegando á conocer, según 
nos riñere, que si bien padecía mucho era por in- 
defenso y no por culpable. Allí recibid y examinó 
ios procesos, pudiendo así ajüstaíÉu informe en 
hecho y en derecho. 

Acabada tenía su defensa, y esperaba ocasión de 
remitirla, cuando llegó el í." de Diciembre de 1672 
el despacho de S. M. quitándole la plaza. 

La pena que le causó esta disposición se echa 
de ver en las siguientes lineas del memorial que 
dirig-ió á D. Carlos ÍI en su Real y Supremo Conse- 
jo de las Indias. 

«¡Oh fuerza de mi corta suerte! Ayer. .Señor, lia- 
»b8rnie á mi plaza restituido su clemencia con ho- 
4iores,expresando en su Real cédula lomuclio que 
»híibia padecidólY hoy desposeído de ella, coustán- 
;.>dole de mi padecer? Ayer para restituirme, no ser 
»iiecesaria la vista de los autos, por estar de su nu- 
»lidad, y dolo de formarlos enterado! Y hoy, por lo 
^misnio repelido, me vea de su grandeza casti- 



133 TALní^ipEíÑriRo^ l[,^.:^^■K-;E3l 



»gado! Que Dios, Supremo Juez, no casti,í>uo do- 
»fectos sin malicia cometidos! Y V. M. siendo su 
» verdadero imitador, y tan piadoso, me dé pena, 
»por lo que parcciéndoaic acertaba cmi su servicio, 
»aprehendí sin jn-opio lucro? ¿A quién no causará 
»compasion esta desgracia, viéndome notado co- 
»mo baratero, cuando sin intención dolosa procedí 
>>á lo que hasta hoy entiendo me fué permitido 
>>ejecutar? Y ser imposible poderse ajustar dolo en 
)>quieu despreció los dones que al risco remitió; 
>>pucs á tenerle, no multara, sino antes embolsara 
>\Y retuviera: estando mi celo tan lejos de ocultar, 
»que lo en secreto traido, y sin testigos, á publica 
»plaza lo sacaba, actuando, y consultando al Visi- 
>.tador para el acierto.» 

No podía por menos de manifestar así su dolor 
el que liabiendo desempeñado su cargo con leal- 
tad, se veia, a los sesenta y seis años de edad y 
treinta y cinco de ministro, con la sentencia que 
le impone la perpetua privación de oficio á más la 
multa de ties mil cincuenta pesos. 

Esta sentencia tenía fácil explicación. Merlo re- 
mitió al Visitador varios testimonios para que los 
pusiese cu su visita, y íué tanta la pasión de mo- 
lestarle que por dejarle indefenso no los puso. Y 
aunque r»3Cclaudo cü'-' ^^-ulacta maulló otroá tes- 
timonios á ua ngün. -_ ■ . que lí5í? ■r.•o"^:^- 9. 
'^'"•n^cio, fuera porque liegaruri 'a:-; .:- ' '■ 



LUIS JOSK MKRLO DE L\ FIÍEíNIí: 13?) 



montos ó porque rl ag-onte dilatase su presenta- 
ción, sucedió que so íal!ó su YÍsitíi, con autos di- 
minutos, fíiltandó descarg'O á las caluraaias deque 
era objeto. 

Pasado algún tiempo público: 

Defensa legal en exclusión de los cargos que le sa- 
caron siendo Oidor d'i la Beal Audiencia de la Plata. 
Madrid. 1676. Uu volumen en fóüo. 

Ea la portada do esta obra aparece ser ■^^Oidor 
decano do la Real Audiencia do la Plata, Presiden- 
to ^ue fué do ella en vacante, Consultor del Santo 
Oñcio» y ú la cabeza del Memorial presentado ú 
D. Cárlo.s ir, á más de estos títulos, ostenta el de 
presbítero. 

Poco podemos añadir. 

El ayuntamieuto de Valdepeñas le eligió por 
alcalde del estado de hijosdalgo, el 29 de Setiem- 
bre de 1(319, no desempeñando la alcaldía por es- 
tar ausente. 

Eq la Plata se le confiaron tres comisiones. La 
primera a la villa de Mizque, la segunda al mine- 
ral de Pacaxes, y la tercera á pedir un donativo, 
en que se ocupó cuatro meses, en el tiempo más 
riguroso de las aguas, durmiendo en ol campo mu- 
chas noches, logrando reunir mas de cuarenta mil 
pesos. 

De Quito salió, por orden del Virrey Conde de 
Alba,á otras tres c-omisioncs. á la villa de üiobam- 



bíi, á la eiiidad do Caeaca y al pueblo do Pcdilco. 

En la Plata contribuya, en tres donativos qim 
se ofrecieron, con cuatroeieutoíi^csos cada vez. En 
Quito entregó oí;ros cuatrocientos pesos en dos do- 
nativos que alcanzó. Vuelto á Charcas, no obstan- 
te lo$ gastos , hechos y la cortedad de su caudal, 
dio otros cuatrocientos pesos en el donativo que 
pidió el Virrey Conde do Lemos. 

Por la obra que escribió sabemos estas noticias 
(1), como también que en 1676 so hallaba en Ma- 
drid. 

Caro y Cejudo, en la dedicatorja de los Hefí-anes, 
cita á Míerlo do la Fuente. 



(1) Mifem.;io5 1, a, 10, 11, iS, 22, 27, 28' y 32:. 



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Juan Aiiionio de Castra 



Kl yencrablo pn.tü'0 franciscano, Fi*. Juan Anto- 
nio lio Castro y Peñasco, nació en Valdepeñas el 
7de Jnnioclcl780(l). 

Fueron sus padres Juan Francisco de Castro y 
Micaela Josefa PefiRsco. 

Profesó en la Provincia do San José el 14 de N07 
TÍembro de 1796, fué destinado al colegio dó actu- 
antes de Toledo y se distinguió nllí como teólogo 
eminente j gran moralista. 

Desde el principio de la invasión francesa, en 
1808, fué expulsado del convento de Toledo ^njar- 
chó á Nueva-España en 1811, se incorporó allí al 
colegio de misioneros de Pacliuca, estadio y 
aprendió el difícil idioma (Je aquellos naturales 
y se dedicó á los trabajos apostólicos sobresaliendo 
en la predicación y distinguiéndose por su ciencia 
y virtud. 

También dQ América fué expulsado, el año 1827, 



(1) Aroh. Barroq., lib. 19 d? baut,, folio 201 vuelto. 



ii'2 VALDI'M'HÑKROS U.USTRKS 



Cüi'rieuílo la suoi'te que todos ios ospauoicíé quo 
rosidioron en aquellos países y qua tuvieron qu» 
emigrar dc-ípuGs de l;i cmanc-ipacion de aquellas 
folonias. 

Ss embarcó en Tauípico v fué á Xiiova-Orloaná, 
de aquí pasó en un ')uqu« franoéi al puerto del 
ÍLivc do Gracia y desdo esto puerto atravesó la 
Francia para llegar á al^un convento do su pro- 
vincia de San José nn Castilla la Nueva el año 
1823. Fué nombrado Lector do Teología, explicó 
un curso y alistado para la u^ísíoitl de Filipinas fué 
en ella como presidente. 

En Filipinas fue Vicario do religiosas do Santa 
Clara, Guardian do Manila, Comisario del Taga- 
log, I).eftiiid'»r en 1837, ministro de San Lázaro eu 
lñ38, poro oníormó allí y marchó á curarse á 
Meycauijyan, flonde le arrebató la muerte cu .5 de 
Setiembre de 1889, á los cincuenta y nuevo años 
de edad y cuareütay cuatro de hábito. 

Fué religioso perfecto y verdaderamente virtuo- 
so y uniendo á ostas dotes la de hombre sabio fué 
el consultor del Sr. Arzobispo Seguí, quien fué á 
Tisifca^'le á Meycauayan y encontrándole ya cadá- 
ver lloró a¡nargamoate su muerte y !a pérdida de 
tan valiosa j.jya para sus consejos (1), 



(1) Catálogo h'.ográficc délos Religioso? ^■Yaiir:¿sca/ios 
de la Pronlncia de San Gregorio Magno d^ Filipinas. Pov 
q\ P. Fr, Easdbio Gómez Platero. Manila. 1880. P^g. 653. 






D,- Miffuel Doiiado-iazarroii 



T). Miguel Donaíío-Mazfirroii nae-ió en Valdepe- 
ñiifl el dia 23 de Julio de 1813 (1). 

Sus padres fueruu Hilario Douado-MazaiTOn y 
Manuela Rodriguez-Aliumada, 

Escribió: 

La Oruga o Piral de la Vid. Estudios teórico-*' 
preíeticos. Madrid. Imprenta de Manuel Tollo. 1861 . 

Memoria ó indicaciones sobre el sistema de falri ca- 
tión en general de los vinos de ValdepeTÍas. y mejoras 
que se cree podrán introducirse. 

E'áta Memoria, presentada por SU autor cu Ja 
Exposición Vinícola Nacional de 1877, no se ha 
impreso j está fechada en Valdepeñas td 11 ds 
Marzo de 1877. 

Es un trabajo sin granties pretensiones; ce:'^ ^¿1 
cual,' dada la importancia vinatera de ía reg'íon á" 



({) Á:rch. Par;'ci., ÜÍ3. Sfda báat., íbtio C?3 '-«mIo. 



Í4i VALDKPKÑERO> HX'STRKS 



(|ae está destinado, pueden resultar ventajas, en 
concepto de la Sección 4.^ del Jurado de dicha 
E>íposicion, que para alentar en sus ventajosos es- 
tudios al Sr. Mazarron, tuvo á bien proponer un 
premio para su MemoriD, distinción que le fué 
otorgada por el Jurado (1). 

D. Miguel Mazarron falleció en Valdepeñas, el 
dia 23 de Noviembre de 1837 (2); 



(1) Estudio ¡¡obre la Eji>poticío)i Víiticola Nacional de 
1377. Publicado en cuiíipliraiento del real daoroto de 15 da 
estieml»iedel876. Madrid. 1878. PágiBaa 1125. 1127 y 1136. 

(2) Arcb. Parro<í., lib. principiado cu 12 do Eneró de 

i887, folio i43 vuelto. 



Bernardo de Valbuena 



Don Bernardo de Valboeaa, insigne poeta épico 
j bucólico, nació en Valdepeñas siendo bautizado 
el (lia 22 de Noviembre 1568 (1). 

Dice así su partida de bautismo: 

«Lunes á veinte j dos del mes de noviembre del 
»añode mil y quinientos sesenta y oclio años bau- 
»ticé yo frey Juan Muñoz prior de esta iglesia pá- 
»rroquial de esta villa á Bernardo hijo de Gregorio 
»de Villanueva y de su mujer la primera Luisa de 
i^Valbuena. Su compadre el capellán Pedro Galíe- 
»go. La comadre Juana de Valbuena. Lo firmé, 
»Frey Juan Muñoz.» 

Como se vé Valbuena tomó el apellido de la 
madre; debido quizá á su madrina Juana de Val- 
buena. 

Se sabe que siguió los primeros estudios en su 

{{) Arch. Parroq., lib. 3.» de baot., folio SOS vuelto. 

19 



i-í6 VALDEPKÑEROS ILüBíliES 



pueblo natal y que era muy joven cuando pasó á 
Nueva Esp.tfia. Kn la Ciudad de los i\ngeles resi- 
día su paisano el erudito expositor Pedro de Mora- 
les y era canónrg'o do la catedral de Méjico su tia 
Don Diego de Valbuena, 

Consta igualmente qu o acjabó y por feccionó sus 
estudios siendo individuo de uno de los colegios 
de Méjico. 

Allí dio á conocer sus dotes para la poesía en las 
fustas poéticas que se celebraban. 

Cuando solo tenía 17 años de edad ganó el pre- 
mio, contendiendo con trescientos poetas, en el 
certamen que se celebró en 1585, con motiv® do 
la festividad del Corpus, delante del'arzobispo don 
Pedro Moya y los obispos de Mecho:icán,YucatáUy 
Guatemala, Tlaxcala, Nueva Galicia y Antequera, 
i[ue se hallaban en Méjico celebrando el tercer 
concilio mejicano (1). Fué consultor en este con- 
cilio el paisano, acaso protector de Valbuena, Pe- 
dro de Morales (2). 

En Méjico recibió Valbuena el grado de bachi- 
ller en teología. Ignoramos la fecha en que vino á 
España y se graduó de doctor en Sigüenza. 

Por el año 1608, al despedirse de Méjico, para to- 
mar posesión de la abadía de Jamaica,' ornaban su 



(1) Concilium Mexicanum Provinciale IT l. Cdlebra- 
tura Mexici anno MDLXXXV. M'jieo, 1770, P;ig. 327. 

(2) D. Juan Ruis de Alarcon y Mendoza, l'ov D. Luis 
Fornandoz-Guerra y Orbe. Mairid. ÍS71, Paginas HOy 13* 



BERNARDO DE VALBIENA 147 



frente los laureles de tres certámenes poéticos, ka- 
bien.lo >.iU* el último en eloí^io del virrey D. Luis. 
Obscqiiiuron con sonetos al amigo que iba á au- 
sentarse, el licenciado Miguel deZaldierna de Mar- 
yaca, mejicano, el doctor Antonio Ávila de la Ca- 
dena, arce liano de Nueva Galicia, y Lorenzo 
ligarte de los Ríos, alguacil mayor de la Inquisi- 
ción en Nueva España. Valbuena, ante escogida 
reunión, leyó la égloga sexta de su Siglo de Om' 
en lasSeluasde Enfile, que se estaba impriiuieado á 
la sazón en Madrid. 

Sentimos que las reducidas dimensiones de estos 
apuntes nos impidan insertar los citados sonetos, 
como también los que á Valbuena dedicaron Lope 
do Vega, Quovedo, Antonio de Saavedra y Guz- 
man. el licenciado Sebastian Gutiérrez Rangel, 
Felipe de Albornoz, Francisco de Ángulo, Fran- 
cisco Lugo y Dávila, Baltasar Filigio de Medinilla, 
y algunas otras poesías, eutre las que recordamos 
la décima de Dionisio de Vila y Lugo y sobre todo 
una oda que indudablemente es de lo mejor que 
se ka escrito en honor de Valbuena (1). Pero si 
bien nos vemos precisados á prescindir de tanto y 
tanto verso laudatorio, no por esto privaremos á 
nuestros lectores del placer du examinar algunos 
de ellos. En otro lugai*- de este libro publicaremos 
dos composiciones: una de Miguel Cejudo y otra 

(1) A la memoria de Valbuena. OJa por D. Antonio To- 
rres y Tirado. Ciivlad-Real. 1875, Imprenta de Ribisco. 



148 VALÜEPEÑEROS ILUSTRES ' 

de Francisco de Valbucaa, primo el primero y her- 
mano el segundo de D. Bernardo. 

Ea Jamaica residió Vulbuena hasta el 1620 en 
que fué electo obispo de Puerto-Rico, siendo el 
undécimo *prelado de aquelhi isla (1). 

Por dqcamontos hallados en el archivo de lu- 
dias, existente en Sevilla, se sabe que asistió al 
concilio pi'ovinoial de Santo Domingo en los años 
1622 y 1623. Con esto y las varias visitas j cele- 
bración de sínodo que verificó en su diócesi^, se 
acredita el celo y laboriosidad que desplegó duran- 
te el ejercicio de su alto ministerio. ■ 

Según otro documento de dicho archivo, falle- 
ció en Puerto-Rico, el 11 de Octubre del año 1627, 
á los 59 años de edad, siendo sepultado en la ca- 
pilla de San Bernardo que el había fundado en la 
catedral. 

Tres son las obras de Y^^l^Juena que se conocen. 

Grandeza Mejicana. Poema descriptivo de Méji- 
co, en tercetos, dividido en nueve cantos. Se im- 
primió por primera vez, en Méjico, 1604. Las edi- 
ciones posteriores son: Madrid, 1821. por la Aca- 
demia Española; Madrid, 1829, por Miguel de 
Burgos; Madrid, 1837, por Miguel de Burgos; Val- 
depeñas, 1890, por «La Voz de Valdepeñas». Al fi- 
nal de las ediciones de 1604 y 1890, va el Compen - 



(1) Ristoria de Puerto-Rico. 



BERNARDO DS VALBUE&'A 149 

dio Apologético ea Alabanza de la Poosia, escrito 
per Valbueua. 

Siglo d<' Oro en las Selvas de Enfile. Novela pas- 
toral en prosa y verso donde su autor insertó doce 
églofas, imitando á Teócrito. Virgilio y Sanázaro, 
muy estimadas de los inteligentes. Esta obra se 
imprimió sn Madiid el año 1608. La Academia Es- 
pañ.)ia, en 1821, dio una nueva edición qua está 
agotada. 

El Bernardo ó la victopia de Ronces valles es un 
poema heroico que so compone de cinco mil octa- 
vas, cuarenta mil versos, distribuidos en veinticua- 
tro libros. Se imprimió en Madrid el año 1624. En 
1808 se reimprimió en Madrid, por Sancha, en tres 
tomi.sS." marquiliq,. También en Madrid, ^^.n 1852. 
publicó Gaspar y Roig una edición ilustrada. 

Oti-as obras compuso Valbuena y son 

Costnoji^afía Universal, 

Divino Cristiados, 

Alteza de Laura, 

Arte nuevo de Poesía. 

De ellas solo sabemos sus títulos, por haberlos 
trasmitido el licenciado Miguel de Zaldierna en un 
soneto que dedicó á Valbuena. 

pica así: 

«Éspiiitu ge 1 til, luz de la tierra, 

»Sol del parnaso, lustre de su coro 

»No seas mas avariento del tfsoro 



i50 VALK>EPENER05 ILUSTRE? 



»Qiie eso galhirdo cnien liiniinito cnoinrra. 

>^Ya Erífde fué ú Üspafia, desencierra 
»De eso tu Potosí de venas de oro 
»E\ vulieutc Bernardo, j qow sonoro 
»Verto el valor dé feu española guerra. 
»No te quedes en sola esta Grandeza 
» 13a nos tu Universal Cosmografía 
»De antigüedades y primores llena. 

*>>E1 Divino Cristiados, la Alteza 
y>D¿ Laura, el Arte nuevo de PoesíM 
)»Y sepa el mundo ja quien es Valbuena.» 
Probableinonto no se imprimieron estas obras v 
los holaii.de.:3es. robaron acaso sus manuscritos 
cuando invadieron á Puerto-Rico y saquearon el 
paUu.'io episcopa!. A este hecho alude Lope de Ve- 
ga «n aquellos versos del Laurel de Apolo. 
«Tenias tú el cayado 
»I)e Puerto-Rico, cuando el fiero Enrique, 
» Holán des rebelado, '•■ 

»Robó tu librería, 

»Pero tu ing«nio no, \v\t no podía.» 
f^Había reunido una escogida biblioteca, dice 
»una obra moderna (1), que los holandeses se He- 
rraron cuando saquearon la isla en 1625, acto 
»que causó honda pena al virtuoso prelado que 
»sucuinbió dos años después, á consecíucncia deás- 
»tc y otros disgustos.» 

(1) Diccionario popular universal de la lengua espU" 
ííola. Bartíeiona. 1886. Torno 2." Píg. 64. 



RERNAÍIDO DH n ALlJüivNA 13i 



Es do suponer qno cuando los iiolandeses inva- 
dieron á Puerto-Rico las obras perdidas estaban 
terminadas, pues veinte años antds las nombra 
Zaldierna. Y no es do extrañar que en esQ tiempo 
no se publicasen, recardando que el 11 de Julio de 
1609 se otorgó licencia para la publicación de El 
Bernardo y é.<ta se vcriicó en 1G24. La ausencia 
de Valbuena y la noticia quo pe encuentra en un 
testamento del archivo de la familia Vasco, pu- 
dieran dar alguna luz en este asunto. 

El testamento á que nos referimos es el do Ma- 
teo Martínez Castellanos, natural de esta villa. 
Fu'í otorgado, en Valdepeñas», el 21 de Junio de 
1623, ante el escribano Bernabé do Castro. Dice 
una de sus cláusulas: «ítem declaro que yo ñ á nii 
»prii]io D. Bernardo de Valbuena obispo de Puerto- 
»Rico y según sus cartas me ofrece mny buenas 
»premisas especialmente ahora que ha tomado la 
»posesion de dicho oficio me dice y ofrece buena 
»paga coa acrecentamiento y así digo que confian- 
»dnen su persona y dignidad si en algún tiempo 
»enviare algún dinero del ie quite un censo que 
»contra mi tiene el convento y monjas francisca- 
»uas de la villa de la Membrilla (1).» 

Estas son las noticias que tenemos de Valbuena. 

Al publicar en 1604, capítulo último de la 
Grandeza Uejicana\ los siguientes versos 



(1) Folio 54 vuelto. 



152 valdri'Ejñícrós ilustres 

«¡Oh España altiva y fiel, siglos clóralos 
»Los que á tu monarquía han dado priesa 
»Y á tu triunfo mil reyes destronados! 

»E1 mundo que gobiernas y autorizas 
»To alabe, patria dulce, y á tus playas 
»Mi humilde cuerpo vuelva ó sus cenizas.* 
bien ajeno estaría do que catorce años después ha- 
bía de ser nombrado obispo de Puerto- Rico y que 
por tanto sus r«stos deberían ser sepultados en la 
catedral. 

Valdepeñas que aun no ha erigido monumento 
alguno a Valbuena, tampoco ha colocado una lá- 
pida conmemorativa en la casa en que nació el más 
ilustre de sus hijos. La calle es calle de Valbuena, 
pero esto es bien poco para quien dijo, libro XVI 
de El Bernardo. 

»De aquel valle amenísimo de peñas, 
» Ahora humildes chozas de pastores,- 
»Que el claro Javalon las verdes greñas 
»De rosas viste y de pintadas flores,...». 
Muchas hojas ocuparíamos si hubiéramos de re- 
producir los elogios tributados á Valb'iena; 
Así habla Lope de Vega en su Laurel de Apolo: 
«¡Que bien cantaste al español Bernardo! 
»¡Que bien al siglo de oro! 
»Y fuiste su prelado y su tesoro; 
»Y tesoro tan rico en Puerto-Ric-O; 



BBRÍíARAd BE YAÍ^ISí<A i53 

*Que nunca Paerto-Rico fué taa rico.» 
La Academia Española, oq el Siglo de Oro, pági- 
nas VI y XÍI del prólogo, dice: 

«el autor acreditó que su feoando niimen eo 
♦menos sabía cantar en elevado «stilo las proezas 
»d8 los ínclitos gierreros, que ea teñe dulce y sen- 
»cillo las amorosas contiendas de los pastores.» 

«Lasííglogas e» verso pueden competir con las 
^mejores de otros poetas castellanos: los pensa- 
»mieatos y lasimág^enes son pjr lo general co- 
>*rrespondieates al asunto: el estilo es puro, natu- 
»ral, propio y elei^ante,... la yersificacion armo- 
»niosa, y finalmente en dichas églogas se eacuea- 
»tra la amenidad, soltura y abundancia que ca "C- 
)>terizan el numen de Valbuena.» 

De etra obra (1) copiamos: 

€el autor del Siglo de Oro y de la Grandeza Meji 
alcana, compite en fantasía con el mismo Ariosto, 
»y en facilirlad de versificar con Lope do Vega, ¿ 
»quien aventaja en esmero....» 

Quintana (2) se expresa en estos términos: 

«Nadie desde Garcilaso ha dominado coao él la 
»lengua, la versificación y la rima,...». 

Y refiriéndose á El Bernardo: 



(i) D. Mainel de la Revilla y D. Pedro Alciatara. Lite- 
ratura. Tercera edición. Tomo 2." P'>g. 456. 

(2) Poeñas selectas castellanas recogidas y ordenadas 
per D. iían^l José Quintana. Madrid. 1*07. Tocao i. P«g. 
UTL. 

26 



154 VALyííPBf^EUOS ILUSTRES 

«á veces sorprende por la soltura «leí verso, por 
»la novedad y viveza de la expresión, por el g^raa 
»talento de describir en que no conoce igualj j 
x>aun tal vez por la osadía/ profundidad de la sen- 
>tencia;....^ 

Hablando de las églogas: 

«cGozan ea la estimacioi pública ei lugar más 
;>próxiino á las de Garcilasf. Sin duda le merecen, 
»atendida la propiedad del estilo, la facilidad de 
;^los versos, la (oportunidad y frescura délas imá- 
;5>genes y la sencillez de la inveucion.>> 

Dice otro escritor (1): 

«En su poema descriptivo la Crandesn M(jicana 
*se muestra galano, fácil y erudito, no conociendo 
«producción análoga de algún otro poeta castella- 
na© con el que pueda establecerse semejanza; en el 
)^Siglo de Oro es seneillo, pintoresco y armonioso, 
»y ocupa el primer lugar después de Garcilaso; en 
)>el poema épice El Bernardo se presenta vigoroso 
;>espléndido y retund®, y debe coloearse al lado de 
«Ercilla.» 

D.Modesto Lafuentedice en su Historia de Espa- 
ña, tomo 11, página 24. 

«Valbuena, con muchas más dotes poéticas que 

Ercilla, con mucha más iiqueza de imaginación, 

»más elevación de ideas, más facilidad 'y soltura 



(1) D. G. Belmonta Müller. La Ilustración Española y 
AmeriGiLna. Tomo 37, P<4ginas 1B8, 170, 186 y 243. 



lERNARDd »E VA.LBMl!l6ÍA tSK 

;*de diccioD, dio cu su Bernardo uaa )r^uestra de 
«sus felices disposiciones para la epopeya, y mes- 
>ti'ó, como dice imo de nuestros críticos, que ju- 
agaba con las dificultades del arte sin conecerlas, 
i>como un héroe se burla de los peligros;... )> 

Y terminamos ixiauifestando que además de los 
autores citados, puede consultarse, D. Nicolás An- 
tOHÍo, Bib. Hisp. Nova, tomo 1.**, pág, 221. Hidal- 
go, Gallardo, Fernandez Juncos, J. Antonio Elias, 
Ticknor, Amador de los Rios, MenenJez Pelayo, 
Blazquez, Hervás y otros muchos, hacen mención 
de Valbuena (1). 

Yéase lo que dijimos, páginas 107 y siguientes, 
al hablar del Baehiller Jarana. 



(1) Entra ellos: 

Madoz. Diccionario geográfico. Tomo 15. Pig. 285. 
Barcia. Diccionario etimológico. Tomo 5." Pig. 751. 
Vélezde Aragón. Diccionario. Séptima edición. Pág 891. 
Crónica Qengral de España.? aWaó su retrata. 








Ildefonso Valiente 



El R. P. Ildefonso Valieüte, de la Compañía de 
Jesús, nació eu Valdepeñas el dia 2 de Xíarzo de 
1802(1). 

Fueron sus padres Agustín Domingo- Valiente 
y Antonia María Cruz. 

El 20 de Octubre de 1859 fué nombrado Supe- 
rior de la liesidencia de Santander, 

En esta ciudad prcsió con infatigable celo los 
auxilios espirituales durante la epidemia colérica 
que tantos estragos hizo en 1865. Una da las víc- 
timas fué el gobernador civil D. Julián Ndceiial y 
Velez que murió en brazos del P. Valiente. 

Ignoramos si dejó algunos escritos. 

Falleció en Valdepeñas, calle de Gijóu, núme- 
ro 15, piso 2.^ el dia 3 de Setiembre de 1870 (2). 

(1) Areh. Parro'í., ''b. 24 ie baut., foJio 220 viiol to. 

(2) Aích. Parrofj., lib. principiado en {." de Enero (le 

^m. foüo im. 



Francisco de la Concepción 



Pocas noticias teneino» de este venerablp. car- 
melita que nació en Valdepeñas por el año 1556. 

Solo sabemos que sus padre» eran ricos, quedó 
sin padre de corta edad, tenía dos hermaaos .ma- 
yores que él y una hermana que casó. 

Estudió en Baeza la gramática con el bachiller 
Torres. 

Tomó el hábito del Carinan, en el convento de 
la Peñuela, marchó después al Calvario, donde 
profesó pasado 9I año de noviciado. Allí residió 
cuatro años. 

Fué enviado al convento de Almodóvar del 
Campo, con encargo de pasar por Valdepeñas j 
detenerse unos diat para consuelo de su madre. 
Así lo hizo y el gozo de la baena señora fué tan 
grande que le quitó la vida. 

}^i Almodóvar permaneció varios años hasta 



I58v VALDEPI»JER©5 ILUBTRáití 

que pasó d La Roda por haber sido nombrado Su- 
perior de aquel convento. 

Este venerable padre se distiuguió por sus vir- 
tudes entre sus compañeros de la Orden y falleció 
en Málaga en 1642 (1). 



^i) Crónica General délos Carmelitas Descalzos. Temo 
5.» Por el R. P. Fr. Manuel de San Jerónimo. Madrid. 1706. 



Miguel Cejudo 



Eldoct©!' D. Miguel Sancho? Cejudo y del Ol- 
mo, naciáíea Víildepefias y fué bautizado el dia 
lid* Octubre de 1578 (1). 

Fueron sus padres Miguel Sanchtz Cejudo y 
María d^.l Olmo. 

Dice así sa partida do bautismo. 

«En onc« dias del iies de Octubre de 15r78 años 
^bautizó el Sn Prior á Miguel hijo de Miguel San- 
»chezCejudoy de María del Olmo. Fueron sui 
^compadres de pila Pedro Ruiz de Villaniiera y 
^Catalina García mujer de Juan Sánchez Tercero. 
Pedro Sancliee. B.» . 

Religioso profeso de larórien de CaUtrava, sa- 
cristán major de la misma,, gran humanista y dis- 
tinguido poeta, mereció 1«>3 elogio;^ d§ Lope de Ve- 
ga, en el Laurel de Apolo, silva Ij y de Miguel de 
Cervantes, en su Vioje del Paniaso^ cap. I. 

(i; Arcb. Parroq., lib- 4." de baut., folio i73. 



166 VAkDEPESSR#S ILUSTRES 



Dice Lope de Vega. 

«Pero en sazón de pena tan notable, 

»Las justas suspender lágrimas pudo 

»Dc frej Miguel Cejudo, 

»El inginio admirable 

)>En una y otra lira, 

»Pues con latina y castellana aspira 

»A que yor Valdepeñas Calatrava, 

»Si biem en la región del aire estaba^ 

)>Sea el deifico monte 

)>Del alado Pegaso, que le debe 

»Por pizarras de plata el cristal puro^ 

»Que en conchas de oro bebe; 

♦Aquel por quien llegó Belerofonté 

>Hasta el celeste muro. 

>Vive, ingenio feliz, Tive seguro 

»Que i su templo te llama 

»El soplo en oro de la eterna fama, 

>Para que Guadiana en lauros vuelva 

x^Las neas^ cuyas islat le hacen selva.» 
Con el deseo de que nuestros lectores conozcan 
á C«judo, daremos traslado de algunas dt^ sus com- 
posiciones. A este efecto empezamos por reprodu- 
cir el soneto que dedicó á su primo, D. Bernardo 
de Valbuena, con motivo del Sigo de Oro. 
Bice el soneto: 

^Principio tal, que en años juveniles 

*M ©ampo enamoró y ristió de fiores 



MIGÜE'L CEJUDO [■ iGi 

' )>Poclrá Tcnccr honrando estos pastores 
»Odios infames y censuras viles. 

»Si en nuevo son y en versos más sutiles, 
»Cantais las armas, como ahora amores, 
»03 verá el mundo en obras ya mayores, 
»Divino Homero de otro nuevo Aquiles. 

)>CoIgad la lira, y por ofrenda dcUa 
)»La dad al eiclo que á otro bien os llama 
»De más grandeza, y más heroico vuolo. 

>Y si la lira de Anfión fue estrella 
»Será estrella la vuestra, y de más fama 
»Pue3 la dá al mundo, y la recibe el cielo.» 

Las tres composicioaes que siguen son do Ceju- 
do y oc encuentran en los manuscritos de la Bi- 
blioteca Nacional (1). 

DÉCIMA 

A un hidalgo de Valdepeñas que se llamaba Fulano 
Siman y no cuidaba de su casa: cometió un delito ijor 
el cual le fué forzoso retirarse y pudiendo irse á lüía 
iglesia que había de San Alarcos, se fué á una de San 
Juan, donde estuvo retraído algunos días. A este su- 
ceío le hizo esta décima el Dr. Cejudo, gran poeta, 
Freile de Calatrava. 

Huyó Simón y dirán 
Que el sagrado le valiera 
Si á San Marcos se acogiera 
Como se aco£]rió á San Juan. 



(l) Patnaso Español. M. 10. Folios 258, 261, 262 y 309. 

21 



16-2 VALDICPEÑÍIUOS ILUSTRE? 



A Marcos losioros van; 
Fuese á Juan como (TcrJcro, 
y en amarle tanto, infiero 
Que en él hallará descanso 
Por ser cordero en Id manso 
Y en lo demás toro fiero.. 
Soneto 
I>el Dr. Miguel de Cejudo. Freile de Calcdrava. A 
las ingratitudes y dare^'a de ima Dama. 

No eres nieve, que fueras derretida 
Ya, del farioso facg-o que me abrasa. 
Ni brasa: porque fueras siendo brasa 
Del agua de mis ojos consumida. 

Ni dama, aunque por tal eres tenida,^ 
Porque aunque fuera'=!-de sentido escasa 
Viendo el grave dolor que por mi pasa 
Te tuvieran mis obras persuadida. 

Pues no eros piedra, que si piedra fueras 
Bastara mi martirio á dasliacorto, 
Eres un imposible de estos hecílio: 
De brasa, los efectos y las veras; 
Do dama rdtiva, la apariencia 7 suerte; 
Di piedra, el corazori; de nieve el pecho. 

Soneto 
Del mismo ala misma^ enviándole dos manos de pa' 
2k'¡ hlanco que le liahía pedido. 

Con dos. manos te sirvo, por mostrarte 
Que procuro á dos miinors el sorvii'te. 



MlGUüL CtJLUiO 163 



Y van cuv^piidas ambüs, poi* decirte 
Que ú manos llenas quiero coatentarte. 

Soa blancas, porque son del mis-no arte 
Las tuyas. Y también por inducirte 
A creer, que he de amarte y de servirte 
Con propósito firme y sin faltarte. 

Cincuenta son los pliegos, y si:i cuenta 
Los males que padezco. Y solo uno, 
Sobre todos, me aflige y atormenta. 

Eq ellos van cien medios; y ninguno 
Puedo hallar que pueda en tal afrenta, 
Si no es tu medio, ser medio oportuno. 
Citemos ahora las composiciones que Miguel 
Cejudo escribió en elogio de Lope de Vega ó de 
sus obras. Son seis. 

Las siguientes quintilla-s en La Ái aulia, 
«Si las desdichas mal hechas 
»Pierden la fuerza bien dichas, 
»Anfriso, el dueño aprovechas; 
»Deja de llorar desdichas, 
i>Vuelve en dichas tus endechaSi 

»Tá penastes por hacellas, « 

»Y Belardo por decillas, 
»Y así os confirmáis en ellas, 
»Que iguala el bien escobillas 
»Al mal de bien padecellas.» 
Otras quintillas: 

«Tres figuras tiene el cielo» 



164 V.vLUEPEÑEROS ILUSTRES 



en el pasma isiíZro de Lope de Vega. 

Una décima: 
«La fuerza del tiempo mella». 

Otra décima: 
«Qtiiáo la inglesa nación». 

Obra décima: 

«Lope, si el cielo divino.» 
publicada en Los pastores de Belén. 

Epigramma: ^Fauce draco ignívoma nautas dum 
devorat omnes)^ (1). 

Además dedicó un soneto á Grisióbai de Mesa. 
Se publicó enla obra La Restauración de España. 

Otras dos composiciones soneto y Ejiísdem Mi- 
chaelts Cejudo Ode» pueden verse en las obras del 
Maestro Francisco Sánchez (el Bronccse). 

Ignoramos la fecha en que murió Cejudo. Según 
D. Cayetano Rosell «murió antes del609>> y el Dic- 
cicuario de la provincia dice que «u,sistió al Capí- 
tulo General de 1652, muriendo al poco tiempo.^ 

Estas son las noticias que tenemos (2). 



(1) Las 3ci3 composiciones se enciiantrsn en la CoUccion 
de ob?'as suéltasele Lope de Ver/a. Veintiún tomos. MaJrM, 
Sau'"ha/Torao O, pig. 35; tomo 11, pág. 16; tomo 2. pá^. 370; 
tomo 3. pág. i74: tomo 14, pág. 17. 

(2) Siglo de Oro en las Seloas de Erifile. Madrid. 1608. 
Folio 4 vuelto, 

Bib. dcÁut. Esp. T.°38. P.í<?. 46, 190, [525. 526, 530 y 541. 
Diccionario de Escritores de las cuatro Ordenes Militares 
por D, Feraundo Ibrmosa Jo Santiago, citaJo por Il^rvás. 



Ana de Ca^^iro Egas 



Célobre poetisa y escritora del siglo XVII. Lope 
de Vega, en el Laurel de Apolo, silva I, hac3 el si- 
guiente elogio de doña Ana. 

«Pero volviendo aquel lugar dichoso 

»Quo fué de frey Miguel patria florida, 

»La fama con el vuelo vagaroso 

»En los tornos del aire sostenida, 

)>Cual suele ea la extendida 

^Tierra mirar el ágaila la presa, 

»Miró para esta empresa 

»A doüa^Ana de Castro, y no la hallaba, 

»Porque en la corte de Felipe estaba. 
»0h tú, nueva Corina, 

vQue olvidas la dol griego Archelodoro, 

»A quien Dafne se inclina 

»Y el cisne más canoro, 

»4Üe quién mejor pudiera 

»Fiar Apolo los coturnos de oro, 



Í66 VALDEI^ÑKROS ILUSTRES 

»Si Píiidaro viviera, 
»Para laurel de tanto desafío? 
»¡0h ninfa ja de nuestro patrio rio! 
»Prctcnde el lauro verde-, 
»Quo nunca al hielo la esmeralda pierde; 
x^Y pues das á Felipe eternidades, 
^Reserva para tí siglos de edades.» 
Escribió: 

Eternidad del rey D. Fdipe III, nuestro señor, el 
Piadoso. Discurso de su vida y santas costumbres, 
al Sermo. Sr. Cardenal infante, su hijo. Con pri- 
vilegio, en Madrid, por !a viuda de Alonso Martin, 
año 1629. 

Son rG hojas, en 8.°, con Aprobación de fraj 
Ortensio Félix Paravicino, Madrid 4 Abril 1624, y 
Licencia de D. Gabriel de Moneada, 28 Marzo 1629. 
Dedicaron versos laudatorios á la autora los si- 
guientes. 
D.* Mariana Manuela de Mendoza, décima. 
D.^ Juana de Luna y Toledo, soneto. 
D.* Victoria de Leiva, soneto. 
D." Catalina de Rio, soneto. 
D.* Ana María de Castro, soneto-. 
El duque de Lerma, soneto. 
El marf^ués de Alcañizas, décima. 
El conde de Siruelo, soneto. 
El*coade de la Roca, décima. 
Lope de Vega, soneto. 



ANA DK CASTRO EGA? 16.7 



D. Luis de Córdoba y J^yalo. décima, 
D. Gaspar Boaifaz, soneto. 
D. Agustín Manuel Vasconnclos, soneto. 
D. Alonso Ordoñcz do Soijas, soneto. 
D. Antonio Herrera Mani'iquo, soneto. 
El Dr. Mira de Amescua, silva. 
D. Jacinto Becanegra y Guzmau. 
D. Diego Collazos j Mendoza. 
D. Gcibriel Bocángcl j Unziicta. 
Francisco López de Zarate. 
El Dr. Juan Pei*ez do Monlalvan, décimas. 
El maestro José de Valdivielso. 
Dr. Miguel de Siivifira, soneto. 
D. Antonio Carnero. 
D. Francisco de Villalobos y Tapia. 
D. Juan de Andosilla Larrameudi. 
D. José Pellicer. 
D. Alonso de Peralta y Cabrera. 
D. Agustín Collado del Hierro, sexta rima. 
D.* Clara Maria, madrigal. 
D.* Justa Sánchez del Castillo, soneto. 
D. Lope Sánchez de Valenzuela, décima. 
D. Diego de Vargas, menino de la Heina, décimas. 
D. Luis Alfonso de Ayala. soneto. 
D. Fi-ancisco de Vfvanco, cib,iU3.'í¿j ij.^_Rey 
soneto. 
D. Jorge de Tovar Valderrama, canción. 
D. Francisco de Quovcdo, prosa. 



i63 VALÜRPEÑEROS ILUSTRES 

Meacionuii á D/ Ana de Castro, Gallardo (1), 
D. Nicolás Antonio, Bih. Hisp. Nova, tomo I, pá- 
gina 93, y la Bih. de Aut. Esp., tomo 38, pngiuais 
190 y 530. 



([) Ensayo de una hihUotem esfañola. Por 0. Biríolomé 
Joáé Gallardo. Madrid, lí'fiS. Tomo 2.", co!. 3-13. 






Jerónimo Martin Caro y Cejudo 



Nació en Valdepeñas, calle del Bueasuceso, 
número 6, casa que hoy pertenece á D. ladalecio 
de Gregorio, siendo bautizado el 6 de Noviembre 
do 1630. 

Sus padres fueron Jerónimo Murtíu Caro y Fe- 
lipa Muñoz (1). 

Desempeñó ia cátedra de Latinidad y Elocuen- 
cia en ia villa de Valdepeñas, con título del Con- 
sejo Supremo de Castilla, según manifiesta en sus 
obras. 

Escribió: 

Befraneíi y modos de hablar castellanog con latinos 
que les corresponden. Madrid. Por Julián Izquierdo, 
Impresor de Libros. Año 1675. En 4.°0tr,i edición, 

(1) Arch. Parroq , Ub. 7.» de baut,, folio 99. 



■ • / ''^li eM 4.". sr. :::/;; ^ii Madi-iü. (^j 1792, (ui l:i 
.ia.í»«.-í'nto. Real. 

A'"ñrca del mérito do t'Ste iibra dice lo siguicn- 
le {>. José María Sbarbi (1). 

''■'■.VÁ plan que observa el autor de esta iatore- 
-;inU' obra, una de las mejores en su clase qnepo- 
*:ee el ramo paremiológico de todas las naciones, 
es el siguiente: Expuesto el refrán castellano, le 
íidjutüca su oorrespondiento ó correspondientes en 
latín, junto con su explicación ó glosa si la necto- 
sita para ser entendido, y declarando no pocas 
vf r- ,;n origen histórico», tanto on una lengua co- 
rno í'!i otra. Pero la circunstancia que, á nuestro 
jui'^io, hace subir de punto el mérito de esta obra, 
es el anotar al Jado del refrán castellana que ocu- 
pa su lugar alfabético, toaos aquellos que le son 
equivalentes en la misma lengua; lo cual, sobre 
üiuiiifosfai' de un golpo de vista la riqueza de 
uae.stros refranes en general, y la particular de 
í.qat'l de que se trata, ahorra tiempo y trabajo 
á quien pudiera preferir, por la causa que quioi'a, 
üiif» detormiurulo rMitro do,^. tres, ó más some- 
]iaites » 

Explimvion del L/hro IV ij Y '^^^ -^'"^^ Nuevo de 
Gramciticn. Rsta obra, publicada algunos años des- 
pués que loi «Refraues», tuvo buena acogida por 

i\) Monografía sóbrelos refranes, adagios y prever - 
Í.U. cd.íelUnos. Mtidrid 18.91, P^it.a-5 33-2 y 333 



JEHUKlMO MARTLN CAliO Y CEJLDo / i 

graa uúinero de preceptores Je gramática que h 
adoptaroQ por texto. 

No liomos visto la primera ediciou de cáu» h 
oro cuyo privilegio parece se coücedió ea Aluánvl 
el 1." de Diciembre de 1675. 

Las edicioues que coaocemos, todas en M. 
son las siguientes: 

1798. Eu la Oficiaa de D Plácido Barco Lojígz. 

1803. Eü la Imprenta do D. Ramuii Rui?.. 

1817. Imprenta de Collado. 

1819. Por la Viuda de Baroo López. 

Y otra, sin año, por a Viuda de Joseph G-arcía. 
A costa de la Real Compañia de Impresores \ Li- 
breros. 

He aquí luá notician que hoüiu-- p'j'm.v) tUM^ui - 
rir respecto de Caro y Cejudo. 

Casó con A.aa Moreno Abad en 2 de Mayo de 
1678(1) y coü Agustina de Vivero, en 8 de Fe- 
brero de 1688 (2). 

El ly de Eaero de 17L^ otorgo testaraento an- 
te ManucL Garoia Pina, escribano de número de 
esta villa, dejando por herederos á sus hijos Jeró- 
nimo M .. a Garó y Agustina de Vivero. 

Murió en Valdepeñas el 23 de Knero de 17ÍV, 
siendo sepultado en la parroquial (3;. 

(lí Arch. Parruq., lib-S.^^de matr., folio 49. 
i?) Aroli. PatToq., lib. 3.*d©maU-., folio 105. 
Q) Arch. Pavroq., lib. principiado en L" Je Octubre Js 
1655, folio 427. 



172 VALDKPl'.Í^EnOS ILUSTRES 



Citan á Caro y Cejudo: D. Nicolás Antonio, Bih. 
Hisi). Novn, tomo 1.**, pág. 589; Gallardo, tomo 2.", 
col. 225, Amador de los Ríos, Ticknor, Blázquez j 
otros. 

Como do3umeato curioso conservamos una 
certificación escrita y firmada por Cejudo con fe- 
cha 1." de Julio de 1711. 




^jon yyi zcn zijn ^/n ytjn UA> ^m ua> un un 



Excmo, Sr, D. José íjainon flsorio 



Hijo de D. Fi'aocisco María y de D.* María »Iol 
Carmen Megía. nació en Valdepeñas el 28 de ^a- 
brefo de 1821 (1). 

Fué Ayudante de Narvae.z, mandó uu Regi- 
miento de Caballería en esta provincia, y desem- 
peñó, entre otros, los cargos de Alcalde Corregi- 
dor de Madrid, Gobernador civil ó Jefe político de 
las provincias de taragoza y Granada y Director 
General del Cuerpo de Carabineros. 

Elegido diputado á Cortes varias veces, figuró 
como tal en las Constituyentes de 1854 á 1856 (2). 

Murió en Valdepeña?, siendo senador vitalicio, 
el 11 de Enero de 1875 (3) á 'os 53 años de edad, 
cuando triunfaba la Restauración á la que dedicó 
todos sus afanes. 



(1) Arch. Parroq., lib. 30 de baut., folio 148. 

(2) Estadística del personal y vicisitudes de las Cortes 
y de los Ministerios de España. Madrid. Imprenta Nacio- 
nal. 1858. Pág. 301. 

(3) A.rch, Parroq. , lib. principiaJo en 2 da Enero de 1375, 
folio 2. 






D. Jerónifflo Sánchez 



Nació eu Valdcpcáas ol 7 de Seliíjiubrc <k 
1831 (1). 

Fué Presidente de Sala en la Audieucia Ter- 
ritorial de Granada. 

Marchó á Lourdetj, notó g-rau alivio en la cu- 
íormedad qae le aquejaba, j levantó una. Capi- 
lla, á Nuestra Señora de Lourdes, en el sitio de- 
nominado «Casa de. Oviedo», 8 kilómetros al SE. 
de Valdepeñas. 

Falleció en Granada el 8 de Diciembre do 1888. 



)} Ar -I;. I'at'i'oq., iib. 3:3 de baut,, toiiu t6 vueito. 



'»ar»unaaBexmi'ae»xaK*'-¿at»!m 






Francisco Javier Lozano 



Nació en Valdepofuss el 3(J de Agosto 4c 17'21 (i\ 

Sus padres íueroii D. Martin T.azano y 1)/ Juana 
dft Paula Galiano. 

Iagres(3 en la Compañía do .Te.siís el 14 de Abril 
do 1737. 

Pasó á Méjico y el dciri^eto d(7 Oárioa ÍÍI le hizo 
volver á Europa, íijaudo su rosideacia en Italia. 

Vuelto ú Espaüa murió m Elche el 11 de Junio 
de 1801. 

Escribió: 

Los atributos de. Dios p nuztírios del Dios Jíomhre. 
Poema dispuesto en verso español. Barcelona. 
1788. Por Francisco Suriá. Dos tomos, en 12.°, de 
¿18 y 248 páginas. 

JReciierdos de las eternas verdades, confirmados con la 

(!) .Aroh. Parroq.\ lib. 14 de bant., folio 190 vuelto. 



170 VALDKPEÑKKOS ILUSTRES 



Sagrada Escritura y expuestos en décimas castellanas 
para cynservarlos más fácilmente en la memoria. Cese- 
na. 1788. Eii 8." Dos partes de VIII- 172 y 188 
páginas. 

En 1794 se publicó, en Méjico, otra edición, en 
4.°, por Jauregui. 

Séneca cristiano. En verso. 

Certám&n Poético sobre el Calvario y el Thahor. 

Para que nuestros lectoreís puedan apreciar el 
numea poético de Lozano publicanios á continua- 
ción las siguieates décimas. 



DIOS SOLO ES INMUTABLE (I) 

Dios es solo, Dios solo es, 
Quien mudanza no ha tenido; 
Hoy es el mismo que ha sido 
Y el mismo será después. 
Dará este mundo al través 
Con su pompa transitoria: 
No quedará del memoria; 
Morirá el Sol y la Luna; 
y sin mutación alguna 
Seguirá Dios en su gloria. 

(1) Floresta de la literatura sagrada de España. Por 
ü. Ramón Tavarés y Lozano. Madrid. 1864. Tomo 2.«. Pági- 
nas 152 á 156. 



FRANCISCO JAVlEil LOZANO 177 

Todo el tiempo lo baraja, 
Siii que la fortuna pueda 
Ser mas que uua instabla rueda, 
Que ya 8ube y que ja baja. 
Hoy es tumba, hoy e^^ mortaja 
Lo que ayer pompa y salud; 
Porque eu la vicisitud 
Del caduco humano ser 
Lo que carroza fué ayer, 
Será mañana utaad. 

Pasa el tiempo cual la nave 
Saroa ea borrasca deshecha. 
Cual corre veloz la flecha, 
Cual vuela liíjera el ave. 
Vive hoy el hombre, y no sa'o^ 
La fortuna ni la suerte 
De su vida. S jIo advierte 
Que cual bala despedida 
Va prcsnroRa la vida 
A írapozar con la miiei-ív, 

üüosu caiidr.' 
Otro levanta un palaaiu, 
Y piensa lograr despacio 
Lo que gana ó que fabrica. 
Aquel á su finca rica 
Llama sólido cimieato. 
Todo esto ea solo ua mooitJtttíi 
La muerte asolar procura, 

21 



Í78 VALDKPH.NKhOS fLL.Sin.ií-S' 

Echando en la sepultura 
Todas .sus torres •.íc viento. 

¿Qiié son la pompa y ia gala, 
Que ama el mundo y solicita, 
Sino flor que se marchita, 
Vapor que luego se exhala? 
'Como el agua se re;-;bala 
De la vida el curso incierto, 
Y buscando fijo puerto 
Eo una amena ensenada, 
Presto ha de quedar ahogada 
En las pla^-^as de un íuar muerto. 

Á las tristfs varié iades 
De un desgraciado vaivén 
Están sujetos también 
Los reinos y las ciudades. 
¿En dónde las vanidades 
Están de Cartago? ¿Dónde 
Su gran máquina se esconde 
Ruidoso escollo del mar! 
Nadie sondea el ^Jgar, 
Por mas que el discurso ahonde. 

¿Dónde están Tiro y Sidonf 
¿Dónde \&b Medos y Asirios? 
Ya son mentales delirios, 
Yft pasarOa, ya no son, 
¿Dónde está del Macedón 
Tanta aplaudida victoria' 



iílVNCI.SCit.íAVIKR [.OZANO {19 

Solo 9oa de ia raBmori.i 
Vaii;i ilusión sus proezaís. 
Va todas esas grandezas 
¿Qué süíi cu íia? Son historia. 

Mundo, mundo, mira, advierte 
Si inmortal te iisouj'.'as, 
Que esas tus vanas ideas 
Las ha de frusírai- la muerte. 
¿Por <[ué, dime, de esa suerte 
En vanidades te empeñas 
Si esas dichas halagüeñas 
Son pasajerari mentiras, 
Y esos bienes á que aspiras, 
Son fanfcasins que sueñas? 

Aleo el grito San NJigueL 
Digu despertando al mundo 
De su letargo profundo: 
¿Qmén hay como Z)¿osP Solo Él. 
¿Quien con permanencia fi«l 
Vive seguro y contentot 
¿Quiéu de morir vive exento? 
¿Quién no se muda jamás? 
Silo Dios; pues lo demás 
Ea humo, apariencia, viento. 

Su la Biblioteca de los Jesuítas de Lovaina sd 
encuentra uaa hermosa copia en 4.", 375 páginas» 
de la obra Requerios de las Qtex^na* verdades, en cu- 



L80 



VALDEPEÑEROS ILÜSTRRS 



ya ú'tima pagina se lee, en español, la fíif^aíente 
:. 3 libione copiódcl origÍDúl ¡üú ^ que se 

impi'i.ai«ra, pji* lo ju > á csí:o no .o ñ'U a iridia, do 
sa autor, como á ¡Ob impi'e>os'. Costó vüiute pesos- 
el que sacaran e?;ta ropia.» 

Veáse la obra BihUotJiéqKe de ¡a Compagnie de 
Je^us .- 




r 11' " ti u if i r n i i w — i» ¡t ' 

-Ji I i i I II ll_ll II 11 IL----Í! it- 



Otros . Valdepeñeros 

DIGNOS DE MENCIÓN 



ALFONSO MOLERO 1' VALIENTE, Escribió 
un bonito artículo, acerca de !a entrada de los 
francesas en ValdepeñavS, titiiliido: 

El 6 de Junio de 1808 ó Valdepeñas en la Querrá 
de la Independencia, M. S. 



ALONSO MERLO DE LA FUENTE (Doctor). 
Sa padre, D. Luis, lamentando la ptíraiciosa guer- 
ra defensiva que en Chile se hibíi iatroducido. en 
porjaiciO de nuestras armas, d^^sp i'-hó en la Ar- 
mada do 1628 á su hijo D. Alon^a, pov Pcoourador 
General con poderes de aquel reino, para que al- 
canzase su revocación. Consiguió D. Alonso que 
se hiciese ofensiva dicha guerra, «e^un el deseo de 
ítu padre. 



IB? VAr.l)RPh":Ñi-.t\0< If.U.sTBKS 

Vuelto á Améi'ica fué Caaóaigo de la Santa 
Iglesia do Ti'iijillo, pasaudo después á Tesorero de 
Arequipa, de allí á Chantre de la de Quito, y sin 
ir (\ ella fué promovido fi Deaa de ia del Cuzco, 
donde sirvió do Oapellau y Consultor del Santo 
Oficio, habiendo ejercido con aprobación los cargos 
d ■> '.'oniisario do la Santa Cruzada, Provisor y Vica- 
rio Genera! del Obispado. 

E-it'i citado en Defensa Legal, de Merlo de la 
Fuente, folio 32 del Memorial y en la primera 
eJiciou de Refranes, de Caro y Cejudo, hoja terce- 
ra del Prólogo. 

ANDRÉS CARAVANTES Alcalde de Valde- 
peñas, en 1835, al suprimirse los alcaldes mayo- 
res. Ejerció sucesivamente los cargos de diputado 
provincial y á Cortes en 1839. 

Véase el Diccionario de la Provincia, pá- 
gina 472. 

ANDRÉS MUÑOZ Y MAROTO. Ultimo Prior 
del Sacro Convento de Calatrava. 



ANTONIO JACINTO DE JARAVA. Licencia- 
do en Medicina. Suponemos era de Valdepeñas. 
Escribió un curioso tratado, en pr©sa y verso» 



VALDKPKÑKROS ILUSTRES ^^83 

sobre iii coLocacioa y fiestas quo V^uldüpeñas hizo 
ea la entrada de los Sagrados Cuerpos de Sau 
Mauro y Sauta Concordia. Se verificó este suceso 
OH Setiembre de 1644. 

Ya mauciouanios á Jara va en otro librito(l)- 

ANTONIO VASCO Y CASTELLANOS. Por 
haber librado bien del col ira do 1335 é ignaifneute 
su familia, ofreció erigir una Capilla á San Roque, 
en la Nava del Conejo, término de Valdepeñas, 11 
kilómetros al SO. de la población. 

Habiendo fallecido, sin ver logrado su propósi- 
to, sus hijos realizamos hi promesa. 

BONIFACIO OE LA PRESENTACIÓN (Fr.; 
«Llamábase Juan Ruiz Taras3o; tomó el hábito de 
Trinitario descalzo el ano 1600, viviendo en la re- 
ligión solo dos aRos. El B. Jiiaii Bautista tributa 
grandes elogios á su heroica virtud y santa vida, 
consagrada únicamente á la penitencia y ejercicio 
de la caridad.» Hervás. P»g. 469. 

CATALINA BAUTISTA. Murió ea opiniüíi 
de santa. Vivía á fines del siglo XT^^ 



(1) /Pobre Valdepeñas! Ravisia cóim**» fanu^íica. V«i- 
dopeftas. 1893. Págr- 29. 



Í34 VALDEFEÑlíROS ILUSTRES 

La mencioiia el P. Fr. Luis ele San Diego, ero- 
aistu do la Orden Triuitaria (1) 

DIEGO DE M^:RL0. Cap^t=ia er.pr.ñoL Vivió 
ea la segunda mitad de) siglo XV. Kjer'ció el oar- 
g'o de asistente iisayor de Süviiia. Se apoderó do 
Alhama, distinguiéadose después en la defensa 
de esta plaza, que trató do recobrar Abui Hassáa 
(rey do Granada) (2). 

Nació en Valdepeñas, segn a Caro y Cejudo. 
(Véa.>c la página 117 do estos apuntes). 

FELIPE MEJIA Y VALDIVIESO. Abogado y 
Eegidop pepétüo do Valdepeñas. 

^'scribiü; 

Fimdachn de Valdepeñas. M. S. 

Está dedicado á D. Alvaro de Bazán, marqués 
de Santa Crua. 

FERNANDO DÍAZ DE VALDEPEÑAS. Nota- 
rio de cixusas criminalos ea L'» chancillería do 
Granada. 

Escribió: 



(1) Coiipendio de la vida, virtudes y milagros del Bea- 
to Juan Bautista de la Concepción. "Madrid. i8¿0. Pá- 
gina 20, 

(2) Diccionario e^icicloj^édico hispano- americano, tomn 
d»od4oimo. Baroyi*)«a. 1893, Pái?;aa 903. 



VALDEPKÑEROS ILUSTRES i35 

Sama de Notas copiosas según el estilo^ y uso destos 
reynos, Tolodo. 1546. Ea folio. 

Le nita D. Nicolás Antonio, Bib. Hisp. Nova, 
tomo 1.", págiiia375, col.* 2." 

FRANCISCO CEJUDQ Y PERALTAi Diputado 
electo por Garbillo é Ingeniero Jefe de Caminos en 
la Corulla, donde casó, publicó un folleto en co- 
laboración con D. Meliton Martin. 

.Vjurió on Madrid el año 1871. 

FRANCISCO DE VALBUENTA Y ESTRADA. 
Hermano de D. Bernardo á quien dedicó la si- 
guiente poesía con motivo de su poema dcscrip- 
feivo (1). 

Llegó aquí u» hidalgo un dia 
Persona grave y anciana 
Que por g' in cosa traía 
Un librillc quo decía 
La Grandeza Mejicana. 
Vino á mí de mano en mano 

V oi\ oyondo 3I cortesano 
Estilo, dije parad 

Y decidme esa deidad 

Es de Homero ó de mi hermano? 



(í) Grandeva Mejicana, M«ji.ío. 1604. Folio 7 Tuaito, 

9Á 



isi^ \ald>:peS¿:ros ílüsthes 



No sé, mas de polo á polo 
Dijo, es bioa que esta toz «íuene 
Qao os de mi patria el Apolo 

Y ella mayor por él solo 
Que poi' cuanto sin él tiene. 

Fué di.-iho sabio y profundo 

Y _yo en lo mismo me fundo 
Para solo me preciar 

De quien ha podido honrar 
La mejor ciudad del mundo. 



JUAN ANTONIO LEÓN. Presbítero. El 6 de 
Junio de 1808 fué comisionado por la Junta de de- 
fen->a de Viildepefias, en unión de Manuel Madero 
Candelas, para participar al general francés Ligier- 
Bolair que el vecindario se oponía resueltam<mte 
á que sus tropas entraran en la población (1), 



JUAN ANTONIO SANTA MARÍA. Presbíte- 
ro. Fué elegido diputado á Cortes, por Ciudad- 
Real, en 1813. 

JUAN DE DIOS VASCO Y CASTELLANOS. 
Presbítero. Nació el 8 de Marzo de 1803„ 



(i) La Vos de VaMcppñns. 6 de Junio do 1803. Plana 2.\ 
íoinmns 1.* 



VALDEPEÑEROS ILUSTRES 137 

Cole^-ial del Sacro Monte de Granada. 

Lleno de celo por el bien espiritual de sus pai- 
sanos, celebraba el santo sacrificio de la Misa, ea 
a ermita de San Nicasio, explicando después el 
Evangelio. 

Fué infatigable administrando los sacramentos 
durante la epidemia colérica que diezmó á Valde- 
peñas en 1855. 

Socorrió con mano generosa á los pobres enfer- 
mos y desvalidos. 

Voló su alma al cielo el 11 de Mayo de 1856." 

JL- AN RUIZ TARASCO. Véase Bonifacio de la 
Presentación. 



JUAN TOLEDO Y ARAQÜE. (Excmo. Sr. D.) 
Comandante en la partida de Chaleco que llegó á 
general de ejército. 

Se ha mencionado en las páginas 31, 37, 40, 
68 y otras de este libro. 



JUAN VACAS. Se distinguió mucho en la 
guerra de la Independencia. 

Perteneció á la partida de Chaleco^ siendo el 
jefe en ausencia de este. 

Sus hechos de armas quedan referidos en las 



188 VALlWPliiNERO^ ILUSTRES 



púgiüus 31, 48, 51, 53, 57, 63 y otras de esta obra. 
Murió 011 Puerto Lápiche. 

JUANA LA GALANA . Así coaocida de sus pai- 
.sanos. 

Se dislioguió notablemente el 6 de Junio de 
1808, luchando contra los franceses en la calle 
Ancha de Valdepeñas. 

Esta heroína, armada de una cachiporra, se 
situó en la puerta do su casa, dando muerte á 
cuantos caían del caballo en las inmedi iciones. 

LORENZO REQUENA. Peleó contra los fran- 
ceses á las órdenes de CJialeco, muriendo á la ba- 
yoneta el 15 de Noviembre de 1810. 

La musa popular valdepañera dedicó á este 
valiente soldado varias coplas, llegando á noso- 
tros algunas de ellas. Repetidamcato hemos oido 
cantar en nuestras calles; 

«Estando en el Castellar 
Dijo Requena al alcaide 
Cenaremos esta noche 
Que mañana Dios lo sabe.v 
Según tradición al dia siguiente atacó con tal 
denuedo á los contrarios que iuternándose entro 
ellos quitó á varios la vida, pcrdioiido el la suya 
llorido por la espalda. 



VALDEPEÑEHOS ILUSTRES i 89 

A este hecho alude el caatar; 
«Moreaito era Reqiieua 

Y tenia buea corazón, 

Y luego vino á morir 

Eq las manos de un traidor.» 
\6die la página 39. 

MANUEL CARO (Hurón). Nació en Valdepe- 
ñas, calle del Torero, á la qu í dio nombre. 

Mencionado recientemente por un periódico de 
Madrid (1). 

MANUEL MADERO CANDELAS. Parlamen- 
tario el 6 de Junio de 1808 é individuo de la Jun- 
ta de defensa de Valdepeñas, como el referido Don 
Juan Antonio León. 

MIGUEL DE L\ VIRGEN. Ti'iaitario descalzo. 
Uno de los primeros que abrazaron la reforma. 

Fué destinado al convento de Infantes, donde 
murió. 

Le menciona el tomo 8." de las Obras del B. Juan 
B. de la Concepción. 



{[) Heraldo de Madrid. 3, ¿'dlieai'ure, 1894. Plana 2.*, 



i90 VÁLDEPEÑEROS ILUSTRES 

NICOLÁS LÓPEZ. Cura propio de la Torre de 
.luaii Abad. 

Dedicó á Jerónimo Martin Caro y Cejudo la 
siguicüte composición: 

A Patoa ■ elocueiic el merecí 

„, de , • 1 ia , . do 

Blasón pne la envid dar, si mu 

Lo per mi el ingcn esclaroci 
^- , . ., te , jio , ^ . do 
Y el vigilan estud de Ceju 

Que excede al Patón, pu ha sabi 
/^i tie- es,., do 

Glosar Erasmo con tilo agu 

Los adagi en leng castella . 

^ 1 os , ua , vná 

Tan ciar queotraprue sera va 

Se encuentra en la hoja 6.* dv'j la primera edi- 
ción de Refranes.. 



NORBERTO FRANCISCO DE SANTA MAKIA. 
Abogado. 

Escribió: 

Estadística Histórica de la Villa de Valdepeñas, 
1840. M. S. 



PEDRO DE SAN HILARIÓN: Tomó el hábito 
del Carmen, estuvo en Méjico y falleció en 1615. 
Escribió: 
Rel'úíoncn de cenohiis nostri de Sennuela^ Bea-* 

■¿enu tíl Cítioariertse . 



VALDEPEÑKROS ÍLUSTREí=í lOi 



Le cita Fi*. Henrico María del Santísimo Sacra- 
mento, en CoIIectio Saipioriim Ord.Carmelitarum. 

PEDRO DE VIVERO. De la orden de Calatra- 
va. Fué Deán de Granada y eapellan del Empera- 
dor Carlos V, á quien aoonapañó en las jornadas 
que hizo á Flandes, Alemania y otros pantos. 

Colocó en la Iglesia parroquial de Valdepeñas, 
varias reliquias que le fueron donadas por Bula de 
18 de Julio de 1543. 

Dejó un gM'an Patronato para estudiantes y 
doncellas de su linaje. 

Le menciona Felipe Mejía y Valdivieso. 

PEDRO MERLO. El año 1530 era Prior de 
Fuencalieute, dignidad que gozaba de considera- 
bles privilegios. 

Ordenó la ampliación de la primitiva ermita, 
por considerarla insuficiente, ajustando la obra 
con Juan Matheos en 78,000 maravedís; no satisfi- 
zo el proyecto ni las obras ejecutadas á los visi- 
tadores díí la orden de Calatriva, y por provisión 
del consejo de las Ordenes mandó derribar la nue- 
va construcción y hacer otro proyecto y ajuste 
que aprobó el Capítulo General del año 1535 (1). 



(i) El Manchego, Número 198. 



iOJ \ A r.DRPKNEROS ILUSTRES 



PEDRO M0^ A. De la partida de Chaleco. 
S.1 ha üitMiciuLiado en la págiua 70. 



VK^ENTE \B\D. Capitán de la partida de 
Chaleco. 

Queda inGtv'Jonado en las páginas (55, 68 y 70. 




CATÁLOGO 



DE LOS 



Religiosos Trinitarios 



D&L 



CONVENTO DE VALDEPEÑAS 

naturales de esta ciudad (1) 



Her^nano Fr. BONIFACIO DE LA PRESEN- 
TACIÓN. (Véase \ix Pág. 183.) Se ejercitó coa sin- 
gular fervor en todas las virtudes j estando orde- 
nado de Evangelio murió con la gracia bautismal, 
en el convento de San Nicasio. 

Hermano Fr. PEDRO VASCO. Sepultado tam- 
bién en el convento de San Nicasio. 



P. Fr. ANTONIO DE SAN FRANCISCO. Elec- 

(1) Faltan algunos Religiosoa. Entro ellos los qua exis- 
tían on ol convento cuando fuaron expulsados. 

25 



i91 VALlyRPKÑfíRO.S H.USTRE.^ 



to ministro liel coin-ento díi Valdepeñas en el Ca- 
pítulo qne se celebró oii Sücuéllanio.s el ipcs d^ 
Muyo do 1650. 

Cumplió su trienio hasta d de Mayo de T653- 
que se celebró Capítulo general en el cenvento de 
Toledo. 

P. Fi'. GREGORIO DPJL ESPÍRITU SANTO. 

Excelente preflicador. Religioso muy morcifieado 
Y de iiiueha oración _y rccugiiniento. E-Jíregó si> 
al nía á Dios el 24 dtí Setiembre de 1662, á los 45 
años de edad y 32 de hábito. 

P. Fr. DIEGO DE SAIS JACINTO. Contaba 27 
añ :)s de edad y 9 de hábito, cuando ocurrió su 
miierie en 18 de Octubre de 1668, 

P. Fr. ANDKÉ3 DE LA PURIFICACIÓN. Mi- 
nistro de los conventos de Socuéllanios, Villanue' 
v;i de los luíautcs y Valencia. Amigo de la paz y 
del buen nombre de la Orden. Falleció el 17 de Se- 
tiembre de 1676, á la edad de 65 años y 43 de há- 
bito. 

P.Fr. PEDRO DÉLA PURIFICACIÓN. Gran 
predicador y ministra del convento de Alcázar. A 
no impedirlo su macha humildad hubiera ascen- 
dido á los primeros puestos. 



VALbKPEÑiíKOS ÍLUSTilKS i9l 



Voló ul cielo oí 9 de Febrero de 1691, á los 73 
años de edad, 55 do hábito y 33 do prodicaeion. 

P. Fi-. FRANCISCO DE SAN ANTONIO. Tra- 
bajó mucho por los aumeütos del C:onvetito. Sa- 
lió de este inu'id(», á los 37 años de hábito y 67 de 
udad, el 12 de Agosto de 1692. 

P. Fi'. JUAN DE SANTA INÉS. Religioso 
muy observante. Obtuvo muchas liiuosaas para 
«1 coQvea'io. Pasó á mejor vida el 27 de Diciem- 
bre de 1697, á los 70 años y 41 de hábito, 

P. Fr. JUAN DEL ESPÍRITU SANTO. Pro 
•curador del conveato de Valdepeñas, por espa- 
cio de 28 años, adquirió copiosas limosnas por lo 
mucho que todos le estimabau. Fué su falleci- 
miento el 3 de Marzo de 1708, á los 63 años de 
edad y 47 de hábito. 

Hermano Fr. ANTONIO DE LA SANTÍSIMA 
TRINIDAD. Muy buen religioso. Supo cumplir con 
las obligaciones de su estado. Acabaron sus dias 
oí 4 de Setiembre del año 1708, á los 69 de edad 
y 22 de hábito. 

Heraiaao Fr. FRANCISCO DÉLA PURIFICA- 



196 VALDEPEÑEllOSiLUSTRKí 

CION. Corista. Dio cueQta á Dios el 8 de Abrii 
de niS. 

P. Fr. MANUEL DE JESÚS MARÍA. Religioso 
muy huinüde. Expiró el 6 de Marzo de 1733, de 48 
años y 32 de hábito. 

P. Fr. JUAN MATA DE JESÚS. Dio su espíri- 
tu al Seüor el 30 do Eaero de 1734. De 3(5 años y 
de hábito 20. Tuvo especial gracia para predicar. 

P. Fr FRANCISCO DE LA CONCEPCIÓN. Re- 
ligioso muy abstraído y desasido hasta de sus pro- 
pios parientes. Dejó de vivir el 26 de Marzo de 
1759. 

P. Fr. JOAQUÍN DE LA PURIFICACIÓN. 
Maestro de estudiantes y de profesos. Le arrebató 
la muerte, en Torrenueva, el 1763, á los 37 años 
de edad y 20 de hábito. 

Hermanó Fr. ANTONIO DE LA C0N6EPCI0N, 
Vivió 34 años, 11 de hábito, hasta el 22 de Abril 
de 1765, 

P. Fr. JUAN DE SAN JOSÉ. Religioso muy 
ajustado. Fué Vicario y Maestro de colegiales en 



VALDEPlí'^^tlROS ILUSTRES 19T 

el convento de Valdepefias, Acabó su vida, en San- 
ta Cruz de Madela, el 9 de Diciembre de 1768, á 
los 73 de edad y 58 de hábito. Enterrado en la ca- 
pilla mayor de la parroquia de Santa Cruz. 

P. Fr. JOSÉ DE JESÚS. Muy estimado de to- 
dos por su apacible genio. Era Vicario, en Valdepe- 
ñas, cuando feneció, en 28 de Julio de 1779, á los 
45 de edad y 31 de hábito. Fué Vicario del conven- 
to de Solana y Procurador de la Redención. 

P. Fr. JUAN BAUTISTA DE JESÚS MARÍA. 
Religioso muy observante. Murió el 10 de Marzo 
de 1783, de 25 años y 8 de hábito. 

germano Fr. JUAN DE S.4N JOSÉ. Falleció 
el día 11 de Setiembre de 1805, á los 74 años de 
edad y 52 de hábito. 

Hermano Fr. AGUSTÍN DE JE3Ú3 MARTA. 
En 1808 murió en Valdepeñas, en la casa de sus 
padres, debido esto á la dispersión de la comuni- 
dad ocasionada por la invasión de las tropas fran- 
cesas. 

P. Fr. FRANCISCO DE JESÚS MARÍA. Por 

sus muchas luces le nombraron los superiores Pre- 
dicador del convento de Toledo, no siendo aun sa- 



i03 VALDKpüÑiíROSí K.U^TKIíS 



cordítte. Des pues lo fué cu Lifuntos y Valdepoiias, 
Ocurrió su muerte, e:i M^idrid, el año 1814. 

fterinano Fr. VICENTE DE S\N JOSÉ. Lego 
muy querido. 

Fué su muerte el 8 de Noviembre de 1826, 
siendo sepultado en el ecuicaterio del Crisr,o. 

P. Ff. MANUEL DE LA NATIVIDAD. Obtuvo 
por un trienio el empleo de Vicario del convento 
■de Valdepeñas. E:'a iníatigable en el confesonario. 
La virtud con que más resplanfieció hosta la liora 
de la muerte, 13 de Julio de 1831, fué la paciencia 
con que sufrió todas las vicisitudes. Enterrado cu 
el cementerio del Cristo de la Misericordia. 

Hermano Fr. MIGUEL DE LA SANTÍSIMA 
TRINIDAD. Corista. Seria largo de referir las vir- 
tudes y raros ejemplos de su corta vida, 17 años 
de edad y uno y medio de hábito, particularmen- 
te en la larga y penosa enfermedad que le condu- 
jo al sepulcro, en 12 de Agosto de 1831. 

Llegó al último instante de la vida con indeci- 
ble alegría, auxiliándose él mismo y cantando al- 
gunos responsos como mejor podía, para que el 
Señor perdonase los defectos de su inocente vida. 
Enterrado en el cementerio del Cristo, como los 
anteriores. 



apéndice 



FORMADO CON Í.OS NOMBRES DE VARÍAS 
PERSONAS QUE HOY VIVEN 



ANTONIO VALIENTE. [U. P. ¥:.) Pi-ed icador 
de la Orden Fi-anciscuna . 

Nació el 17 de Enero de 1865. 

Tomó el hábito fi-anciscaao, á la edad de 15^ 
años, en el colej;io do Pastraua, donde estudió el 
año do noviciado y primero de filosofía. 

De allí pasó al colegio do Arenas de San Pedro 
(Avila) y después á Consuegra, colegio de teología. 

Eq la misión de 1887 marchó á Fi ipinas, can- 
tando Misa al año siguiente. Nombrado Predicador 
Conventual desempeñó dicho cargo, cinco años, 
regresando después á España. 

Eq la Península fué nombrado Predicador del 
convento de Arenas de San Pedro, distinción que 



¿00 Vai.d:-;pk5;;,!ios ¡ijj:,triís 



ronmició para M^.arí^hni' á Ainérif^íi, cnconti'áiidosG 
uetaalmontc en B.)livia. 

ANTONIO JOSÉ VASCO Y SANTAMARÍA 
Abogado. Secretario de h Conferencia de San Vi- 
cente do Paul desde el año 1864. 

Escribió: 

Apuntes históricos acerca de la Milagrosa Imagen 
de Nuestra Señora de Consolación^ imtroiia de la heroi- 
ca villa de Valdepeñas. 1867. M. S. 

ANTONIO MARTA VASCO Y GALLEGO, abo- 
gado, y su esposa D.' Maria Teresa Vasco y San- 
tamaría (q.s. g. h.) levantaron la casa calle de 
Castellanos, 7, y en ella una Capilla al Santísimo 
Cristo de Burgos. 

CARLOS RUBIO Y GÓMEZ. -Farmacéutico. 
Autor del específico Callófugo Ruhio, 

BDUARDO NUÑEZ Y PEÑASCO. Pintor. Na- 
ció el 19 de Junio de 1872. 

Discípulo de la Escuela Especial de Pintura, 
Escultura y Grabado. 

Fué pensionado por la Diputación provincial 
en 1889-90 y 1890-91 y por el Ayuntamiento de 



VALDEPEÑEROS ILUSTRES 201 

Valdepeñas en 1892-93. 

Eq la ExposicioQ General de Bellas Artes del 
corrieute año, 1895, presentó: 
813. — Retrato de niño. 

Alto O, 50 metros.— Ancho O, 45 metros. 
S14,— Timidez. 

Alto 0,60 metros.— Ancho 0,40 metros. 
815. — M sueño del poeta. 

Alto 0,50 metros.— Ancho 0,30 metros. 
816.— ¡Zíegíué tardel 

Alto 1,25 metros. —Ancho 2,50 metros (1). 

ELIAS MERLO. Con el título Miinspir ación ^q- 
dicó, á D. Antonio Solance, una poesía, compues- 
ta de 104 versos. 

Puede verse en el tomo tercero de la Biblioteca 
de «La Voz de Valdepeñas» (2). 

JOSÉ CAMINERO Y GONZÁLEZ. Ingeniero 
de Minas é inspector general del Cuerpo. 

Escribió: 

Ciudad-Real en la Exposición de Miner'a de 1883 
por D. José Caminero y D. Manuel Blázquez. Ciu- 
dad-Real. 1883. 



{i) Catálogo déla Exposición General de Bellas Artes 
1895. Sdiuion Ofteial. Página 143. 
(2) Poesías y artículos de D. Antonio Solance. Valde- 
peñas. IS92. Páginas 138 á 141. 26 



202 VALDEPEÑEROS ILUSTRES 

Eslvdios geológicos de la parte vieridional de la 
Ijrovincia de Ciudad-Real. M. S. en la Comisioa de[ 
mapa geológico de España. 

LORENZO DE MERLO Y MERLO. Abogado. 

Escribió: 

Zíí Rosa Agrícola. Madrid. Imprenta de José No- 
guera. 1868. Dos edicioaes. 

MJxposicion á la Excma. Diputación Provincial de 
Madrid por los almacenistas da Madrid y productores 
devines de va-^'ias provincias formulada 'por el ponente 
d* la comisión D. Lorenzo de Merh y Merlo. Valde- 
peñas. 1887. 

L 

Entomología agrícoU. M. S. Mandado hnprimir 
por cuenta del Estado en R. O. de 19 de Setiem- 
bre de 1871. 

MANUEL DELÍCADÍ) Y MENA. Pintor. Nació 
el 18 de Octubre de 1870. 

Discípulo de la Escuela Especial de Pintura, 
Escultura y Grabado y de D. José Moreno Carbo- 
nero. 

En la IV Exposición bienal del Círculo de Be- 
llas Artes, celebrada en 1804, presentó: 
di. — Cabeza de estudio (1). 



{[■) IV Emposicion bienal del Círculo de Bellas Arfes. 
Catálogo ilnstrado. Madrids Í8y4. Página 12. 



VaLDEPEÑEUOS ilustres 203 



Ea laExposicioQ General de 1895, fué premia- 
do coa Mención honorífica. 
230 . —4 La convencerá'} 

Alto 1,12 metros.— Ancho 1,44 metros. (Pági- 
na 49 del Ciiiálogo). 

MANUEL PINILLA Y CAMACHO. Compositor 
Nació en Enero de 1874. 

En 1894 publicó: 

MeverU. Pasacalle dedicado al Círculo de la Con- 
fianza. 

Bombita. Pasacalle dedicado al Círculo Liberal. 

Ambas composiciones han sido editadas, con 
gran lujo, por la Casa Romero, de Madrid. 

Tiene varias composiciones inéditas. 

TOMÁS (JARO-PATON Y ABAD-MORENO. 

Escribió: 
Idea general de la nutrici»n de los veyeíaZós. Discur- 
so leido por el mismo, en la Universidad Central, 
al recibir el grado de doctor en la facultad de far- 
macia, el 20 de Abril de 1885. Madrid. Imprenta 
y fundición de Manuel Tello. 1885, 



TRINIDAD VACAS. Presbítero, 

Trajo del monasterio de San Juan de ios Rts- 



204 VALDEPEÑER03 ILUSTRES 

yes. Toledo, la imágea del Ssmo, Cristo de las 
lujurias que se venera ea la ermita do la Vcracruz, 

Escribió: 

Reseña histórica de la Sagrada Imagen del Ssmo. 
Cristo de las Injurias y su Novena. 'M.<\.ú.v\([. 1B88. 
Imprenta de la viuda é hijo de Aguado. 



Ái 



•^^'?^£t' 



\^} 



índice por Capítulos 



Cuatro palabras 7 

El P. IldefoQSO Polo 9 

Fr. Juan de la Santísima Triuidad 22 

D. Francisco Abad Moreno 27 

D. Antonio Hurtado de Mendoza 74 

El P. Rodrigo de Valdepeñas 81 

D. Antonio Solance 86 

Victor de Valdepeñas 88 

Sor Cándida de San Agustin 90 

El Bachiller Jarana 95 

Pedro de Morales 111 

Juan del Olmo 113 

Alonso de Merlo 115 

D. Ciríaco Cruz 121 

Luis Merlo de la Fuente 123 

Luis José Merlo de la Fuente 133 

Juan Antonio de Castro 141 

D. Miguel Douado-Mazarron l43 

Bernardo de Valbuena 145 

Ildefonso Valiente , . . . . 156 



INDICÍÍ POR capítulos 206 



Fi-an: i •"'0 fio la Concepción 157 

Miguel Cojudo 159 

Ana de Castro Egas 165 

Jerónimo Martin Caro y Cejudo 169 

Excmo. Sr, D.José Ramón Osorio. .... i73 

D. Jerónimo Sánchez 174 

Francisco Javier Lozano 175 

Otros valdepeñeros dignos de mención. . . 181 
Catálogo de los Religiosos crinitarios, del 
convento de Valdepeñas, naturales de 

esta ciudad 193 

Apéndií^e formado con los nombres de va- 
rias personas que hoy viven 199 

índice por capítulos 205 

índice alfabético 207 

índice psr profesiones 211 



índice Alfaliético 



Aguótiü de Jesús María. — 197. 

Alfonso Molero.-181. 

Alonso de Merlo. — U 5. 

Alonso Merlo de la Fuente. — 181 

Ana de Castro Egas. — 165. 

Andrés Caravantes.— 182. 

Andrés de la Purificación. --194. 

Andrés Muñoz. — 182. 

Antonio de la Concepción. — 1 90. 

Antonio de la Santisiina Trinidad.— 195. 

Antonio de San Francisco.— 193. 

Antonio Hurtado de Mendoza.— 74. 

Antonio Jacinto de Jarava. — 182. 

Antonio José Vasco, -20O. 

Antonio Maria Vasco.— 200. 

Antonio Solance.— 8C. 

Antonio Valiente. — 199. 

Antonio Vasco. — 183. 

Bachiller Jarana.— 95. 



(1) El núraaro qae sigue á cada nombra in dica b pagi- 
na en que sa encoentra. 



20S índice alfabético 

Bernardo de Valbuena — 145. 

Bonifacio de la Presentación.— 193. 

Cándida Córdova. — 90. 

Carlos Rubio. -200. 

Catalina Bautista. — 183. 

Ciriaco Cruz. — 121. 

Diego de Merlo.— 184. 

Diego de San Jacinto. — 194. 

Eduívrdo Nuñez.— 200. 

Elias Merlo. -201. 

Felipe Mejía j Valdivieso. — 184. 

Fernando Díaz.— 184. 

Francisco Abad Moreno.— 27. 

Francisco Cejudo. — 185. 

Francisco de Jesús María.— 197. 

Francisco de la Concepción (Carmelita). —157. 

Francisco de la Concepción (Trinitario).— 196. 

Francisco de la Purificación. — 195. 

Francisco de San Antonio. — 195. 

Francisco de Valbuena.— 185. 

Francisco Javier Lozano.— 175. 

Gregorio del Espíritu Santo.- 194. 

Ildefonso Polo.— 9. 

Ildefonso Valiente.— 156. 

Joaquín de la Purificación.— 196. 

Jerónimo Martin Caro.— 169. 

Jerónimo Sánchez. — 174. 

José Caminero. -201. 



INDICK ALFABKllCü -2"^^ 



jotÁ Ramón Osorio. — nS. 

Juaa AutOHÍo d^ i'astro.— 141. 

Juau Aiitoai© Leou. — 186. 

Juan Antonio Santa María. — 186. 

Juan Buitista de Jesús M. ría. — 191. 

Juan de Dios Vasco. — 18t>. 

Juan de la Sanúsiina Trinidad. -22, 

Juan del Espíritu Santo. — 195. 

Juan del Olmo —113. 

Juan de San José. (H. Fr.)— 197, 

Juan de San José.<P. Fp.)-ÍS»6 

Juan de Santa Inés. —195. 

Juau Mata de Jesús. — 196. 

Juan Ruiz Tara iCO. — 187. 

Juan Toledo. — 187. 

Juan Vacas. — 187. 

Juana la fi-alana. — 18fi. 

Lorenzo de Merlo. — 202. 

Lorenzo Requena. — 188. 

Luis José Merlo de la Fuente. -133. 

Luis Merlo de la Fuente. — 128. 

Manuel Caro.— 189. 

Manuel de Jesús María.— 196. 

Manuel de la Natividad.— 198. 

Manuel Delicado.— 202. 

Manuel Madero Candelas. — 189. 

Manuel Pinilia.— 203. 

♦7 



no iND!GE ALFABÉTICO 



Miguel Cejudo. —159. 

Miguel de la Saatísima Trinidad. — 198. 

Miguel de la VírgeQ.~189. 

Miguel MazarroQ. — 143. 

Nicolás López.— 190. 

Norberto f . de Sauta María.— 190. 

Pedro de la Purifícacion.~194. 

Pedro de Morales. — 111. 

Pedro de San Hilarión. —190. 

Pedro de Vivero. — 191. 

Pedro Merlo. — 191. 

Pedro Moya. — 192. 

Pedro Vasco. — 193. 

fiodrigo de Valdepeñas. —81. 

Tomáa Garo-PatoQ.-203. 

Trinidad Vacas -203. 

Vicente Abad. -192. 

Vicente de San José. — 198. 

Víctor de Valdepeñas.— 88, 



Indiee por Profesiones 



AGUSTIXA 
Cándida Córdova. — 90. 

CALATRAVOS 

Andrés Muñoz y Maroto. — 182. 
Miguel Cejudo.— 159. 
Pedro de Vivero.- 191, 

CARMELITAS 
Francisco de la Concepción. — 157. 
Pedro de San Hilarión.- -190. 

CARTUJO 
Rodrigo de Valdepeñas.— 81. 

COMPOSITOR 
Maaae! Pimilla. — Í03. 



m-2' INDlfE POR PRO'FlíSIONiíS 



iid^fonso Polo. -~9. 

TÍSGRÍTORES 

Ana de Castro Egas.- 165. 

Atitooio Jacinto de Jara va.— 182. 

Autonio José Vasc>.>. — 200. 

Antonio Sulance.— 86. 

Bachiller Jarana.— &5, 

Berüardo de v'albueaa.---145. 

Ciríaco Cniz.— 121. 

Elias Meriü.--201. 

FeÜpe Mejia y Valdivieso. — 184. 

Fernando Diaz. — 184. 

Francisca Cejudo. — 185. 

Francisco de Val buena „— 185. 

Francisco Javier Lozano. — 175. 

Ildefonso Polo.— 9. 

Jeróaiüio Martin Caro,— 169. 

José Camiütn'o.— 201. 

Juan de la Santísiína Trinidad. -22. 

Juan del Olmo. -113. 

Lorenzo de Merlo. — 202. 

Lus José Merlo de la Fuente, -133. 

Miguel Cejudo.- 159. 

Miguel Donado Mazarron. — 1^3. 



ÍNDICE POR PROFESIONES 21?, 



^íicolás López.— 190. 

N'orbertoF. de Santa María. -19d. 
Pedro de Morales.— 111. 
Pedro de San Hilanoa.— 190. 
Rodrigo de V'aldepeñas.— 81. 
Tomás Caro- Patón.— 203. 
Trinidad Vacas.— 203. 
Victor de Valdepeñas.— 8Í*. 



FRANCISCANO 
Antonio Valiente. — 199. 
Juan Antonio de Castro.— 141. 
Juan de la Santísima Trinidad.— 22. 
Juan del Ohno.— 113. 
Victor dej Valdepeñas.— 88. 



JESUÍTAS 
Francisco Javier Lozano.— 17í». 
Ildí^fonio Valiente. — 156. 
Pedro de Morales. — 111. 



MILITARES 
Alonso de Merlo.— 115. 
Diego de Merlo.— 184. 
Franci.sco Abad Moreno.— 27. 



2i4 ÍNDICE POR PR0FIÍSIONKS 

fL 

José Ramou Osorio. — 173. 

Juan Toledo y Araque.— 187. 

Juau Vacas.- 187. 

L.UÍÍ5 Merlo de la Fueute.-— 128. 



MUJERES CÉLEBRES 
Ana de Castro Ega3. — 165. 
Cándida Córdova.— 90. 
Catalina Bautista. — 183. 
Juana la Galana.— 188. 



OBISPO. 

Bernardo de Valbuena.--14.5. 



PINTORES 
Antonio Hartado de Mendoza. — 74. 
Eduardo Nuñez.— 200. 
Manuel Delicado.— 202. 



POETAS 
Antonio Solance.— 86. 
Ana de Castro. — 165. 
Bachiller Jarana.— 95. 
Beroardo de Valbiiena. — 145. 



iNDfCE POK PROFESIONES X ¿í 



\ 



Elias Mei?lo.-20i. 
Fraacisco de Valbueaa.— 185. 
Francisco Javier Lozauo. — 175. 
Miguel Cejudo. — 159. 
Xirolás López. — 190. 
Rodrigo de Valdepeñas —81. 

SACERDOTES 
Alonso Merlo de la Fuente. — 181. 
Andrés Muñoz.— 182. 
Ciríaco Cruz, — 121. 
Juan Antonio León.— 186. 
Juan Antonio Santa María. — 186. 
Juan de Dios Vasco.— 186. 
Luis José Merlo de la Fuente. ^^iS3. 
Nicolás López. — 190. 
Pedro de Vivero. — 191. 
Pedro Merlo.— 191. 
Trinidad Vaoas.- 203. 



TRINITARIOS 
Agustín de Jesús María.— 197. 
Andrés de la Purificación.— 194. 
Antonio do la Concep^^ion.— 196. 
Antonio de la Santísima Trinidad. — 195. 
Antonio de San Francisco. — 193. 



Íl6 KSDIGE POR PRÓFÍ'SIONES 



iSoüifacio de la Preseütaciou. — 193. 
Diego de Saa Jacinto. — 194. 
Francisco do Jesús María.-- 197. 
Fraucisco de la Ooacepciou.--196. 
Francisco de la Purificación. — 195. 
Francisco de San Antonio. — 195. 
Gregorio del Espíritu Santo. — 194. 
Joaquin dola Purificación. — 196. 
José de Jesús. — 197. 
Juan Bautista de Jesús María. — 197. 
Juan del Espíritu Santo. — 195. 
Juan de San José (H. Fr.).— 197. 
Juan de San José (P. Fr.).--196. 
Juan de Santa Inés.— 195. 
Juan Mata de Jesús— 196. 
Manuel de Jesús María. — 196. 
Manuel de la Natividad. — 198. 
Miguel de la Santísima Trinidad . — 198, 
Miguel de la Virgen. — 189. 
Pedro de la Purificación. — 194. 
í'ftdro Vasco.— 193. 
Vicente de San José. — 198. 



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